• Vozinha: el portero de 40 años que hizo perder millones y salvó a Cabo Verde

Nadie apostaba por Cabo Verde. Mucho menos por un guardameta que estaba a semanas del retiro; 90 minutos bastaron para convertirlo en leyenda. ‘Vozinha’ saca la casta por el “club de los 40”.

Ciudad de México /

DOMINGA.– Dos horas antes del partido mundialista entre España y Cabo Verde, las principales casas de apuestas tenían, como la mayoría del planeta, un relato muy claro de lo que sucedería en el Estadio Atlanta: la Furia Roja, la selección campeona en 2010, arrasaría al equipo de la pequeña nación insular del norte de África. La pregunta no era quién ganaría, sino por cuántos goles de diferencia: ¿España superaría el 7-1 de Alemania contra Curazao?

El sitio FanDuel, por ejemplo, marcaba una probabilidad de 97% del triunfo español, 2% al empate y sólo 1% a la victoria caboverdiana. Con semejantes escenarios, miles pusieron sus ahorros en lo que pensaban un pronóstico seguro. El dinero más fácil de la Copa del Mundo, creyeron. Y 90 minutos más tarde la esperanza se transformó en pesadilla para los apostadores: un portero de 40 años y 12 días, la edad de la vejez en el futbol profesional, rompió todos los momios al lograr un inesperado empate 0-0.

El resultado más improbable del torneo tuvo nombre propio: Vozinha, el arquero que frustró a España y rompió las quinielas | Especial

El guardameta de Cabo Verde, Josimar José Évora Dias, mejor conocido como Vozinha, causó en los aficionados del futbol la pérdida de decenas –tal vez cientos– de millones de dólares. Hubo, incluso, alguien que “por su culpa” perdió casi un millón de dólares en una sola transacción en el sitio Polymarket tras proyectar que España ganaría fácilmente. La actuación del cancerbero causó un sismo financiero como sucede cuando cae la Bolsa de Nueva York. A pesar de ello, el mundo hoy lo celebra como héroe. En los tiempos en que parece ser más importante el dinero que el deporte había nacido un ídolo con hambre de gloria, no de billetes.

Pocos podían creer su proeza, pero millones la celebraron: Vozinha alineó como titular, camiseta 1, en el primer partido mundialista en la historia de su país. El periodismo deportivo auguraba una tarde negra para él y sus compañeros… hasta que el árbitro Adham Makhadmeh pitó el final del encuentro. Entonces, todas las cámaras giraron hacia el hombre de barba canosa y frente arrugada, quien con arrojo de adolescente había frustrado las jugadas de sus rivales que creían tener un camino despejado hacia el campeonato de 2026. Sus lágrimas se confundían en el sudor para darle mayor sentido a su épica. Cabo Verde, gracias al empate, también había cosechado su primer punto en una Copa del Mundo.

Lloré porque me criaron mis abuelos y ellos no están aquí, porque murieron hace algunos años. Ellos eran todo para mí, todo en mi vida”, dijo el portero a los reporteros que saltaron a la cancha a buscarlo, como si se tratara de una reconocida estrella. “También lloré por mi mamá. Ella no logró viajar debido a un tema de la visa: había que pagar por el trámite y no lo hicimos a tiempo”, añadió.
Entre lágrimas, Vozinha dedicó su hazaña a sus abuelos fallecidos y a su madre, que no pudo viajar porque no podían costear la visa | Especial

Luego de la sorpresa, vino la curiosidad. El mundo necesitaba saber más de Vozinha, el rompequinielas. El que le negó un gol a la nueva estrella mundial Lamine Yamal, el delantero español de dieciocho años. Y pronto se supo que Vozinha no había contado toda la verdad: no es que a su familia en la pequeña comunidad pesquera de Mindelo le faltara tiempo para tramitar la visa. En realidad, le faltaba dinero. Cabo Verde figura en la lista de países cuyos ciudadanos deben depositar una fianza reembolsable de 15 mil dólares para viajar a Estados Unidos, además de la tarifa de visado y vuelos redondos, hotel y presupuesto para gastar como turista.

Una cifra imposible para Josimar José Évora Dias y su familia, quien para completar para el gasto doméstico dependen de que el portero también trabaje como un modesto electricista.

El mejor portero de su pueblo, pero nadie lo elegía por bajito

Antes del partido del pasado 15 de junio, confieso, no habría podido ubicar en el mapa del mundo a Cabo Verde. Hoy, gracias a Vozinha, millones y yo ya podemos hacerlo: es un archipiélago diminuto frente a las costas de Senegal. Sus habitantes hablan portugues o criollo caboverdiano, su moneda se llama escudo, hacen vinos extraordinarios y sus habitantes surfean en un mar turquesa. Y, claro, ahora el mundo sabe que a su selección nacional se les llama Los Tiburones Azules.

Te recomendamos
Las playeras antimundialistas que desafían la Copa del Mundo más cara de la historia

Entonces, Vozinha es hoy el humano-escualo más grande del mundo. Mide 1.89, pero no siempre fue así: en una entrevista con el medio británico BBC recordó que siendo niño era el mejor portero de su pueblo, pero nadie lo elegía por bajito. Las pocas veces que era seleccionado para jugar compensaba su corta estatura con un estilo de juego aguerrido, el mismo que se le vio frente a la selección de España. Cada vez que perdía, pataleaba y lloraba.

Los vecinos más grandes se burlaban de él. Le coreaban que buscara consuelo en su casa con su vozinha (“abuelita” en portugués) y el apodo se le quedó para siempre. “¡Vozinha, Vozinha!”, le gritaban y él se enojaba más. No le gustaba, porque no había gloria en ese sobrenombre: su padre quería nombrarlo Valdano en honor a Jorge Valdano, el ídolo argentino del Real Madrid, pero las autoridades de Cabo Verde lo rechazaron y en su lugar fue bautizado Josimar, como el defensa brasileño que alcanzó la gloria en una Copa del Mundo organizada por México pero de 1986.

