Covid-19, migración y cambio climático: las decisiones de Biden a 100 días de gobierno

Su llegada al poder tras el gobierno de Donald Trump ha superado la expectativa incluso de sus críticos, tomando en cuenta los aspectos claves de su administración.

Joe Biden dará este miércoles su mensaje tras los primeros 100 días como presidente de Estados Unidos. | Fotos: Reuters; Diseño: Oscar Ávila

Orlando Zamora

En sus 100 primeros días como presidente de Estados Unidos, Joe Biden ha sido consignado como uno de los gobernantes que ha superado gran parte de las expectativas en varios puntos que debió asumir, esto mientras había recibido de su predecesor y contendiente en las elecciones, Donald Trump, una nación ampliamente fragmentada, dolida y con crisis en diferentes aristas, principalmente por la pandemia del coronavirus, la misma que hoy sigue enfrentando.

La huella de Biden como el presidente 46 de Estados Unidos se destaca, al menos en este primer centenar de jornadas, liderando el país en la Casa Blanca. Esto mismo provoca inevitablemente que se haga una comparativa entre su gobierno demócrata y el anterior, el del magnate republicano, los cuales pasamos a revisar en las siguientes líneas.

Coronavirus en la era Trump y Biden

Al republicano le tocó gobernar su último proceso durante una de las peores pandemias que ha tenido el mundo. Pero lejos del tono preocupante con que el covid-19 era mirado por el mundo científico, él decidió restarle importancia al principio, lo calificó como “el virus chino”, se asomó a una disputa política con un tema sanitario e hizo varias conjeturas sin tener una base científica sólida. 

Todo esto mientras los niveles de contagios y muertes por coronavirus aumentaban en el país, lo que lo dejó liderando las cifras a nivel mundial.

Biden, el hombre profundamente católico, decidió basar sus decisiones precisamente en la ciencia y prácticamente, desde que se anunció la pandemia, ha aparecido en todos sus actos con cubrebocas y manteniendo sana distancia, otro punto visiblemente diferente con Trump.

Si bien Estados Unidos continúa liderando los niveles de afectaciones por la pandemia del coronavirus, lo cierto es que el clima sanitario en el país ha variado con la vacunación, se han generado planes de apoyo a las familias y empresas para frenar los efectos económicos en una de las potencias más grandes del mundo.

Biden ha puesto en la Casa Blanca con seriedad el manejo de la pandemia, el país volvió a una participación activa dentro de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y amplió las pruebas de diagnóstico para detectar el covid-19 entre sus habitantes.

Vacuna contra el coronavirus

Un punto favorable de Trump es que durante su mandato se logró encontrar al menos una vacuna contra el coronavirus en occidente, un tiempo récord si se compara a otras pandemias del mundo, aunque éste es un factor más bien de desarrollo científico que administrativo, sobre todo sabiendo la actitud que tuvo al principio.

Quizás acá lo que comienza a diferenciarse es el proceso de vacunación al interior del país. Fue el 14 de diciembre, en Nueva York, donde se aplicó la primera dosis en territorio estadunidense. Luego de ser presidente, cumpliendo 90 días en el cargo, Biden afirmó que la nación lleva aplicadas más de 200 millones de inyecciones contra el coronavirus, en ese día el mismo mandatario afirmó que si se seguía con el plan que tenía la administración anterior, esa cifra se podría haber llegado en septiembre.

El récord del proceso de vacunación al interior del país, según las metas que se estableció Biden, fue superado en dos ocasiones: primero con las 100 millones de dosis aplicadas y luego con esta última, la de 200 millones.

Migración hacia EU

Trump llegó a la presidencia con una de las ideas más criticadas y con los fundamentos más acusativos y estereotipados que un mandatario ha hecho público: la construcción de un muro en la frontera con México, acusando al país de quitar empleos a sus ciudadanos y asegurando que “están trayendo drogas y crímenes” a su territorio.

Efectivamente, logró construir una parte del contundente material, incluso en sus últimos días de gobierno fue a Texas, apreciándolo con orgullo

La política de Trump generó una masiva redada a indocumentados en su país, enviándolos a México, un hecho que separó familias, dejó a niñas y niños sin sus madres o padres. Lejos de pedir perdón por estos hechos, sin pasar por alto los insistentes llamados de organizaciones, países y organismos de asistencia, el continuo con el freno a la llegada de extranjeros al territorio.

Con la llegada de Biden, la construcción del muro fronterizo se frenó y esto ha hecho la masiva circulación de migrantes indocumentados, varios de ellos menores de edad sin que estén en compañía de un adulto. Esto ha disparado las cifras, las cuales no se veían hace 20 años.

