M+.- Este lunes el rector Jesús Madueña presentará su primer informe de labores de su segundo periodo. Llega solo, sin el respaldo del gobernador (Rubén Rocha Moya), hoy ausente, ni de la Federación, y con la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en quiebra técnica.
La universidad requiere más de mil 500 millones de pesos para operar. No ha recibido los recursos extraordinarios que pidió a Hacienda, y se advierte un fin de ciclo austero para estudiantes y trabajadores. La Secretaría de Educación Pública (SEP) condicionó el apoyo a una reingeniería financiera que los trabajadores ya aceptaron… pero el dinero no llega. Los sindicatos amagaron con un paro. Los estudiantes, con movilizaciones.
MILENIO reconstruyó el origen de esta crisis. Las entrevistas apuntan a un mismo punto: un pacto roto entre Rocha Moya y el exrector Héctor Melesio Cuén; una carta en la que el capo Ismael El Mayo Zambada confesó que lo convocaron para mediar; y dos décadas de "gobernanza mafiosa".
La UAS es la institución más grande del estado: 170 mil 495 estudiantes, 210 planteles, 7 mil 300 docentes y 17 mil trabajadores. También es un bastión electoral. Pero hoy no tiene dinero ni quién la respalde. Y mientras Madueña se prepara para su informe y darle una nueva cara a la universidad, la violencia en Sinaloa ya obligó a suspender clases presenciales.
El Pacto 2020
El 25 de julio de 2024, El Mayo Zambada fue capturado en Estados Unidos. En una carta confirmó la traición y advirtió del problema en la UAS, en ese momento, para decidir quién sería el nuevo rector.
Desde septiembre de 2023, Madueña había sido vinculado a proceso por corrupción, y en octubre de 2024 fue separado del cargo, para luego ser restituido en diciembre.
Pero la reunión en los huertos del Pedregal, confirmó el periodista Juan Manuel Partida, fue el desenlace de la ruptura del pacto de 2020, antes de las elecciones: Rocha iría por la gubernatura y Melesio tendría un lugar en su gabinete. El primero traicionó al segundo; buscaron la mediación del cártel.
"En el camino, Melesio iba a ser secretario de Gobierno. Le dicen que no. Ya como gobernador electo, lo mandó a Salud, luego lo obligó a renunciar. Ya estaban confrontados políticamente", relató Partida, presidente de la Asociación de Periodistas de Sinaloa.
Ya desde afuera, Melesio Cuén, con la Universidad como bastión, "seguía haciéndose de poder, tenía el Partido Sinaloense como operador interno de la universidad para controlar lo que sucedía al interior como factor social y electoral".
"Esos pleitos fueron creciendo por el interés del morenismo, que quería una universidad de rodillas, y con los opositores a Cuén que decían 'ya me toca a mí'. Negociaron para golpear a Melesio.
"El gobernador quería que el grupo que controlaba la universidad fuera subordinado. Aquellos no quisieron. Se pelearon. Es cuando Melesio Cuén empezó su declive", confirmó Partida.
La gestión de Melesio Cuén y los rectores que le siguieron a partir de 2005 —el "cuenato"— fue descrita por el profesor Guillermo Ibarra como "gobernanza mafiosa": una estructura cerrada donde un grupo decide todo al margen de los consejos.
"En los últimos cuatro rectores —Cuén, Corrales, Guerra y Madueña— convirtieron la universidad en una corporación política. Acabaron con la vida plural y la democrática. Implantaron la opacidad en el manejo financiero", advirtió Ibarra.
"Lo peor regresó, no como una institución plural, sino como una corporación con gobernanza mafiosa: un grupo que decidía todo al margen de los órganos competentes."
La asfixia financiera: números, aviadores y opacidad
Dos décadas de corporativismo han dejado la UAS en bancarrota. No puede pagar nóminas completas, ha recurrido a préstamos estatales y la Federación condiciona los recursos a una reingeniería.
La universidad recibe un subsidio anual de 7 mil 807 millones de pesos. Después de pagar nómina, quedan menos de 200 millones para operar. Sin contar los más de mil 200 millones de déficit del ejercicio pasado.
En 2025 cerró con préstamos del gobierno del estado. Este año, la situación es la misma. La Subsecretaría de Educación Superior condicionó su apoyo a una reforma laboral; los recursos prometidos aún no llegan.
"El balance de estos 20 años es que metieron a la universidad en bancarrota. Siempre resolvía sus problemas… hasta que falleció Melesio Cuén y ya no estuvo gente como El Mayo.
"Ahora, aprovechando su orfandad política, se pretende que pague las jubilaciones como pueda. El rector quiso racionalizar el gasto, pero empezó tarde: metieron a la nómina de los próximos 10 años en los últimos dos", dijo Ibarra.
Una denuncia recurrente es que los aviadores y personal de confianza representan el 56 por ciento de la nómina activa. Tan solo jubilados tienen registrados hasta 3 mil empleados que cobran sin trabajar.
Uno de los casos más escandalosos: Eneyda y Ricardo Rocha Ruiz, hijos del gobernador con licencia, están en la nómina de la UAS. Fueron dados de baja en julio de 2024 y luego recontratados.
"Es una universidad que mantiene un montón de aviadores. Los dos hijos del gobernador estaban de aviadores, los corrieron y los recontrataron. Están a la vista y no pasa nada", señaló Partida.
Marta Reyes, de Coparmex, describió: "Se agarró como una caja chica. No solo tenía dinero, tenía votantes para llevar a un político al poder. Perdió la razón de ser.
"Fueron los intereses de unas familias. Se debilitó en un pleito político: crisis económica, de seguridad y de talento."
Orfandad política, implosión y violencia
Con Melesio Cuén muerto y El Mayo preso, la UAS quedó huérfana de sus padrinos. El rector Madueña negocia, pero está solo.
"La crisis de la universidad, con la violencia, va a exponenciar la descomposición social. Han dejado solo al rector. No hay gobernador. Es una universidad que está flotando", vaticina Ibarra.
Los sindicatos se agotan. Samuel Jesús Castro Camacho, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa (Suntuas), advirtió: ante el incumplimiento de recursos, "el Comité Ejecutivo valorará paros laborales".
"Ya hicimos la reingeniería y la reforma laboral. No podemos seguir soportando esta falta de recursos." Un paro afectaría a 17 mil trabajadores y 170 mil estudiantes.
La Federación de Estudiantes (FEUAS) exige atención federal. La crisis amenaza la continuidad de 50 mil aspirantes y la operación de 14 casas de estudiantes.
"No puede existir educación de calidad si quienes forman a nuestros científicos, médicos e ingenieros trabajan bajo incertidumbre financiera. La universidad somos los estudiantes", declaró su presidente, Gamaliel Cañedo Reyes.
Desde el sector empresarial, Marta Reyes señaló: "La mayoría de los desaparecidos y asesinados están en el rango de 21 a 35 años. Esos eran los que nos tenían que seguir. El puente es la educación, y con la UAS está debilitado.
"Si no fortalecemos el tejido social, en menos de 10 años lo vamos a extrañar. Los grandes que ya estamos, ya no vamos a estar ahí. No va a haber esos jóvenes."
Una cosa es clara: la UAS no caerá por falta de estudiantes o prestigio. Caerá por la politización, la corrupción y el pacto con el poder criminal. La carta de El Mayo fue el síntoma de una enfermedad de 20 años.
"El pleito, en resumidas cuentas —advirtió Partida—, es el control de la universidad."
ksh