Las autoridades de Costa Rica detuvieron a un ciudadano nacido en China, que después fue naturalizado costarricense, quien es requerido por Estados Unidos por sus supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa en México y el Clan del Golfo en Colombia.
La información oficial indica que la captura del hombre, de apellidos Zhang Guobinse, se realizó en San José por medio de un trabajo conjunto entre la Administración de Control de Drogas estadounidense (DEA) y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos con autoridades costarricenses como el Ministerio Público, la Fuerza Pública y la Policía de Control de Drogas.
En 2025, el Congreso costarricense aprobó una reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales y desde entonces han sido entregados a Estados Unidos los líderes narcotraficantes Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca; el exmagistrado y exministro de Seguridad Celso Gamboa; Edwin López, alias Pecho de Rata, así como otro de apellido Morales.
También han sido extraditados a Estados Unidos los colombianos naturalizados costarricenses Gabriel Lozano Bonilla, alias Compadre, y otro de apellido Restrepo.
Durante el trámite de la reforma constitucional sobre extradición, las autoridades costarricenses afirmaron que detectaron numerosos casos de narcotraficantes extranjeros que obtuvieron de alguna forma la naturalización como una forma de evitar ser entregados a otro país en extradición.
El narcotráfico se ha convertido en el principal problema de Costa Rica, país reconocido por su paz, democracia y por no tener Ejército desde 1948, pero que en los últimos años ha experimentado un incremento en los homicidios vinculados en más del 60 por ciento a disputas entre bandas narcotraficantes, que suelen tener nexos con carteles mexicanos y colombianos.
Autoridades judiciales consideran que por su posición geográfica estratégica, Costa Rica se ha convertido en una especie de centro para el tránsito, almacenaje y reexportación de cocaína procedente de Suramérica.
En 2025 las autoridades de Costa Rica decomisaron 46.5 toneladas de cocaína, la segunda mayor cifra en la historia del país, solo superada por las 47.1 toneladas de 2020.
IYC