Biden prometió un enfoque más humano hacia los migrantes indocumentados tras la postura dura de Trump, enfocada principalmente en las barreras físicas.

Aunque la administración de Biden ha evitado considerar esto como una crisis, lo cierto es que, a diferencia de Trump, las acciones que se han tomado son otras: hace unas semanas se informó de un plan de acción para ayudar a los países centroamericanos para frenar desde esas propias naciones la migración arriesgada, esta acción también incluye a México, donde se espera la visita de la vicepresidenta estadunidense, Kamala Harris, para abordar estos temas.

Todavía esto se encuentra en proceso, aunque la amplitud de recibir refugiados se dio a 125 mil, muy por encima de los 15 mil en la era Trump, la ayuda a la zona fronteriza se está haciendo, se han revocado también otras políticas como la prohibición de llegada de musulmanes de varios países, así como la presentación de un proyecto de reforma migratoria en Estados Unidos.

Cambio climático

El magnate republicano siempre le restó importancia al grave daño ambiental que los científicos y organizaciones internacionales estaban denunciando. "No me lo creo", "el clima se va a enfriar" o "es cuento chino", fueron algunas de las frases emblemáticas, no tan célebres, del ex presidente de Estados Unidos mientras el planeta observaba las alteraciones que habían en el ecosistema en varios territorios.

La era de Trump se encargó incluso de sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París, una acción que busca reforzar las políticas de los países para hacer frente al cambio climático, considerando el tratado como “injusto y unilateral” que busca “matar la economía estadunidense”.

Con la llegada de Biden, las acciones cambiaron, al menos por ahora. Estados Unidos volvió al Acuerdo de París y entre sus últimas acciones está el encabezamiento en la Cumbres de Líderes contra el cambio climático, donde prometió que su país tendrá una reducción del 50 por ciento en las emisiones CO2 (el gas incoloro dióxido de carbono) para 2030 y llamó a sus pares a mantener el aumento de las temperaturas de la Tierra en 1.5 grados Celsius.

Relaciones con Rusia, China y otras potencias

Con Trump, los acercamientos con Rusia fueron evidentes y el tono de Estados Unidos fueron mucho más dóciles a otros gobierno, todo esto bajo la sospecha de una ayuda del gobierno de Vladimir Putin para que él lograra estar en el poder de la Casa Blanca, un hecho que ha sido considerado por el Senado en el Capitolio, donde una comisión estableció que sí hubo un respaldo desde el territorio liderado por el Kremlin a la candidatura del republicano cuando éste le gano a Hillary Clinton en 2016.

El empresario, lejos de referirse en específico a esto, con quienes sí tensionó relaciones fue, al principio con Corea del Norte, un hecho que posteriormente tuvo un relajo, por así decirlo, tras el encuentro que tuvo con Kim Jong Un. Tras esto, su foco estuvo siempre con China, acusándola de conspirar contra Estados Unidos y considerando incluso al covid-19 como un virus creado en ese país.

Trump también se encargó de provocar serias distancias con Europa, cuestionando a varias naciones que componen la Unión Europea, como Francia o Alemania, además de sus aliados en el propio continente en el que se encuentra su país, como Canadá.

El tema con Biden también ha variado. Con China el asunto ha sido algo más relajado que con Trump, aunque el demócrata no ha pasado por alto sus preocupaciones sobre las políticas de derechos humanos contra uigures y minorías étnicas en la provincia occidental china de Xinjiang y sus acciones hacia Taiwán

Con Rusia es el tema que, hasta ahora, es el más álgido. Biden llegó a calificar a Putin de "asesino" en una entrevista y no ha duda en expresar sus desencuentros sobre las políticas que ha tomado el país ante el líder opositor Alexei Navalni y las tensiones que hay con Ucrania.

Eso sí, han habido acercamientos en cuanto a actualizar la medida de ensayos con armamento nuclear, así como la eventual cumbre que se podría generar en los próximos meses entre ambos mandatarios en un tercer país.

El actual presidente de Estados Unidos ha vuelto a acercarse con Europa y sus aliados. Aunque se podría generar un posible distanciamiento con Turquía, luego de reconocer como genocidio las atrocidades de la Primera Guerra Mundial contra los armenios, reflejados en asesinatos y deportaciones masivas de las fuerzas del Imperio Otomano. Un hecho que generó el rechazo de Turquía.

Aún queda pendiente el manejo que también habrá entre Irán y Estados Unidos durante la era de Joe Biden.

Con información de AFP y AP.

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