Mientras avanzan las investigaciones en torno al ataque perpetrado por dos hermanos de 18 años en una secundaria de Torreón, Coahuila, en la discusión pública se esparcieron las dudas sobre el entorno familiar de los jóvenes, conocidos en la región como Los Cuates.
En un informe publicado la noche del 1 de octubre, la Fiscalía General del Estado (FGE) se refirió a los agresores como "dos personas dentro de un contexto familiar desarticulado".
La mañana siguiente, el fiscal Federico Fernández Montañez reveló en entrevista para Telediario que los intentos por contactar a los allegados de Los Cuates no habían rendido frutos.
Familiares de agresores huyeron de su casa, revela el fiscal
Las declaraciones del fiscal de Coahuila permitieron conocer que el círculo familiar más cercano de los agresores estaría conformado al menos por dos personas de la tercera edad, una mujer adulta y otros menores.
Sin precisar detalles sobre el parentesco entre ellos, Federico Fernández precisó que, hasta la mañana del 2 de octubre, se tenía confirmado que la familia abandonó su vivienda en el ejido La Unión, el mismo en donde se ubica la Escuela Secundaria General Número 13, en donde ocurrieron los hechos.
"Todavía por la noche [del 1 de octubre] estuvimos buscando a familiares directos o indirectos. El último dato que tenemos es que se habían movido de su residencia ahí en el ejido La Unión", manifestó el fiscal para Telediario.
De igual forma, el funcionario aclaró que, acorde con los dictámenes médicos, Los Cuates no estaban bajo el influjo de ninguna sustancia al momento de llevar a cabo la agresión que terminó con la vida de la subdirectora y dejó heridas a otras cuatro personas.
En la antesala del proceso judicial en contra de los atacantes, el fiscal Fernández anticipó que cada uno podría ser acreedor a una condena de hasta 60 años de prisión.
¿Qué se sabe sobre el ataque en la secundaria de Torreón?
La mañana del 1 de octubre, los hermanos irrumpieron a la Secundaria General Número 13, en la cual estudiaron años atrás, durante el cambio de clases. Según testimonios de un prefecto del plantel, los agresores se colaron al lugar aprovechando el ingreso de una de las profesoras.
Después de atacar a alumnos y personal docente, Los Cuates fueron sometidos por vecinos y, posteriormente, entregados a elementos policiales. Al momento de su aprehensión, los jóvenes tenían en su poder armas blancas y presuntos explosivos de fabricación casera.
En su primera entrevista con las autoridades, los agresores manifestaron tener "sentimientos contra el plantel", según las revelaciones del fiscal del estado.
Por su parte, el área administrativa de la secundaria informó que las actividades presenciales quedarían suspendidas hasta nuevo aviso.
BM.