La despedida final de un ser querido puede tener un significado de pérdida irreparable, que ocasionalmente resulta oneroso cuando los deudos no tienen capacidad para razonar sus acciones al contratar los servicios funerarios.
Sin embargo, Raúl Contreras, propietario de Casa Funeral Aragón, indicó que los costos por dar el "último adiós" en su negocio pueden sumar 9 mil 500 pesos cuando en otros sitios de mayor reconocimiento, el mismo servicio oscila en los 40 mil pesos.
“El proyecto de Aragón Casa Funeral nació hace cinco años, a partir de que en la familia tuvimos decesos y debimos contratar los servicios funerarios de empresas locales. Vemos que los precios son muy elevados y nosotros como fabricantes sabemos que el costo o el precio del ataúd no es en realidad tan caro. Entonces decidimos poner Aragón Casa Funeral y darle a la gente una alternativa mucho más accesible en precio y servicio”.
Durante el año 2017, esta empresa registró 363 servicios otorgados, es decir, casi uno por día. Raúl Contreras mencionó que la tradición obliga a una velación, que se realiza durante 24 horas, situación que cumplen durante la madrugada a puerta cerrada por cuestión de seguridad para la familia.
“La cremación sigue aumentando, sin embargo la tradición de la velación se mantiene porque al final de cuentas la gente no está acostumbrada a una cremación directa, es decir, sin antes despedirse de su ser querido en cuerpo”.
Siendo una funeraria ecuménica, carece de imágenes religiosas, situación que resulta agradable porque las salas mantienen un ambiente neutro que remite a la serenidad.
Sólo quien pide un crucifijo o imagen puede tenerlo. Así ocurre también con las formas en que los deudos deciden despedirse, situación que esta empresa respeta.
“Hay gente que pregunta si puede traer a un trío, o a un mariachi o a un pianista y lo aceptamos porque a final de cuentas es lo que ellos quieren para sentirse a gusto y despedir a su ser querido de la mejor manera”.
Raúl Contreras precisó que su empresa no mantiene contratos de previsión porque los costos con el paso del tiempo se incrementan, además de que considera que no es correcto este tipo de venta.
No obstante advierte que no todas las empresas pequeñas tienen cuidado en las formas ni respetan los lineamientos que deben acatar.
“Hay que tener cuidado también porque hay funerarias que te dan el servicio hasta en 5 mil pesos pero con ataúdes reutilizados, en realidad no embalsaman o preparan bien el cuerpo y las condiciones como los vehículos, las carrozas, no están bien acondicionadas. Yo como propietario tuve que estudiar para técnico embalsamador".
“Me decían las trabajadoras sociales de la Clínica 16 que tratamos el cuerpo como si estuviera vivo, y de eso se trata, de recuperar las formas y cambiar porque hay que tenerle respeto a ese cuerpo. Debemos volver a las prácticas con ética y profesión”.
El consejo es que las familias al momento de requerir un servicio funerario, coticen en varias empresas y comparen teniendo al menos tres opciones.
“Pensamos que esto no iba a funcionar porque las funerarias son de tradición, pero ahorita lo que vemos es que la gente ya busca también algo acorde a su bolsillo y que los traten bien y los orienten".
“Mucha gente desconoce que por ejemplo en el IMSS siendo el derechohabiente y el titular, tienen derecho a un apoyo de gastos funerarios. Nosotros los ayudamos porque deben presentar su factura, les decimos en qué ventanilla y los papeles que deben llevar. Nosotros incluso somos conscientes y a veces les damos plazos para pagar y les podemos dar 15 días y vemos que al tercer día se aparecen porque valoran el apoyo”, finalizó.