Apnea, mente y equilibrio: el "deporte del futuro" que emerge frente a la ansiedad y el ritmo de vida actual

La mexicana Camila Jaber, récord nacional de 91m de inmersión, afirmó que esta disciplina es ideal para el ritmo de vida actual; el psicólogo deportivo de la UNAM, Josep Sánchez aseguró que esta práctica atrae beneficios a la salud mental.

La mexicana Camila Jaber, posee el récord nacional de 91m de inmersión (Cortesía)
Fernando Moreno
Ciudad de México /

En un mundo marcado por la inmediatez, la hiperconectividad y la sobreexposición digital, disciplinas como la apnea comienzan a abrirse paso no solo como prácticas deportivas, sino como alternativas integrales para el bienestar mental. La mexicana Camila Jaber, quien recientemente rompió su propio récord de inmersión de 91 metros en el “Inframundo Maya”, lo resume con claridad: el verdadero reto no está únicamente en el cuerpo, sino en la capacidad de aquietar la mente.

De acuerdo con datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en 2025 el 20.1 por ciento de los jóvenes en el país manifestó síntomas de ansiedad, una cifra que refleja el impacto de las dinámicas actuales en la salud emocional. En ese contexto, la apnea, disciplina que consiste en contener la respiración bajo el agua durante inmersiones profundas, se posiciona como un espacio de reconexión entre cuerpo y mente.

“Estoy muy emocionada de estar hablando cada vez más de la apnea. Es uno de los deportes del futuro que se acercan hacia donde queremos ir como humanidad; es un deporte que te hace conciencia de lo que te rodea, de la naturaleza, y te trae esa sensibilidad y paz mental que se vuelve cada vez más importante”, comentó Jaber en exclusiva para MILENIO-La Afición.

Un deporte que respira calma en tiempos de ansiedad

Lejos de la lógica competitiva tradicional, donde el esfuerzo físico se asocia con la exigencia máxima, la apnea plantea un enfoque opuesto: la relajación como herramienta de rendimiento. Para Jaber, este elemento ha sido clave no solo en su desarrollo deportivo, sino en el impacto que ha generado en quienes se acercan a la disciplina.

“Me llegan muchos comentarios de gente que pasaba por ansiedad y que esto les inspira tranquilidad o les trae paz a su vida; la apnea en estos mundos de temas mentales es muy acertada”, explicó.
Camila Jaber alcanza la hazaña de los 90 metros bajo el agua (Especial)

​La atleta mexicana, con una trayectoria de una década en el alto rendimiento, considera que su carrera aún tiene un amplio horizonte por delante, impulsado por una combinación de experiencia, disciplina y autoconocimiento.

Yo quiero seguir yendo cada vez más profundo, cuidando mi cuerpo y siempre escuchando mis límites. Es un deporte longevo; el año pasado siento que entré a un nuevo inicio de mi carrera”, mencionó Jaber.

Añadió que tiene “ya 10 años compitiendo y vienen 10, 15 o 20 más espero. Con la edad te vuelves cada vez más sabia y cuidadosa, pero el fuego y las ganas de entrenar siguen más fuertes que cuando empecé. También con mis proyectos más creativos, audiovisuales y artísticos voy a seguir explorando y buscando oportunidades”.

Tecnología, ansiedad, afectaciones y nuevas exigencias

Para el psicólogo deportivo de la UNAM, Josep Sánchez, el auge de disciplinas como la apnea no es casualidad, sino una respuesta directa al contexto actual, donde la tecnología ha transformado la forma en que se experimenta el deporte y la vida cotidiana.

“Sí, mira, hablando de deportes del futuro, voy a hacer un tema un poquito a lo mejor polémico para algunas personas: yo destaco a los gamers. Hace no mucho tiempo asesoré justamente a un gamer que se quería enfrentar en el mundial de League of Legends, el equipo mexicano que iba a representar a México”.

“Es un equipo de conjunto que se conectan obviamente al Internet y juegan; pues obviamente es una competición, pero no es deportiva. Entiendo que no es un deporte en toda regla, pero tratan de emular el deporte. Lo que mencionas de algunos deportes del futuro, pues también lo tienen que hacer en ese aspecto”.

Desde su perspectiva, más allá de las transformaciones tecnológicas, las necesidades humanas básicas permanecen intactas.