Odiaba el apodo hasta que tuvo su primera oportunidad profesional fuera de Cabo Verde y se asentó en Angola como portero de un pequeño equipo, Progresso. Quiso usar su nombre de pila pero ya había otro jugador llamado Josimar. Se negó a saltar a la cancha como Josimar II, aprovechó que ya lo conocían como Vozinha para reclamar el alias como un timbre de orgullo. Después de todo, había crecido con sus abuelos y llevar a su abuela en la espalda le pareció, de pronto, un amoroso homenaje.

Los niños se burlaban de él y le gritaban “Vozinha” para mandarlo de vuelta con su abuela. Ahora, convirtió el apodo en símbolo de orgullo | Especial

Vozinha jugó en equipos chicos, siempre soñando con la gloria de las escuadras europeas, como el Real Madrid o el Manchester United. En cambio, jugó en ligas menores de Moldavia, Chipre y Eslovaquia. En 2012 debutó en la selección nacional de Cabo Verde, que nunca había brillado en torneos internacionales y que en octubre de 2025 sorprendió al mundo al ganar un boleto a su primera Copa del Mundo tras derrotar con tres goles a Suazilandia, la única monarquía absoluta de África y selección sin magia. Vozinha, de nuevo, había logrado mantener intacta su portería, pero su logro pasó desapercibido en el mundo.

Tal vez por eso es que acercándose al Mundial, Vozinha ya preparaba su retiro del futbol. Once días antes de la inauguración mundialista en Ciudad de México, el 1 de junio, anunció su salida del Club Chaves de la Segunda División de Portugal debido a que su equipo no le había renovado el contrato. Estaba a la deriva, expulsado de las canchas por su edad. La Copa del Mundo sería su despedida. No sabía que el juego con España le cambiaría la vida y que podría alargar su estancia en el futbol. Mediotiempo asegura que existe una posibilidad de que venga a México.

El Club Chaves tiene relación con el equipo Atlético La Paz de la Liga Expansión del futbol mexicano y por tratarse de un jugador libre –sin contrato– puede elegir dónde continuar su carrera. El equipo bajacaliforniano podría aprovechar su fama para ficharlo rumbo a su cumpleaños 41. Una batalla ganada contra el edadismo.

El mejor representante del “Club de los 40”

No sería una mala jugada. Vozinha ha cosechado elogios por todo el mundo: la prensa de su país le llama “héroe” y los medios internacionales más relevantes lo califican como “sensación”, “esperanzador” y “extraordinario”. Empezó la Copa del Mundo con 50 mil seguidores en Instagram y hasta el momento en que escribo estas líneas tiene 12.7 millones de fanáticos, es decir, tiene 24 veces más que toda la población (530 mil habitantes) de su país, el segundo más pequeño en el torneo.

A sus 40 años, Vozinha superó a figuras como Cristiano Ronaldo, Luka Modrić y Manuel Neuer en el arranque del Mundial | Especial

Y si eso no fuera suficiente, es hasta ahora el mejor representante del “Club de los 40”, es decir, ese exclusivo grupo de jugadores con más de 40 años en las convocatorias mundialistas. En este 2026, ese club es excepcionalmente grande: hay ocho jugadores de más de cuatro décadas, pero él, Vozinha, es el rey.

El delantero portugués Cristiano Ronaldo (41 años) no anotó gol en su partido contra la República del Congo; el mediocampista croata Luka Modrić (40) tampoco marcó y perdió contra Inglaterra; el portero alemán Manuel Neuer (40) recibió gol de la pequeña escuadra de Curazao; el guardameta uruguayo Fernando Muslera (40) también fue vencido en una ocasión por Arabia Saudita; el arquero mexicano Guillermo Ochoa (41) no saltó al campo, como tampoco lo hizo el portero escocés Craig Gordon (43); se quedaron en la banca. Y el delantero bosnio Edin Dzeko (40) perdió contra Suiza. Sólo Vozinha (40) los salva.

Y se salva a sí mismo y a su familia, porque tras su excepcional partido, el líder de la minoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos llamó a Marco Rubio, el Secretario de Estado, para que otorgue una visa extraordinaria a la madre del portero de Cabo Verde y lo vea jugar desde las gradas. “Ninguna madre debería perderse la oportunidad de ver a su hijo hacer historia”, dijo en las redes sociales el demócrata Hakeem Jeffries para presionar al republicano.

Después de años de sacrificios, la madre de Vozinha podrá verlo en las gradas gracias al impacto de su hazaña mundialista | Especial

Su petición tardó sólo horas en resolverse. Este miércoles, Hakeem Jeffries confirmó que se eximieron los pagos a la señora Ana Candida Évora para que vea sin problemas a su hijo en el partido de Cabo Verde contra Uruguay en Miami, Florida. Y lo que la política no logró, el futbol sí: el autonombrado socialista agradeció al derechista Marco Rubio, la mano derecha del presidente Donald Trump.

En una Copa del Mundo es fácil distinguir a las estrellas de las superestrellas. Las primeras se ubican por número; las segundas, por un nombre simple y sin apellidos. A esa categoría pertenecen Messi, Cristiano o Mbappé. Y desde hoy hay una nueva en esa constelación: Josimar José Évora Dias, simplemente Vozinha.


MMM

  • Óscar Balderas
  • Oscar Balderas es reportero en seguridad pública y crimen organizado. Escribe de cárteles, drogas, prisiones y justicia. Coapeño de nacimiento, pero benitojuarense por adopción.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite