M+.- En los últimos años, los nombres de David Benavidez y Saúl “Canelo” Álvarez han sonado en reiteradas ocasiones para un posible enfrentamiento; sin embargo, por una u otra circunstancia, la pelea no se ha concretado.
Muchos aficionados al pugilismo han criticado la postura del “Canelo”, quien parece evitarlo, pues del lado de Benavidez, la disposición para que la reyerta se lleve a cabo siempre ha existido. MILENIO-La Afición pudo charlar en exclusiva con “El Monstruo Mexicano”, actual campeón mundial de peso crucero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), quien expresó su sentir sobre este tema.
A Benavidez, quien se ha coronado en tres categorías diferentes, se le cuestionó sobre el porqué no se ha dado esta pelea, a lo que contestó: “No sé. Dice (Álvarez) que no puedo bajar (de división), que estoy muy pesado, pero puedo bajar a semicompleto. Todavía soy el campeón ahí, entonces no sé”.
Sin nada concreto
El boxeador está seguro de que, si el combate llegara a concretarse, sería el más grande en la historia de nuestro país; pero está consciente de que por ahora no sucederá y quizá nunca.
“Yo creo que nunca podrán ver esa pelea. Ese combate es un poco triste porque, si dejamos esa pelea sobre la mesa, podría ser una de las mejores en la historia del boxeo mexicano. Es triste, pero no creo que vaya a pasar”, señaló.
Se olvida del Canelo
Sin una opción clara de enfrentar al “Canelo”, Benavidez vislumbra nuevos horizontes y su objetivo es ir por el campeonato crucero del Consejo Mundial de Boxeo (WBC, por sus siglas en inglés), que ostenta el armenio Noel Mikaelian.
“En la posición que estoy, he peleado en muchas arenas, vendí todo, tengo títulos. Ya cuando tenga más cinturones y pelee con personas como Jai Opetaia o Artur Beterbiev, le da más valor. Entre más títulos consiga, las peleas van a ser incluso más grandes. Ahorita voy a ver si podemos pelear contra el campeón del peso crucero del WBC. Si no podemos pelear, vamos a buscar otra alternativa. Queremos ganar títulos y hacer peleas importantes”.
“Hay muchos ahí. En crucero hay dos más, yo ya tengo dos; hay un WBC y un FIB. También hay títulos por conquistar en semicompleto. Estamos esperando concretar muchísimas peleas; vamos a regresar en noviembre o diciembre, pero sí será por otro título. No quiero peleas regulares”, dijo.
Merecido reconocimiento
Por otra parte, David fue reconocido por el presidente del WBC, Mauricio Sulaimán, quien le hizo entrega del cinturón Tollan Tlatequi, un fajín conmemorativo que ganó en su pelea ante “Zurdo” Ramírez.
“Me siento muy bien, orgulloso y feliz de tener todo este apoyo de México, del WBC, y de recibir un cinturón especial así. Me siento muy contento con todo el trabajo que se ha hecho”, compartió.
Su sueño, pelear en México
Al cuestionarle si le gustaría pelear en nuestro país, el pugilista mexicoamericano aseguró que no ha habido conversaciones, pero sí es uno de sus objetivos. “No hay pláticas ahorita, pero yo creo que sí, en el futuro podemos hacer algo. Ese es uno de mis sueños: pelear en México. Yo creo que sí, todo es posible. (combatir en el Estadio Azteca) A ver qué pasa en el futuro”, aseveró.
Durante los reconocimientos que recibió, Sulaimán también entregó una distinción a su padre, David Benavidez Sr., por su labor como entrenador. Ante ello, su hijo destacó su importancia dentro de su trayectoria.
“Mi papá me cuidó muy bien, hizo todo para que no me metiera en otras cosas. Siempre estaba detrás de mí, siempre me pusieron en boxeo para cuidarme. Cuando era un niño no lo pude disfrutar porque era puro trabajar, trabajar y trabajar, y eso era difícil; pero, gracias a Dios, mi papá hizo el suficiente dinero para tener una casa, zapatos, ropa y todo. No puedo decir nada malo porque nos cuidó muy bien y nos mantuvo siempre dentro del boxeo. Estoy muy orgulloso de mi papá y de todo el trabajo que ha hecho”.
Por último, Benavidez mencionó que, en su camino a convertirse en profesional, se midió en un entrenamiento ante Gennady Golovkin y supo responder de buena manera. En ese momento comprendió que sería campeón mundial en el futuro.
“Sabía que iba a ser campeón mundial cuando hice sparrings con Gennady Golovkin allá en el gimnasio The Summit en Big Bear, California y nos dimos un buen tiro. Le metí las manos, tenía como 17 o 18 años. En ese momento sabía que en el futuro iba a ser campeón mundial. Ese instante fue uno de los más importantes de mi carrera”, finalizó.
CIG