Llegamos a su gimnasio llamado Séptimo Round, lleno de polvo, pues un día antes se registró un terregal muy fuerte en La Laguna, “Lluvia Lagunera”, como le decimos los que somos de esta noble región. Vicente prendió las luces y de inmediato el radio, y así inició la entrevista, con melodías del rey del Bolero Ranchero, Javier Solís.
¿Cómo está Don Vicente?
Para mi edad, bastante bien ¿cuántos años me echas?.
Así inició la charla con Vicente Mijares Saldivar de 67 años de edad, primer boxeador lagunero en disputar un campeonato del mundo.
Orgulloso, nos dio un recorrido por las paredes de su gimnasio, las cuales lucen tapizadas de posters, lonas y recortes de periódicos enmarcados, donde los reporteros de aquellos “ayeres” hicieron crónicas de sus peleas y hazañas en el boxeo, disciplina que le dio todo, quien no pudo despegarse nunca de los guantes y los costales, sigue en pie de guerra pero desde otra trinchera, la de entrenador y mánager.
La Arena Coliseo de Guadalajara fue la que vio nacer en el boxeo de paga a Vicente, y lo hizo con el pie derecho ganándole un 26 de abril de 1974 a Humberto Alcalá, después tuvo tres triunfos al hilo en Torreón, para irse a Los Ángeles, donde tuvo seis victorias consecutivas, lo que le generó gran popularidad a mediados de los años 70’s, iniciando así a ser un ídolo de masas en La Laguna, México y el extranjero.
¡Para tanto chingazo, se ve usted muy bien !
Ah claro, como quiera aquí seguimos chingándole, hoy por la mañana entrené a un chavo, todavía guantaleo y entreno un poco.
¿Fue un ídolo en Los Ángeles?
Allá todavía me recuerdan con cariño, hace poco llevé a un peleador, lo llevé dos veces a Hollywood, le quitó el invicto a uno de ahí que llevaba 13 peleas sin perder. Me dio mucho gusto volver ahí, ahí viví gratos momentos.
¿También en México?
Hice buen papel aquí y allá, pero no se me dio el campeonato, pero como quiera fui campeón de Norteamérica, hice 4 o 5 defensas de ese campeonato. Ese campeonato lo obtuve ante José Talamantes, recuerdo que le di una paliza a ese cuate, pararon la pelea en el sexto round, ya estaba muy golpeado.
¡Luego de tres combates consecutivos en apenas tres meses llegó la oportunidad de medirse al norteamericano Randy Shields, quien le quitó el invicto luego de 26 ganadas!
Yo le quité el invicto, luego le di la revancha y le volví a ganar en 12 rounds, fueron verdaderas batallas en el ring, todavía me acuerdo muy bien, dijo Vicente orgulloso, mientras nos mostraba los recortes de periódico de aquellos años.
El 25 de junio de 1977 llegaría su oportunidad, ¿Cómo la tomó Don Vicente?
Cuando disputé ese campeonato del mundo tenía 18 años, llegué invicto con 14-0, la inexperiencia me jugó una mala jugada, en vez de apegarme a mi estilo técnico, caí en el suyo, que era ir el frente y buscar primero la pelea. Hubo también irregularidades, él traía el cinturón muy arriba, por eso no le hacia yo nada con los ganchos al hígado.
¿Tuvo chance de darse de golpes con “Manos de Piedra” Durán?
Sí me quedé con las ganas de darme un tiro con él, se habló en su momento, como quiera Vilomar Fernández le aguantó 13 rounds al Manos de Piedra, yo le gané a Vilomar en 10, hubiera sido una buena pelea.
¿Perder el campeonato mundial, aún duele?
Dolor no, sólo no queda uno a gusto, como quiera aquí andamos todavía, él se fue de este mundo pesando 38 kilos, muy lamentable, no la libró contra una grave enfermedad.
¿En La Laguna, quién lo apoyó además de su familia y mánager?
Don Carlos Herrera, fue un gran fanático del boxeo , fue un impulsor, a él le gustaba mucho mi estilo, tenía mucha técnica, era muy difícil que me golpearan.
¿Qué le faltó a Vicente Mijares?
Me faltó el campeonato nada más, pero estoy contento con lo que hice en el boxeo, no fui campeón del mundo, pero como quiera hice buen papel, le pegué a los mejores de aquel entonces, los que saben de box saben de lo que hablo.
¿Sigue aferrado, sigue en el boxeo?
Ya como mánager, ahí está mi sobrino Cristian, fue campeón del mundo. Pero anteriormente llevé a un sobrino a Rumania, y a Julio Luna a Dinamarca, Julio es el papá de “La Cobrita” Luna.
¿Satisfacciones?
Tuve muchas satisfacciones y alegrías, las derrotas, de esas no me acuerdo (risas). Me aventé 58 peleas, perdí ocho y gané cincuenta.
¡Unos se dejan cegar por la fama y el dinero!
Me pasó algo similar, se le nubla a uno la vista, tienes dinero, fama y todos quieren ser tu amigo, me desvié por un momento de las buenas costumbres, pero me enderecé a tiempo.
¿Si este gimnasio hablara?
Salió el Cristian de aquí, el Halcón Mijares, Julio Luna, muchos buenos peleadores salieron de este polvoriento gimnasio.
¿Quién fue su ídolo?
El máximo ídolo del boxeo Muhammad Alí, ese a la fecha es mi ídolo, yo tenía mi estilo, no traté de imitarlo, él para mí y para muchos, es el mejor de todos los tiempos. Levantó el boxeo, recuerdo que conocí a una hija de él en Hollywood, muy sencilla y a todo dar ella, le comenté que su padre era mi ídolo, le dio mucho gusto.
¿Lo trató bien el boxeo?
La verdad sí, económicamente me fue bien, gané poco a comparación a lo que ganan hoy, pero como quiera me hice de unas casitas, una a mi jefita y otra a mi carnal, tengo la mía y unos terrenitos, vivo bien, no con lujos pero comida en la mesa no falta.
Rubén “El Púas” Olivares fue su compa ¿Qué recuerda de él?
Rubén Olivares es mi compota, es medio apretadón el cuate pero es una persona, que olvídate. Recuerdo que fuimos a Juárez, nos invitaron a una función, de mil personas que lo saludaban, sólo 10 me saludaban a mi, ídolo el vato, finalizó.
CALE