El ser humano en ese aspecto creo que no cambia. Sigues necesitando, por ejemplo, las mismas ocho horas de sueño ahora que en la Antigua Grecia; seguimos haciendo las mismas cosas que antes. En la Antigua Grecia había también gimnasios y todavía hoy las tenemos, mejor equipados y con mejores entrenadores. Sin embargo, somos más conscientes de esas necesidades para ser mejor”.

El especialista subraya que incluso en entornos digitales, el rendimiento depende de variables tradicionales como el descanso, la alimentación y la estabilidad emocional.

“Te cuento rápido nada más que este equipo de jugadores gamers pues obviamente necesitaban una especie de orientación. Naturalmente tenían que ser horas sentado en un ordenador, había gente, había público; entonces tenían que estar entrenados y bien listos para visualizar todo lo que se venía. Porque entiendo claramente que uno podría pensar: ‘¿Qué dificultad tendrías tú de jugar en Internet a través de una computadora?’. Pues sí se requiere la resistencia, se requiere dormir, se requiere no solamente una buena alimentación, sino también tener ese temple para tomar decisiones. Son variables que se repiten”.

Jaber, de lo recreativo a lo profesional

El camino de Camila Jaber en la apnea no fue inmediato ni lineal. Como ocurre en muchas disciplinas emergentes, el conocimiento del deporte competitivo llegó con el tiempo y la exposición.

“El primero fue convertirme en instructora 3 o 4 años después de que empecé a practicar la apnea que como que ya lo vi de una manera mucho más profesional, mucho más estructurada, donde ya veía gente que pues se dedicaban al deporte ya sea instruyendo o ya como deportistas, ya más en forma”, dijo Jaber.

Complementó que “ya no era mi actividad de los domingos en la prepa porque así fue mucho tiempo y después ya como que tomó este otro camino y me acercó a conocer personas que se dedicaban a esto y yo no sabía que existía el deporte a nivel competitivo, lo conocía como deporte recreativo”.

La transición se consolidó con su primera competencia internacional, una experiencia que marcó su perspectiva sobre la disciplina. “Y la segunda fue mi primera competencia por supuesto, la primera vez que yo dije: ‘bueno a ver qué de qué se tratará’. Siempre fue como las ganas de conocer más del deporte para mejorar y yendo a una competencia sentía que era el mejor salón de clases para aprender de mucha gente distinta, de su acercamiento al deporte de diferente manera”.

En una competencia ves a gente que bucea más profundo que tú: qué hacen, qué trucos tienen, qué mueven. Mi primera competencia yo llegué sin conocer nada de competencia en una isla en Colombia, en San Andrés, con un mar espectacular, Caribe, además con mucha luz porque yo estaba acostumbrada a bucear en los cenotes que son oscuros y se vuelven muy oscuros; en el Caribe hay mucha más luz entonces fue distinto y afortunadamente tuve amigos que como que me arroparon y me enseñaron de pe a pa cómo competir en la apnea porque tiene muchas reglas, tiene protocolos, tiene otro equipo y eso fue muy especial”, señaló.

Seguridad, intuición y límites de la disciplina

A pesar de la serenidad que proyecta, la apnea es un deporte que implica riesgos importantes, particularmente en las fases finales del ascenso. La clave, explica Jaber, está en el autoconocimiento y el trabajo en equipo.

“Claro, justo la apnea por eso es un deporte que es progresivo y es un deporte que lo haces cuidando mucho que cada vez... tú cuando es un buceo cuando sales tienes que hacer como que un análisis de cómo se sintió, de cómo estuvo tu cuerpo, de qué tan presente estuviste para decidir ir más profundo o el día siguiente o descansar. Por eso es lo que digo que es un deporte que tienes que tener como contacto con tu intuición también y saber decir hasta aquí llegué o puedo sumar un par de metros en la siguiente”, explicó.

“Pero si es cierto que a veces a pesar de que hagas todos estos pasos suceden errores, aún puedes cometer errores o también hay días en donde el cuerpo es distinto cada día. Hay un riesgo de un ligero desmayo que sucede en los últimos metros ya llegando a la superficie, el 99 por ciento de los llamamos blackouts que son desmayos, suceden de los 10 metros o de los 5 metros para arriba ya cerca de la superficie y por eso siempre decimos que la apnea es un deporte que no se practica nunca sola ni solo, es un deporte que tienes que practicar con un equipo que esté preparado y por eso los últimos metros siempre vamos acompañados”, advirtió.

