Alta y baja presión atmosférica: qué son y cómo influyen en las lluvias y el clima de México

Las letras A y B que aparecen en los mapas meteorológicos representan sistemas que pueden modificar las condiciones del tiempo y ayudan a entender por qué algunas regiones tienen lluvias mientras otras presentan condiciones más estables.

Alta y baja presión atmosférica: qué son y cómo afectan a México | IA DISCOVER
Ciudad de México /
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En los mapas del tiempo aparecen con frecuencia dos letras que pueden pasar desapercibidas: A y B. Sin embargo, detrás de ellas hay dos sistemas atmosféricos que ayudan a explicar parte de los cambios que se presentan en México, especialmente durante una temporada en la que las lluvias han provocado afectaciones en distintas regiones.

El Servicio Meteorológico Nacional, SMN, señala este lunes 17 de agosto que se esperan lluvias intensas en Sinaloa y Nayarit, además de precipitaciones muy fuertes en otras entidades. 

Entre los sistemas que intervienen en las condiciones actuales se encuentran canales de baja presión, el monzón mexicano y una onda tropical.

Pero ¿qué significa realmente que exista una zona de alta o baja presión y por qué puede influir en el tiempo?

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¿Qué es la presión atmosférica?

La presión atmosférica es la fuerza que ejerce el peso del aire sobre la superficie terrestre. No es igual en todas las regiones y esas diferencias hacen que el aire se desplace, generando cambios en el viento y en las condiciones meteorológicas.

En los mapas del SMN, una A representa una zona de alta presión, mientras que una B identifica una zona de baja presión.

Aunque ambas forman parte del comportamiento normal de la atmósfera, el movimiento del aire es diferente en cada una y eso explica buena parte de sus efectos.

La baja presión atmosférica.

¿Qué es una alta presión atmosférica?

Una zona de alta presión es aquella donde la presión atmosférica es mayor que en las áreas que la rodean.

En estos sistemas predomina el descenso del aire. Al bajar, el aire se comprime y puede calentarse, mientras que ese movimiento también dificulta el desarrollo de grandes nubes.

Por esta razón, las altas presiones suelen estar relacionadas con condiciones más estables, menor nubosidad y una menor probabilidad de lluvia.

La Comisión Nacional del Agua, Conagua, ha explicado que los sistemas de alta presión pueden inhibir la formación de nubes y favorecer el incremento de las temperaturas. Cuando permanecen varios días sobre una región, incluso pueden contribuir al desarrollo de una onda de calor.

Esto no significa que una alta presión provoque calor extremo en cualquier circunstancia. Su efecto depende también de la época del año, la humedad, la ubicación del sistema y otras condiciones atmosféricas.

¿Qué es una baja presión atmosférica?

Una zona de baja presión presenta valores menores respecto de las regiones que la rodean. En este caso, el comportamiento del aire es diferente: tiende a ascender.

Cuando el aire húmedo sube, se enfría y puede favorecer la condensación del vapor de agua. Este proceso ayuda a formar nubes y, si existen las condiciones necesarias, puede dar lugar a precipitaciones.

Por eso, las zonas de baja presión suelen asociarse con mayor nubosidad y una atmósfera más favorable para las lluvias.

La explicación coincide con la que ofrece el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NOAA/NWS): el aire ascendente relacionado con sistemas de baja presión suele favorecer la formación de nubes y precipitaciones, mientras que el aire descendente de las altas presiones tiende a limitar esos procesos.

¿Una baja presión siempre provoca lluvias?

No. Esta es una diferencia importante para entender los mapas meteorológicos.

La presencia de una baja presión por sí sola no significa que necesariamente habrá una tormenta o lluvias intensas. Para que se produzcan precipitaciones también influyen la cantidad de humedad disponible, la temperatura, los vientos, la inestabilidad en diferentes niveles de la atmósfera y la interacción con otros fenómenos.

Por ejemplo, el SMN suele informar sobre canales de baja presión que, al combinarse con humedad, ondas tropicales, el monzón mexicano u otros sistemas, pueden favorecer lluvias fuertes en distintas partes del país.

De hecho, Conagua ha documentado en diferentes episodios de lluvias intensas cómo los canales de baja presión, junto con la entrada de humedad y la inestabilidad atmosférica, pueden generar precipitaciones importantes.

¿Cuál es la diferencia entre alta y baja presión?

La forma más sencilla de recordarlo es fijarse en qué hace el aire:

  • Alta presión: el aire desciende, la atmósfera tiende a estabilizarse y suele haber menos nubosidad y lluvia.
  • Baja presión: el aire asciende, aumenta la posibilidad de formación de nubes y pueden presentarse condiciones favorables para las precipitaciones.

En el hemisferio norte también cambia la circulación del viento: alrededor de una alta presión los vientos giran generalmente en el sentido de las manecillas del reloj, mientras que alrededor de una baja presión lo hacen en sentido contrario.

Así, esas letras que aparecen en los mapas meteorológicos no son simples símbolos. La A y la B permiten identificar zonas donde el aire se comporta de manera diferente, algo fundamental para entender por qué las condiciones del tiempo pueden cambiar considerablemente entre una región y otra de México.

JCM

  • Javier Chávez M
  • javier.chavez@milenio.com
  • Editor de Milenio como parte de la Unidad de Tráfico. Mi pasión es la cultura pop y los temas que están en tendencia a nivel nacional e internacional de famosos, virales y científicos. Egresado de la UNAM por la FES Aragón, mi pasión por el periodismo me impulsa a llegar a cientos de personas con historias que contar.

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