M+.- Antes del primer silbatazo del domingo 5 de junio, México e Inglaterra ya habían disputado un partido que comenzó hace dos siglos. No hubo estadio, árbitro ni tribunas; el escenario fueron las montañas de Hidalgo, donde cientos de mineros ingleses cruzaron el océano para buscar plata y terminaron dejando mucho más que tecnología para extraer minerales.
Dejaron un reloj que aún marca las horas, una receta que hoy identifica a un estado entero, templos que siguen abiertos, un cementerio que conserva apellidos británicos y un balón que rodó por primera vez en suelo mexicano. MILENIO te cuenta sobre estos elementos de memoria.
En ningún otro lugar del país la relación con Inglaterra es tan estrecha como en Hidalgo y, mientras millones de aficionados seguirán el encuentro mundialista entre ambas selecciones, basta recorrer Pachuca y Mineral del Monte para descubrir que ese duelo también se juega en la memoria.
Cada edificio de cantera, chimenea de ladrillo, cada paste recién horneado y campanada del Reloj Monumental recuerdan que la historia entre ambas naciones comenzó mucho antes de que existieran los mundiales.
México e Inglaterra están a 8 mil 900 kilómetros de distancia; no comparten idioma, tampoco la hora del té, ni mucho menos una familia real. Lo que sí tienen en común ambos países es un pasado minero que dio origen, en suelo azteca, al deporte más popular del mundo: el futbol.
La llegada de los mineros ingleses
De acuerdo con el Archivo Histórico y Museo de Minería, asociación civil de Mineral del Monte, pueblo mágico de Hidalgo, hace 202 años, el 4 de febrero de 1824, se creó en Londres, Inglaterra, la Compañía de Aventureros de las Minas de Real del Monte, origen de la Compañía Real del Monte y Pachuca.
Los empresarios, conocidos como aventureros, permanecieron en su país, pero entre 1824 y 1825 enviaron a 191 hombres a México, acompañados de siete mujeres y tres niños, en su mayoría de la región de Cornwall, en Reino Unido, quienes llegaron a los puertos de Tampico y Veracruz para trasladarse a Real del Monte, Hidalgo.
Juan Manuel Menes Llaguno, cronista del estado de Hidalgo, menciona que los primeros mineros ingleses arribaron en junio de 1824, a los que, dice, siguieron muchos otros en un lapso de 24 años.
El Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indica en su estudio Los intereses británicos en la minería mexicana que los cornish, junto con ingleses de otras partes de Gran Bretaña, llegaron a Real del Monte, un lugar boscoso, frío y lluvioso como su tierra natal, pero a más de dos mil metros sobre el nivel del mar.
“Los hombres y mujeres del otro lado del mar no vinieron solos; sueños, costumbres y creencias los acompañaron y, poco a poco, los mexicanos que vivían en Mineral del Monte los hicieron suyos”, explicó Belem Oviedo Gámez, directora del Archivo Histórico y Museo de Minería.
El futbol, la herencia inglesa
Arturo Vergara Hernández, profesor investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), señala que algunos mineros ingleses progresaron y pasaron de empleados a empresarios, siendo el caso de Francisco Rule uno de los más conocidos.
Explica que este inglés, Francisco Rule, vive, trabaja y disfruta de su riqueza en Pachuca. Su casa, agrega, en la calle de Morelos —actualmente la Presidencia Municipal de Pachuca, conocida como Casa Rule— y su descendencia están allí para atestiguarlo.
Para el investigador de la UAEH, un elemento importante de la herencia inglesa en la región —Real del Monte y Pachuca— es el futbol, que practicaban de manera informal los mineros en sus días de descanso.
“Es posible que los primeros partidos se realizaran a fines de la década de 1830 en los patios de las haciendas y minas (especialmente la mina de Dolores). Seguramente, el futbol que practicaban era algo distinto al actual, pero sin duda constituye su primer antecedente en la región y en el resto del país”, sostiene en su ensayo La Herencia Inglesa en Pachuca y Real del Monte.
Los primeros encuentros en Real del Monte
Fueron los mineros ingleses quienes iniciaron la práctica del futbol en México, se lee en la placa conmemorativa ubicada junto al Memorial al Minero Inglés, en la mina de Dolores, en Real del Monte, inaugurado el 5 de octubre de 2024, a 200 años de la llegada de los primeros mineros ingleses al pueblo mágico de Hidalgo.
El Memorial al Minero Inglés, explica el Archivo Histórico y Museo de Minería, está dedicado a esos primeros inmigrantes, hombres que confiaron en su tecnología, que soñaron con la leyenda de la riqueza de las minas mexicanas, a quienes con sonrisas o lágrimas contenidas tuvieron que dejar a sus familias con la esperanza de un reencuentro, a los que se aventuraron a surcar el mar para enfrentar un futuro incierto con la ilusión de mejorar su vida, a los que labraron las minas de Real del Monte.