“Yo bajo los 90 (ahora 91), pero de subida a los 30 o 25 me alcanza un equipo de seguridad que me acompaña en los últimos metros de subida. Al máximo punto voy sola, pero ya de subida a los 25 metros ya me encuentra un equipo que me acompaña que es donde hay riesgo del blackout, de este desmayo”, compartió Jaber.

La mente como punto de partida

En la apnea, la preparación mental no es un complemento, sino el eje central del desempeño, especialmente en las primeras etapas del entrenamiento.

Creo que el deporte al inicio, digamos los primeros metros, es 60-70% mental. Una persona que empieza a hacer el deporte, que es una persona sana, que hace ejercicio regularmente, come bien, duerme bien, no fuma, tiene como buenos hábitos, puede llegar a 30 metros, 35 metros solamente con la mente, solamente con poder relajarte”, expresó.

“Pero eso es un reto grande porque no puedes forzarte; no puedes como en otros deportes que es como ‘da el 100%, empuja con fuerza’. La apnea es completamente lo opuesto: es suelta, no te anticipes, no pienses en dónde vas a llegar, no pienses en la profundidad, concéntrate en lo que está pasando, cierra los ojos. Pero llega un punto, digamos ya más profundo, donde ya entra el cuerpo y ya se voltea un poco la balanza (30-60 cuerpo)”, añadió.

Psicología deportiva: herramientas para el equilibrio

El psicólogo deportivo, Josep Sánchez, enfatiza que cada disciplina exige habilidades específicas, pero todas comparten un denominador común: la necesidad de entrenar la mente.

“En el voleibol, por ejemplo, necesitamos el desarrollo de estrategias visoespaciales; ahí eso será fundamental. O incluso también de convivencia social en el conjunto, esas son cosas que vas a abordar sí o sí, que le llamamos cohesión”.

“Por ejemplo, en el ámbito del deporte que es de contacto, vamos a pensar que es una disciplina marcial, un taekwondo, etcétera, pues se les enseña primordialmente, aparte de hacer la adherencia al deporte, es decir que el cuerpo aguante mejor el entrenamiento y las exigencias, pues cómo responde ante el dolor”, dijo el especialista.

“Cuando recibes un golpe, reponerte; ser resiliente en el deporte. Entonces, ya depende de aquí, dependerá de los objetivos que tengas. Y aparte, pues los objetivos individuales. Digamos, primero se trabaja a nivel deporte y ver qué te exige tu deporte en particular, qué es lo que quiere tu deporte en particular”, reveló el psicólogo deportivo.

El especialista advirtió que el éxito deportivo no depende únicamente de la preparación física. “Entonces, cada deporte de verdad es maravilloso porque todos tienen una característica que sobresale de todas ellas; que es compartida con otros, sí, pero que naturalmente tiene que ver con cómo manejas tu vida y ahí es donde naturalmente podemos predecir incluso hasta el grado de éxito que pueda tener tu deportista, fuera incluso del ámbito de la preparación física”, dijo.

“Porque un deportista muy, muy, muy bien preparado, pero que al final de cuentas toma malas decisiones, entonces naturalmente, pues técnicamente ¿a dónde va a llegar?”, detalló.

Finalmente, planteó que el orden mental es una condición indispensable tanto dentro como fuera del deporte.

“Y hay casos excepcionales, pero en realidad si eres un deportista que tiene en orden la casa, y no me refiero literalmente, sino mentalmente, si tienes ordenada la casa, pues naturalmente es un lugar bastante bonito para vivir mentalmente hablando. Entonces yo diría eso: ¿Qué herramientas? Pues son esas, depende del deporte, pero sí necesitamos la concentración, la visualización y qué tan profundo puedes ir en esa concentración eficaz para resistir las condiciones adversas que te promueve el escenario”.

Un camino hacia el equilibrio

En un entorno donde la ansiedad y el estrés se han vuelto parte de la vida cotidiana, la apnea emerge como una disciplina que invita a lo contrario: detenerse, respirar, o dejar de hacerlo, y escuchar al cuerpo, tal como lo demuestra en competencia Camila Jaber, ahora con su nuevo récord histórico de 91 metros de inmersión. Más que una tendencia, se perfila como una respuesta a las necesidades más profundas de una sociedad que busca reconectar consigo misma.

FCM


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