"Básicamente crecí con una pelota": Lourdes Ramírez

"Con toda sinceridad puedo decir que el club me recibió de la mejor manera, administrativos, cuerpo técnico, compañeras y afición me han hecho sentir acogida"

"Lula" Ramírez, ha vestido las dos camisetas de los equipos femeniles de la ciudad. (Especial)
Édgar González
Puebla /

A poco menos de tres meses de cumplir dos años de su debut como jugadora profesional, la mediocampista del Puebla Femenil, Lourdes Ramírez, evalúa lo hecho desde sus primeros años en su natal Maltrata, Veracruz, hasta su paso con las extintas Lobos BUAP y con la escuadra Camotera, donde a sus 24 años de edad, disfruta de un sueño, que confía le tenga preparado muchas satisfacciones más.

Ramírez López confesó que el balón ha sido su fiel compañero desde que tiene uso de razón, lo que a ella llevó a vivir distintas experiencias como la Olimpiada Nacional o la Copa México Telmex, donde su camino fue tomando rumbo hacia el futbol femenil organizado del país.

"Básicamente crecí con una pelota, fue mi juguete favorito de niña y mi primer amor. Gracias a un balón, jugué Olimpiada en sus diferentes etapas, jugué Copa Telmex, Espartaqueadas Nacionales, Liga Mayor y Súper Liga".

Fue justo cuando se encontraba en la Súper Liga que la Liga MX para damas cobró forma, lo que a ella de inmediato atrajo y por ello no dudó en probar suerte con las Lobos BUAP Femenil en el 2018, equipo que la recibió con los brazos abiertos, cuestión que implicó el dejar atrás su hogar y seres queridos.

"La verdad fue algo extremo, difícil en todos los sentidos, pero principalmente en lo económico, siempre genera muchísimos gastos ser foráneo, lejos de eso, el llegar a una ciudad que no conoces también implica muchas complicaciones. Afortunadamente hubo personas que me ayudaron en ese proceso y es algo que agradezco infinitamente".

Su paso con las universitarias fue para ella un antes y un después de su carrera como futbolista, institución con la que se dice sumamente agradecida por todo lo vivido a lo largo de dos torneos, ya que no sólo representó su debut en la máxima categoría del balompié femenino, sino también la obtención de muchas de sus metas personales.

"Lobos fue el primer equipo en creer en mí, estuve un año, me dejó un grupo de personas increíbles, eso es lo mejor, mi debut fue increíble, también tuve la oportunidad de marcar un par de tantos".

La abrupta extinción de las lobeznas del certamen la obligó a buscar pronto una alternativa, siendo La Franja su primera opción, donde tras superar la ronda de visorias, logró permanecer en la Angelópolis, pero ahora con el cuadro Camotero, donde desde el primer instante se sintió muy bien recibida.

"Con toda sinceridad puedo decir que el club me recibió de la mejor manera, administrativos, cuerpo técnico, compañeras y afición me han hecho sentir acogida y respaldada al estar aquí, te hacen sentir parte de una historia que se sigue escribiendo".

Ahora, la también estudiante de Cultura Física en la BUAP espera pronto superar la cuarentena, ello para continuar su sueño con las Franjitas en el presente campeonato.


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