Leah Rabinovich realizará gira en México

La flautista méxico-holandesa arrancará el 16 de agosto en Coyoacán la serie de conciertos "Segunda Voz en Gira 2026", con paradas programadas en Puebla, Toluca y Xalapa.

La propuesta escénica de Rabinovich integra elementos del teatro, la literatura, la danza urbana y la música antigua | Foto: Cortesía Andrea G.
México. /
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La flautista Leah Rabinovich es una artista mexicana que, tras una formación exigente en Europa, articula un proyecto interdisciplinario que conecta raíces mexicanas con música antigua europea.

La creadora interdisciplinaria y gestora cultural méxico-holandesa anuncia su gira en México, Segunda Voz en Gira 2026, la cual iniciará con Souvenirs Barrocos este 16 de agosto a 17:30 horas en la Capilla de la Conchita, en Coyoacán, en Ciudad de México; continuará en Puebla con el concierto Puebla Barroca, el 23 de agosto a las 14:00 horas, en el Museo Internacional del Barroco; de ahí viajará a Toluca con Música medieval, renacentista y barroca, el 29 de agosto a las 13:00 horas, y concluirá en Xalapa con Danzas para consort, el 4 de septiembre a las 18:00 horas, en Calle Miguel Palacios 12, en el Centro.

Leah Rabinovich, quien se presentará junto a destacados ensambles y artistas invitados, cuenta que su formación se dio entre México y Europa con la intención de acceder a los mejores conservatorios y academias de Holanda y Alemania, intentando siempre, incluso si no la aceptaban. 

Su formación la realizó en el Conservatorio Nacional de Música de México, la Universidad de las Artes de Zúrich, el Conservatorio de Utrecht y la Hochschule für Musik de Núremberg con Maurice Steger, graduándose con honores con su concierto Zumaya en Europa.

Fue la primera flautista latinoamericana admitida en la Academia Internacional de Música Menuhin de Gstaad (2018– 2021), experiencia que inicialmente vivió como un reto personal y, en retrospectiva, valora haber estado ahí por ser un lugar poco concurrido por mexicanos o latinoamericanos.

“Para mí era muy importante ir a estudiar al mejor conservatorio, tener metas muy altas; me decía que, si no me aceptaban, lo intentaría de nuevo, y me funcionó bastante bien. Incluso cuando fui aceptada en la Academia de Música Menuhin, lo viví como parte de los retos y de las cosas que quería lograr”.

En retrospectiva, reconoce que su recorrido le permite ahora tender puentes entre sus relaciones internacionales con músicos y maestros en México.

Enfatiza que su incorporación a la escena europea comenzó con humildad y deseo de aprender a tocar; aunque reconoce la dificultad de competir con músicos que iniciaron muy jóvenes y que cuentan con mejor acceso a conservatorios y maestros de gran nivel.

Cree que muchas generaciones jóvenes podrían destacar si tuvieran esas oportunidades, evidenciando la necesidad de democratizar el acceso a la formación de alto nivel.

Rabinovich, quien ha participado en festivales como Cervantino, Schleswig-Holstein y Gstaad Baroque Academy, relata cómo fue que decidió recurrir a la multidisciplina: 

“Precisamente porque en el concertismo en Europa hay una especie de embudo que tiene mucho que ver con haber ganado ciertas competencias, y hubo un momento en donde sentí que tenía algo más en mí porque siempre he hecho más de una disciplina desde niña, escribir y hacer teatro.

Tomó la determinación de probar que podía hacer algo distinto con los recursos que ya tenía, provenientes de su bagaje cultural que le da identidad a México, y cruzarlos con la música antigua. Desde 2021 incorporó otras disciplinas a su quehacer artístico, derivando propuestas interdisciplinarias como Tovenaar/El Brujo, estrenada en 2024 en el Tafelhalle en Núremberg, Alemania.

“Lo que quería hacer era una especie de mundo en donde diferentes contextos e ideas convivieran y crearan una experiencia en donde las cosas no se pueden separar”.

Europa, según su experiencia, muestra gran interés por propuestas latinoamericanas, valorando tradiciones populares con reflejos barrocos. 

Su proyecto El brujo en Nuremberg, combinando break dance, literatura, teatro, música barroca y elementos de la cosmogonía mexica, impactó al público, sensibilizándolo hacia la riqueza de nuestra cultura.

Su trabajo como creadora y dramaturga, refiere, consiste en construir las relaciones entre estos materiales, haciendo del cuerpo, el gesto y el ritual elementos centrales de la experiencia musical. 

La obra tiende puentes entre el presente y el pasado, lo histórico y lo contemporáneo, la vida y la muerte, y muestra que su interés por la escena no funciona como un complemento visual del concierto, sino como una línea fundamental de su investigación artística.

Rabinovich explica que el “concertismo” en Europa opera como un embudo asociado a ganar competencias específicas, por lo que decidió ampliar su práctica a otras disciplinas, como la escritura y el teatro, que ejerce desde niña, integrando elementos de México como ritual y memoria con la finalidad de crear propuestas distintas con recursos propios y contextos identitarios.

Inspirada en Bolívar Echeverría y su ethos barroco, reconocido como un conjunto de saberes artísticos y culturales de una comunidad, ella buscó crear un mundo donde diversas ideas convivieran sin separarse: música antigua, elementos rituales mexicanos y performance contemporáneo.

Al conocer la música antigua europea, Rabinovich identifica similitudes con expresiones mexicanas, con lo que asegura que la innovación surge al mezclar esas raíces con otras disciplinas, generando nuevos lenguajes.

En su afán por seguir preparándose, iniciará en 2027 un máster en la Schola Cantorum de Basilea, dentro de la Academia de Música Antigua, para producir obras en un cruce disciplinario con música antigua, alineado con su trabajo en dramaturgia y dirección de proyectos.

¿Qué implica interpretar la obra de Manuel de Sumaya en un contexto internacional?

Primero, me parece muy importante señalar que, sin los medios de comunicación que tenemos ahorita, sin internet, la música barroca de Manuel de Sumaya aparecía en las capillas de la llamada Nueva España que estaban más conectadas y conocían más de lo que pasa ahora.

Cuando traje el proyecto del compositor novohispano Manuel de Sumaya a Alemania, me resultó interesante encontrar que, después de ese viaje a Italia entre 1700 y 1708, propició cambios incluso en España y en países como Guatemala y Bolivia.

En Alemania hubo toda una revolución cuando llevé esta música de Manuel de Sumaya, primero porque los elementos eran reconocibles en algunas cantatas que están en el estilo italiano, al escuchar la música en español barroca, y eso era algo que nunca había pasado en Nuremberg.

En ese contexto, creo que también dignificó y nos dignificó a los mexicanos.

El próximo año realizaré una gira con el repertorio de Manuel de Sumaya en Europa, junto con la soprano oaxaqueña Patricia Trujano. Además, haremos esa misma gira de Sumaya en México, en Ciudad de México, Estado de México y probablemente en Oaxaca, Puebla y Xalapa.


  • Leticia Sánchez Medel
  • letymedel@yahoo.com.mx
  • Reportera cultural, cursó la maestría en Periodismo Político, es autora de tres libros sobre la historia inédita del Cervantino.

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