Con la mira fija en el 2021, donde buscará competir en los Juegos Paralímpicos de Tokio, la taekwondoín poblana, Claudia Romero, continúa de manera intensa su preparación en casa, ello con la firme intención de volver en buen nivel una vez que concluya la cuarentena a nivel nacional e internacional.
Bajo la atenta instrucción de su padre y entrenador, Zoilo Romero Rojas, la seleccionada nacional mexicana destacó la importancia que la actividad física tiene en todos los niveles de la sociedad, ya que no se necesita ser un deportista de alto rendimiento para llevar rutinas en el hogar en este tiempo de pandemia.
"Los quiero invitar a todos a activarse desde casa, sin descuidar su alimentación, recuerden que cuidarnos depende de todas y todos, si te cuidas tú, nos cuidamos todos".
Sentenció que debido al aislamiento, no ha sido nada sencillo el poder llevar a cabo todos sus entrenamientos, de ahí que se las ha tenido que ingeniar junto con su padre para poder cumplir al pie de la letra los objetivos establecidos en su calendario, respetando al pie de la letra las recomendaciones hechas por las autoridades.
Romero sentenció que es gracias al apoyo recibido por la Conade y el gobierno de Puebla que ha podido sortear sin contratiempos la cuarentena, lo que le permite mantenerse plenamente enfocada en su objetivo de clasificar a los Juegos Paralímpicos, por lo que trabajará incansablemente para rendir las cuentas que de ella se esperan.
Asimismo, admitió que si bien aún no hay fecha para volver a las actividades de manera habitual, anhela pronto volver al Centro de Alto Rendimiento en la capital del país para continuar con su instrucción, consciente de que ello representaría el retomar las competencia, sobre todo a nivel internacional.
Como una de las cartas fuertes de México, que en su palmarés cuenta ya con un subcampeonato en el Clasificatorio Continental Rumbo a Juegos Paralímpicos, así como un segundo lugar en los Juegos Para Panamericanos de Lima, Perú, Claudia sabe que no todo está ganado, y por el contrario, el camino será todavía más complicado.
En ese sentido, Romero recordó que su ilusión por llegar a la magna justa atlética internacional surgió desde su primera participación en el Para Panamericano de Querétaro en 2016, donde pese a su novatez y juventud, estuvo a la altura de las exigencias, lo que en ella detonó un espíritu ganador.
"Mi primera competencia internacional fue en Querétaro, yo no sabía que era un Panamericano, había muy pocos competidores y me tocó pelear con una atleta que no era de mi categoría, alguien de mayor peso, pero eso no me impidió sobresalir".
Por lo pronto, el camino rumbo al lejano oriente seguirá forjándose en la intimidad de su hogar, con la firme convicción de que ello sentará las bases de lo que confía se transforme en un deseo cumplido.
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