En la zona se ha disparado la necesidad de atención psicológica, pasando de 7 a 18 llamados con el fin de recibir la evaluación de un especialista al día, de los cuales, el 25% de los casos son por niños que han dicho que ya no quieren vivir.
Nicolasa Niño, coordinadora de comunicación de la Asociación Civil Granito de Arena, aseguró que en este año los reportes diarios se han disparado, de padres de familia de familia que buscan ayuda profesional porque han notado cambios en el comportamiento de sus hijos.
“Desgraciadamente hemos tenido un incremento alarmante en depresión infantil y hemos estado recibiendo, de pasar a 10 a 7 llamadas al día, hemos incrementado a 16, 17, 18 llamadas al día por depresión infantil”, detalló la especialista que ha trabajado con temas relacionados a la salud mental.
Añadió la especialista que “la mención del suicidio se ha incrementado debido a lo que, consideramos, la influencia de otras culturas o otras costumbres en otros países como lo son los asiáticos”, refirió.
Por ejemplo, detalló, “en Corea se han incrementado los retos en adolescentes y desafortunadamente los padres de familia han estado acercando con el afán de tener más comunicación con sus hijos, los dispositivos electrónicos, los tablets, los celulares y el desapego de las actividades físicas de nuestros niños y nuestras infancias”.
Explicó la activista que las edades de los menores que han presentado este tipo de problemas son de 10 a 12 años, un rango de edad que requiere apoyo psicológico y que cada vez aumenta más.
Algunas de las señales que los papás tienen que identificar están relacionadas con el desapego de los menores, con el aislamiento y dejar de hacer algunas actividades.
Refirió que es importante que los papás puedan dialogar con sus hijos ya que es la manera en la cual van a poder identificar algún cambio en el comportamiento de los menores.
“Debe existir un protocolo de atención a nuestros niños y a los adolescentes, el ver cuando un niño se desapega de sus cosas, empieza a perder interés en actividades que ellos siempre tienen comúnmente, que empiezan a regalar sus cosas, que empiezan a regalar su colección preferida, empiezan a desapegarse de cosas, a cambiar los estados de ánimo muy drásticamente”, sostuvo.
AA