M+.- Baja California Sur cerró 2025 con 131 víctimas de homicidio doloso, la cifra más alta del gobierno de Víctor Castro Cosío y 157 por ciento superior a los 51 asesinatos registrados en 2021, cuando inició la actual administración estatal.
El repunte se da a conocer en medio de una reactivación de grupos antagónicos del Cártel de Sinaloa en municipios como Los Cabos, La Paz, Comondú y Loreto, donde autoridades federales y estatales han reportado enfrentamientos armados, agresiones contra fuerzas de seguridad, decomisos de droga e incluso investigaciones por presuntos nexos entre policías y la delincuencia organizada.
Datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) consultados por MILENIO muestran que la entidad pasó de 51 homicidios dolosos en 2021 a 57 en 2022. Un año después, la cifra descendió a 27 casos, el nivel más bajo del sexenio; sin embargo, la tendencia se revirtió a partir de 2024, cuando los asesinatos aumentaron a 69, para alcanzar 131 durante 2025.
En contraste, los primeros cinco meses de 2026 suman 19 homicidios, es decir, 3.8 casos en promedio mensual, lo que significa una reducción del 65 por ciento con respecto al promedio mensual de 2025, que reportó 10.9 asesinatos.
Esto, derivado de la intervención castrense y de inteligencia, de acuerdo con fuentes de seguridad.
García Harfuch respalda tareas de inteligencia e investigación, presume alcalde de San José del Cabo
De acuerdo con las fuentes federales, más de 300 efectivos realizan operativos en el estado, mientras que el alcalde de San José de Los Cabos, Christian Agúndez, anticipó la llegada de más elementos.
Lo anterior, como parte de una coordinación entre los tres niveles de gobierno, luego de los últimos enfrentamientos armados en ese municipio bajacaliforniano; incluso presumió el apoyo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SPPC), Omar García Harfuch, para reforzar los trabajos de investigación.
“García Harfuch refrendó el respaldo institucional para fortalecer las tareas de inteligencia e investigación para esclarecer los hechos y que los responsables respondan ante la autoridad competente”, compartió el lunes a través de su cuenta de Instagram.
Violencia asoma posibles nexos entre policías y criminales
Aunque Baja California Sur continúa lejos de los niveles de violencia que registran entidades como Guanajuato, Baja California o Sinaloa, el incremento de homicidios recordó la crisis provocada por la guerra entre el Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva durante la década pasada.
De acuerdo con los registros ministeriales, aunque el Cártel de Sinaloa se impuso en el control territorial, la disputa interna entre Los Mayitos y Los Chapitos ya es factor en la violencia, que se ha concentrado principalmente en Los Cabos para, entre otras cosas, el tráfico de drogas.
La situación volvió a quedar expuesta el 30 de mayo, cuando elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) fueron atacados por civiles armados sobre la carretera Transpeninsular Benito Juárez, en el municipio de Los Cabos.
Informes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) arrojaron que del enfrentamiento resultó muerto un ciudadano estadunidense y siete personas más resultaron lesionadas, entre ellas dos militares y un menor de 14 años.
En mayo de 2025 se reportó una jornada violenta que dejó ocho personas fallecidas en los municipios de La Paz, Comondú y Loreto. Entre las víctimas figuró un agente estatal de investigación criminal que murió durante una confrontación con presuntos integrantes de la delincuencia organizada.
En un segundo hecho, fuerzas de seguridad abatieron a tres presuntos integrantes de una célula criminal. Solo ese mayo de 2025 se reportaron 14 casos de homicidio doloso en la entidad.
Los acontecimientos llevaron al gobernador Víctor Castro Cosío a reconocer públicamente una ola de violencia en la entidad y admitir la posibilidad de que elementos policiales mantengan vínculos con organizaciones criminales.
“Estamos trabajando. Desmantelamos una casa de seguridad, decomisamos 2.5 toneladas de mariguana, hemos destruido células delincuenciales muy importantes aquí y en el norte del estado, pero vamos a reforzar Ciudad Constitución e Insurgentes, porque ahí hay otro nido de delincuentes”, declaró recientemente.
Geografía de BCS, interés de grupos criminales
La propia Mesa de Seguridad estatal ha identificado como principales desafíos para la entidad la violencia contra autoridades, el tráfico de drogas y la presunta corrupción e infiltración de corporaciones policiales por parte de grupos criminales.
Detrás del repunte aparece un factor estratégico: la ubicación geográfica de Baja California Sur.
Además de ser uno de los principales destinos turísticos del país, la entidad se encuentra sobre corredores marítimos utilizados por organizaciones criminales para el transporte de cocaína procedente de Sudamérica hacia las costas mexicanas y posteriormente hacia Estados Unidos.
La importancia de esas rutas quedó evidenciada en enero de 2025, cuando fuerzas federales encabezadas por la Secretaría de Marina aseguraron más de dos toneladas de cocaína y 3 mil 400 litros de combustible durante una operación realizada en aguas frente a Cabo San Lucas.
En febrero, la Armada de México detuvo a Jorge 'N', identificado por autoridades federales como presunto operador financiero de la facción de Los Chapitos en Baja California Sur.
Al momento de su captura también le fue asegurada un arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas.
Informes federales precisan que en la entidad mantiene presencia la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa, vinculada al tráfico de drogas y armas, así como remanentes del Cártel de los Beltrán Leyva y células locales que disputan actividades ilícitas en distintos municipios.
Por ahora, la intervención de fuerzas federales permitió contener la crisis y devolver a la entidad niveles de violencia significativamente menores para lo que va de 2026, destacaron las fuentes consultadas.
ksh