M+.- Eran poco más de las 06:30 horas del martes 15 de abril de 2025, en Inglewood, California, Estados Unidos. Javier Ibarra, un jardinero de 41 años, abrió la reja de su edificio para sacar la camioneta con la que iba a trabajar cuando, repentinamente, un hombre lo atacó por la espalda.
El primer golpe detrás de la cabeza le cayó de sorpresa. Después sintió puñetazos en la oreja y el rostro. Terminó derribado en el piso y eso empeoró la situación: le llegaron patadas por todo el cuerpo. Mientras Javier era vapuleado, el agresor desconocido, un hombre alto con sudadera verde, le gritaba: “¡Te odio, maldito mexicano!”.
El agredido supo que cualquier razonamiento era infructuoso y pidió ayuda a gritos. Las cámaras de seguridad de una casa del barrio grabaron la desgarradora escena, el jardinero gritaba “¡Iliana!”, el nombre de su esposa.
Iliana García salió al escuchar los gritos y el atacante, al verse rodeado, huyó. Sin embargo, antes de irse, se llevó las llaves de la casa que le quitó a Javier.
Dos semanas después, Javier Ibarra todavía tenía el rostro hinchado y una fractura bajo el ojo derecho que poco a poco iba sanando. Contó a la prensa local que se alegraba de que las cámaras hubieran captado el ataque, uno más de los que se han repetido durante los últimos dos años.
Crímenes de odio contra mexicanos aumentan con Trump
Un análisis de MILENIO de las tablas del Buró Federal de Investigación (FBI) y de su Explorador de Datos Criminales con nuevas cifras revela que en 2025, el primer año del segundo mandato de Donald Trump, los crímenes de odio contra latinos aumentaron 24.4 por ciento: pasaron de 818 incidentes en 2024 a mil 018 casos. En promedio, todos los días se cometen tres agresiones de este tipo en Estados Unidos.
Los datos de 2026, con reportes hasta el 15 de octubre, registran ya 562 incidentes antilatinos. Con ese salto, el odio contra la población de origen latinoamericano pasó del quinto al tercer lugar entre los motivos más reportados a la policía en Estados Unidos, solo superado por los ataques contra personas negras y contra la comunidad judía.
“¿Cuánto tiempo llevas en Estados Unidos?”
La noche del 28 de febrero de 2024, un conductor de camión de carga, identificado por el Departamento de Justicia como O.G. para preservar su seguridad, iba con un amigo suyo al que denominaron J.M. Ambos se detuvieron en una gasolinería Sheetz, junto a la carretera Interestatal 95, en el condado de Spotsylvania, en Virginia.
Un hombre llamado Douglas Wayne Cornett siguió el camión hasta allí. Sin motivo alguno, se acercó a J.M. y le preguntó cuánto tiempo llevaba O.G. en Estados Unidos.
Se infiere que lo hizo porque ambos tenían el fenotipo latino. Cuando supo que había llegado apenas hacía dos años a Estados Unidos, sacó un arma y disparó seis veces contra el carro y los hombres. Hirió tres veces a O.G. y una a J.M.
Según información judicial, Cornett confesó más tarde a un agente del sheriff que disparó porque no eran estadunidenses, es decir, por ser latinos. Se declaró culpable de dos cargos federales de crimen de odio, ambos por intento de homicidio y de disparar un arma. En noviembre de 2025, un tribunal federal lo sentenció a cadena perpetua.
Sin embargo, no solo estos casos exhiben la dimensión de esta violencia. Los últimos reportes del FBI hasta octubre de este año revelan una realidad más compleja para la comunidad latina. Los delitos cometidos por odio antilatino pasaron de mil 50 en 2024 a mil 354 en 2025, y las víctimas saltaron de mil 91 a mil 396, entre ellas 141 menores de edad.
La causa más frecuente fue la intimidación, con 453 delitos, 34 por ciento más que en 2024. Siguieron las agresiones simples, con 391 (25 por ciento más), y las agresiones agravadas, con 316 (26 por ciento más). Entre las tres suman mil 160 de los mil 354 delitos cometidos en 2025. En 776 de ellos –57 por ciento– el presunto agresor fue identificado como de fenotipo blanco.