“Los ingleses llegaron a Real del Monte en 1824 con la maquinaria minera, pasaron por Orizaba, pero no jugaron futbol ahí. El futbol se jugó aquí, en las minas de Real del Monte, después de que Pedro Romero de Terreros III vendiera las minas a los ingleses”, relató Giovani Romero López, presidente del Consejo de Investidura Glorias del Futbol de Real del Monte.
Afirmó que Real del Monte no solo es la cuna del futbol en México, sino también en América Latina. Romero López asegura que el primer balón rodó en 1824, a más de dos mil 750 metros sobre el nivel del mar, cuando los ingleses —principalmente del condado de Cornwall— enseñaron el deporte a los mineros realmontenses, incluso antes de la creación de la primera liga inglesa en 1888.
Entre los callejones de Real del Monte, en una de sus escalinatas hay un mural en el que aparecen dos jugadores: uno inglés, con el escudo de Cornwall, y otro mexicano, con las letras RM (Real del Monte).
Representa el enfrentamiento entre dos mineros, el inglés y el mexicano, en un mismo deporte: el futbol.
“Es una representación de cómo los ingleses de Cornwall y los mineros de Real del Monte disputaron los primeros partidos”, explicó Giovani Romero. Para los habitantes de Real del Monte, “aquí se jugó por primera vez el futbol en México, el futbol nació en un lugar cerca del cielo”.
Mineral del Monte es un pueblo mágico de Hidalgo, a unos minutos de la ciudad de Pachuca, enclavado en una zona montañosa, con calles empedradas, techos coloridos, clima frío, un panteón inglés y pastes en cada esquina.
Hablan los cronistas
El cronista del estado de Hidalgo, Juan Manuel Menes Llaguno, señala que la primera noticia sustentada en bases sólidas procede de una publicación del periódico El Minero de Pachuca, semanario que, en su edición de la tercera semana de mayo de 1889, daba noticia de una reyerta suscitada el domingo 12 de mayo de ese año, en un partido de balompié celebrado entre los equipos de la mina El Rosario, propiedad de Richard Rule, y el de la mina La Joya, del vecino Real del Monte, suspendido cuando los de Pachuca ganaban por siete goles a cuatro. El encuentro se realizó en el campo deportivo de la plaza del Hipódromo del Ferrocarril, ubicada al sur de la ciudad de Pachuca.
En cuanto a dónde se jugó por primera vez el futbol en México, Menes Llaguno explica que: “por los datos hasta ahora conocidos, tal acontecimiento debió suceder en la comarca Pachuca-Real del Monte, asiento de las más importantes compañías mineras del centro de México, explotadas primero por la Compañía Inglesa de Aventureros de las Minas de Pachuca y Real del Monte”.
Para la cronista de Pachuca, Sara Montes Romero, el primer lugar en México donde se jugó el futbol fue Pachuca, tras la llegada a Real del Monte y Pachuca de los mineros ingleses desde 1824.
Encuentros entre México e Inglaterra
México e Inglaterra tienen un pasado en común: la minería y el futbol. Los encuentros de balompié entre mineros ingleses y realmontenses quedaron atrás, en las minas del siglo XIX, para llegar, en el terreno profesional del futbol, al siglo XX.
De acuerdo con publicaciones deportivas especializadas, las selecciones de futbol de México e Inglaterra se han enfrentado en nueve ocasiones entre 1959 y 2010, con seis victorias para el cuadro inglés, dos para el combinado mexicano y un empate sin goles entre ambas escuadras.
Las únicas dos victorias de la selección de México fueron, precisamente, en la capital del país: la primera, en 1959, durante un encuentro amistoso con triunfo de dos a uno, y la segunda, en 1985, con un gol del cuadro mexicano.
El único partido en un Mundial de Futbol entre ambos países fue durante la Copa del Mundo de 1966, en fase de grupos, en Londres, donde Inglaterra venció a México dos goles a cero.
Este domingo 5 de julio, la selección de México e Inglaterra se enfrentarán por segunda ocasión en un Mundial, 60 años después, en los octavos de final, en el estadio Ciudad de México.
Para este partido, menciona la FIFA, México llega luego de cuatro victorias, ocho goles a favor, ninguno en contra y, por primera vez desde 1986, logró superar una eliminatoria mundialista. Su rival europeo, agrega la FIFA, llega a los octavos de final luego de tres victorias, un empate, ocho goles a favor y tres en contra.
Al momento en que suene el silbatazo inicial del partido, los jugadores de México e Inglaterra no tendrán en mente el pasado en común de la minería y el futbol, sino un solo objetivo: la victoria. Los aficionados mexicanos confían en el triunfo de su equipo con la frase de fe que los ha acompañado durante el Mundial: ¿Y si sí?
MD