La policía italiana registró las sedes de 11 marcas de lujo, entre las que destacan Chanel, Bulgari y Etro, sospechosas de recurrir a subcontratistas que explotaban a trabajadores chinos en Italia.
Las otras marcas investigadas son Brunello Cucinelli, Moncler, Jacob Cohen Company, Owenscorp Italia, Goyard Italia, F.Vl, Stefano Ricci y Brandart, informó a la AFP el fiscal de Milán, Paolo Storari, confirmando una información del diario económico Il Sole 24 Ore.
Antecedentes del 2025
La investigación, dirigida por la fiscalía de Milán, ya había destapado irregularidades salariales y laborales en talleres italianos y, a finales de 2025, se amplió a otras trece grandes firmas del lujo, entre ellas Prada, Givenchy y Dolce & Gabbana.
El año pasado, el ministro de Industria, Adolfo Urso, defendió a estos gigantes del sector al afirmar que la reputación del 'Made in Italy' estaba "bajo ataque".
Habrían permitido talleres clandestinos
Los investigadores sospechan que las marcas permitieron que sus subcontratistas recurrieran a talleres donde trabajadores chinos eran empleados en condiciones contrarias a la legislación laboral y, en algunos casos, alojados en viviendas insalubres.
Varias firmas de alta gama, entre ellas Loro Piana, especializada en cachemira, fueron puestas temporalmente bajo administración judicial por las condiciones laborales de sus subcontratistas.
Esa medida fue levantada posteriormente, después de que las empresas reforzaran los controles sobre sus cadenas de suministro.
ABF