Ejidatarios de la junta auxiliar de La Resurrección denunciaron que el uso de los cañones antigranizo por parte de la empresa Volkswagen causó que no hubiera lluvias durante los meses de mayo, junio julio y los primeros días de agosto lo que dañó cultivos de las cerca de 2 mil hectáreas que se encuentran en este ejido, lo que se traduce en daños en la producción de maíz, el alimento principal para los habitantes de esta zona, quienes en su mayoría también se dedican a la venta de tortillas y memelas.
Clemente Tlaxca y un grupo de los ejidatarios con los que Milenio realizó un recorrido por el lunes, narraron que sus tierras son de producción de “temporal” puesto que carecen de la inversión necesaria para implementar sistemas de riego y están acostumbrados sembrar entre marzo y abril y cosechar entre octubre y noviembre viéndose beneficiados de las lluvias que ocurren principalmente y con mayor intensidad entre mayo y septiembre.
Sin embargo, en este año las lluvias no comenzaron en mayo como esperaban y se percataron que justamente por esas fechas comenzó a activarse el cañón antigranizo que tiene la empresa Volkswagen en un depósito de vehículos que se ubica en el Parque Industrial Chachapa justamente en la zona de La Resurrección. Dijo que en varias ocasiones acudieron hasta ese patio y fueron testigos de que tras más de una hora de funcionamiento del cañón las nubes se dispersaban y con ello la posibilidad de que lloviera.
Dijeron que si bien Volkswagen anunció ayer que suspendería el uso automático de los cañones, el daño paras la cosecha de este año ya está hecho y se perderá prácticamente el cien por ciento de la producción que podría ser superior a 8 mil toneladas, si se considera que, en promedio, una hectárea en esta parte de la ciudad puede ser de entre cuatro y seis toneladas, según explicaron los agricultores.
Para estas fechas la mazorcas ya deberían elotes de al menos 25 centímetros de largo,que serían comercializables pero en su lugar hay pequeños elotes apenas más grandes que una moneda de 10 pesos. El daño, agregan, es incalculable en términos económicos para la comunidad pues se trata de maíz no sólo de autoconsumo sino que es comercializado a nivel comunitario para las mujeres que por diferentes partes del municipio venden memelas o gorditas y tortillas.
Por ello, solicitan al gobierno que cancele definitivamente el permiso para el uso de estos cañones que han afectado no sólo a esta comunidad, sino a los ejidos aledaños de San Sebastián de Aparicio y San Miguel Canoa e incluso a otros no tan cercanos como los de San Francisco Totimehuacan.
ARP