El boxeo llegó a la vida de Luis Coto Vidales en el momento más oportuno y se convirtió en una herramienta para dejar atrás el camino delictivo, además encontró en este deporte la vía para saborear la gloria en el año 2022 cuando conquistó el título superwelter del Consejo Mundial de Boxeo.
“El boxeo es una manera de regresarle la vida a muchas personas, en mi caso fue todo. Recuerdo que en las primeras peleas solo entrenaba por compromiso, ya que mi tío Raúl me llevó al box y lo veía como un compromiso, así que al principio me dio miedo, pero finalmente me gustó”, declaró Vidales para La Afición.
Coto recuerda que en un principio no le gustaba el boxeo e incluso no entrenaba adecuadamente para cada pelea que tuvo, por lo que se tuvo que alejar un año del ring para meditar su futuro.
“Tuve entrenadores muy malos y casi con todos los compañeros con los que empecé este deporte están locos, muchos ya fallecieron o ya perdieron absolutamente todo. Este camino del boxeo me ha guiado por algo que en la vida jamás me imaginé. Después de que quedé campeón de guantes de oro debuté de manera profesional rápidamente y no entrenaba, por lo que se me hacía una manera de ganar dinero, perdí las primeras peleas, tenía un muy mal récord. Después dejé el boxeo un año por miedo a Ernesto Ortiz, quien ganaba todas sus peleas”, expresó.
Después se dio cuenta que el trabajo no era para él, por lo que decidió regresar y meterse de lleno a esta disciplina, lo cual se convertiría su forma de ganar dinero y sobrevivir.
“Después me di cuenta que el trabajo no era para mi y empecé a entrenar fuerte, así que al ring regreso con Erick El Tiburón Rosales, a quien le gané y desde ese entonces comencé a tener victorias. Luego llegó el momento de enfrentar a Ernesto Ortiz, a quien vencí en el tercer round y me dieron un pago de 10 mil pesos. Empecé a entrenar a los 20 años de edad y hemos obtenido resultados muy buenos. El boxeo es muy difícil y en verdad necesitamos gente que se prepare académicamente, mentalmente y atléticamente”, indicó.
Su vida de maleante
Luis Vidales no tenía necesidad económica ya que sus padres le daban todo y le cumplían sus caprichos; sin embargo, todo cambio cuando le dijeron que necesitaba una operación de rodilla para poder jugar futbol profesional, un gasto que no pudo cubrir, ni sus padres, por lo que decidió buscar el recurso por la vía ilegal.
"Mi mamá y mi papá fueron muy buenos, yo era el único desmadroso y jugaba futbol, era mi sueño, por lo que era un muchacho que estudiaba y que hacia bien las cosas, además mi madre me cumplía con mis caprichos, pero una vez no me dieron para pagar una operación que saldría en 80 mil pesos y ya no pude jugar futbol, por lo que ese día fue el parteaguas en mi vida y empecé a delinquir”, relató.
Luis menciona que fue capturado por la policía del Estado de México, en Ecatepec, y sin negar lo que había hecho a la autoridad; sin embargo, sus papás pagaron una fianza para que saliera. Coto no aprendió de esa ocasión, siguió en el mismo camino delictivo y fue hasta la segunda captura cuando entró en razón.
“Llegué con la banda que eran mis amigos en ese momento y les dije haremos esto y con todo, por lo que me refugié con las personas que en ese momento tenía alrededor, así que no eran los correctos para terminar así, entonces una cosa llevo a la otra hasta el punto que ya estaba dentro de la delincuencia, me gustaba sentir la adrenalina y no necesitaba dinero ya que mis papás me daban todo, pero necesitaba ese poder que te da el barrio y hacer cosas locas. Después me agarró la policía y salí bajo caución, le hablé a mis papás y a toda la banda. Tiempo después me volvió a agarrar la policía, pero mis papás volvieron a pagar fianza y salí”, indicó.
Finalmente su tío lo invitó a vender jicaletas y a practicar boxeo para que se olvidará de esa mala vida.
“Después mi tío Rául me dijo vamos a trabajar vendiendo jicaletas y te voy a pagar tanto dinero, por lo que después entré al box como una forma de ganar dinero y no como mi sueño, entonces el boxeo me forjó un camino y un oficio donde ahorita mucha gente depende de mí y sigue mis ejemplos”, mencionó.
Comparte su experiencia
Hoy, Vidales busca devolver al boxeo parte de lo que recibió. En su gimnasio comparte sus conocimientos y experiencia con jóvenes que, al igual que él, buscan una segunda oportunidad después de haber estado en un reclusorio o centro de rehabilitación.
“Esta etapa de entrenador me está enseñando el otro lado del boxeo, pero sí me está enseñando como boxeador a ver más fácil este deporte y aprender más. Me esta haciendo una persona bien. Tenemos unos muchachos de unos centros de rehabilitación y otros que son muy buenos en la escuela y que además no tienen vicios. Les estamos enseñando que el boxeo sí es una manera muy real de salir adelante, debido a que sé transmitir box, sé los conocimientos básicos y las tácticas a seguir, por lo tanto, acuérdate de mí, seré el mejor entrenador del mundo. De ser esa persona que no querían que se les acercara a los demás, ahora soy el ejemplo de muchos niños y de mucha gente que sueña”, mencionó el boxeador, quien tiene el lema en su gimnasio: “Nunca tristes, siempre locos”.
ZZM