El odio antilatino pesa cada vez más en el total. En 2024, uno de cada 15 incidentes de odio en el país iba dirigido contra este grupo étnico. En 2025 fue uno de cada 11.
El Explorador de Datos Criminales del FBI, que incorpora reportes tardíos, permite ver cada año a detalle. Ningún mes de 2025 estuvo por debajo del mismo periodo de 2024, y el salto ya se notaba en enero, con 88 incidentes antilatinos frente a 50 un año antes.
Ese mes incluye 19 días de la administración de Joe Biden, así que la fuente no permite fechar con precisión el inicio del aumento. Las cifras de 2026 son parciales. De enero a octubre, el Explorador ya registra 565 incidentes antilatinos.
“Regresa a tu país”, le piden a los mexicanos
El 27 de mayo de 2026, en un apartamento del barrio West Central, en Spokane, Washington, un hombre golpeó la puerta. Cuando una persona la abrió, Nathan C. Gunion, de 49 años, le escupió y empezó a gritar. Según los documentos judiciales citados por el diario The Spokesman-Review, el hoy acusado insultó a una mujer latina y le dijo: “regresa a tu país”.
La mujer contó que él ya la hostigaba desde el pasado por su origen étnico. Pero el agresor fue más allá, la golpeó con la puerta y la abofeteó. Claramente, la estaba lastimando, pudo entrar al apartamento, pero un exnovio de la mujer acudió en su rescate y logró sacar a Gunion del apartamento. La pelea se trasladó a las escaleras exteriores, hasta que el agresor empezó a sangrar.
El Southern Poverty Law Center (SPLC), organización estadunidense de derechos civiles que monitorea a los grupos de odio, documentó cómo el discurso antiinmigrante empieza a impactar a la gente común en las calles.
En su registro de 2025 contabilizó 15 grupos antiinmigrantes, 11 por ciento menos que el año anterior, pero explica que esa aparente baja refleja en parte la consolidación de organizaciones estatales y nacionales, y por la incorporación exitosa de su ideología a las políticas públicas.
El SPLC afirma que el presidente Donald Trump puso en marcha objetivos de largo plazo de ese movimiento, entre ellos dos órdenes ejecutivas. La 14160, firmada el 20 de enero de 2025, que impone a las agencias federales no reconocer la ciudadanía de los nacidos en el país cuya madre esté de forma ilegal o con presencia legal temporal, y cuyo padre no sea ciudadano ni residente permanente.
La orden ejecutiva 14224 del primero de marzo de 2025 designa el inglés como idioma oficial del gobierno federal y revoca la Orden Ejecutiva 13166, del año 2000, sobre asistencia lingüística para personas con dominio limitado del inglés.
El SPLC señala, además, que personas con trayectoria en organizaciones que clasifica como grupos antiinmigrantes, ya están colocadas en cargos federales, entre ellas Todd Bensman, del Centro de Estudios sobre Inmigración, designado en junio de 2025 asesor sénior de Tom Homan, responsable de la frontera.
El proyecto ‘Hatewatch’ del Southern Poverty Law Center documentó en agosto de 2025 que cuentas oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) usaron en redes sociales imágenes y lenguaje de corte antiinmigrante y de nacionalismo blanco.
El Pew Research Center, centro de investigación con sede en Washington, midió el efecto de ese acoso contra las comunidades con su Encuesta Nacional de Latinos, realizada del 6 al 16 de octubre de 2025 a 4 mil 923 adultos latinos. El 52 por ciento dijo preocuparse porque él o ella, un familiar o un amigo cercano, pueda ser deportado, frente al 42 por ciento en marzo de 2025.
La misma encuesta advirtió que 59 por ciento había visto o escuchado de redadas y arrestos de la migra (ICE) en su zona y 47 por ciento dijo sentirse menos seguro en su comunidad por las acciones de deportación del gobierno. Uno de cada cinco, 19 por ciento, cambió su rutina diaria en los últimos seis meses por temor a que le pidan probar su ciudadanía o su estatus migratorio.
Fact checking: JRH
RM