Con una tarjeta de 71 golpes para firmar el par de campo, Santiago de la Fuente cerró su primera ronda en el VidantaWorld Mexico Open 2026 sintiendo que aún no explota todo su potencial. Un tropiezo que pagó caro, oportunidades desaprovechadas y la necesidad de ser más agresivo marcaron su debut. Sin nada que perder, el mexicano saltará al campo este viernes con la mira puesta en superar el corte.
“Creo que fallé un poco de todo. Metí buenos putts también, no fallé ninguno cortito, pero creo que hay que ser un poquito más agresivo mañana”, reconoció tras completar su recorrido.
El momento que condicionó su tarjeta llegó en el hoyo 2, donde perdió una bola que se enterró cerca del búnker, antes del green. La penalización lo obligó a regresar al tee y terminó con un doble bogey que, a su juicio, no correspondía con el desarrollo de su ronda. Después encontró buenos greens, aunque también acumuló errores que le impidieron traducir sus sensaciones en un resultado más favorable.
La lluvia del día anterior dejó algunas zonas con mayor humedad, un factor que influyó en la pérdida de la bola. Sin embargo, De la Fuente destacó las condiciones generales del recorrido: consideró impecables los fairways, pese a algunos sectores cercanos a los drenajes donde el agua tuvo mayor efecto.
La segunda ronda exigirá algo más que paciencia. El mexicano siente que golpeó bien la bola y mantuvo la concentración durante buena parte del día, pero ahora necesita convertir esa percepción en golpes bajo par. “Solo es mañana salir y chambear, chambear duro”, resumió.
Hay, además, un componente personal que vuelve especial esta semana. Vidanta es un lugar que conoce desde niño, cuando comenzó a visitarlo a los siete u ocho años. Después de pasar seis semanas fuera de México, competir cerca de casa le permite reencontrarse con familiares y amigos que lo siguen durante el recorrido.
“Es muy padre, es muy bonito el poder venir y jugar un torneo cerca de donde creciste”, compartió.
La cercanía le da un significado distinto al torneo, aunque De la Fuente tiene claro dónde está la responsabilidad. Cuando se le preguntó si el respaldo de su familia podía marcar la diferencia, respondió sin trasladarles el peso del resultado: “Creo que la diferencia la tengo que marcar yo en el campo”.
Este viernes tendrá otra oportunidad para demostrarlo. Con el par de campo como punto de partida y el corte como objetivo inmediato, Santiago de la Fuente buscará una ronda más agresiva que le permita seguir en competencia en el torneo de casa.
ERC