La inflación en México dio un respiro en julio y se ubicó en 3.1 por ciento, su nivel más bajo en seis años; sin embargo, el alivio no llegó por igual a todos los hogares, el costo de la canasta alimentaria mantuvo su tendencia al alza, con mayor presión en las ciudades.
Aunque el descenso de la inflación apunta a una moderación en los precios, el comportamiento de los alimentos muestra que el gasto básico de las familias aún enfrenta presiones, particularmente en las zonas urbanas.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), que reflejan el valor monetario de la canasta alimentaria, aumentaron 2 por ciento anual en el ámbito rural y 3.8 por ciento en el urbano.
El instituto detalló que los rubros que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria fueron alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, papa y cebolla.
Precisó que estos tres tuvieron una mayor incidencia en las zonas rurales.
En el ámbito urbano, el aumento anual de 3.8 por ciento en el valor de la canasta alimentaria fue superior a la inflación general anual de 3.1 por ciento, registrada en julio.
Mientras que en las zonas rurales, en cambio, la canasta alimentaria aumentó 2.0 por ciento anual, por debajo de la inflación general de julio.
Canasta alimentaria sube menos que hace un año
El Inegi señaló que aunque el valor de los alimentos aumentó, el ritmo fue menor al observado en julio de 2025.
Recordó que hace un año, la canasta alimentaria registró un crecimiento anual de 2.9 por ciento en el ámbito rural y 4.3 por ciento en el urbano.
Para el séptimo mes de 2026, indico que los incrementos fueron de 2.0 y 3.8 por ciento, respectivamente, lo que representa una disminución de 0.9 puntos porcentuales en las zonas rurales y de 0.5 puntos en las urbanas.
¿Cómo está la inflación a julio?
La inflación general anual pasó de 3.37 por ciento en junio a 3.12 por ciento en julio, con lo que acumuló cuatro disminuciones consecutivas, según Banamex.
En su comparación mensual, el aumento de precios fue de 0.03 por ciento.
De acuerdo con la firma financiera, este comportamiento estuvo relacionado principalmente con el descenso en los precios de frutas y verduras, aunque este efecto fue compensado por aumentos en vivienda, servicios turísticos y mercancías alimenticias.
Línea de Pobreza por Ingresos también aumenta
El Inegi también reportó las Líneas de Pobreza por Ingresos (LPI), que consideran no solo los alimentos, sino también una canasta de bienes y servicios no alimentarios, estos aumentaron 2.9 por ciento anual en el ámbito rural y 3.5 por ciento en el urbano, en julio.
En comparación con la inflación general anual de 3.12 por ciento, señaló que el incremento fue 0.2 puntos porcentuales menor en las zonas rurales y 0.4 puntos mayor en las urbanas.
Canasta alimentaria concentra el mayor impacto
Los productos de la canasta alimentaria fueron los que más contribuyeron al aumento anual de las LPI en ambos ámbitos.
Su incidencia fue de 55.8 por ciento en las zonas urbanas y de 38.5 por ciento en las rurales.
Dentro de la canasta no alimentaria, los rubros que más contribuyeron al cambio anual fueron transporte público y educación, cultura y recreación, tanto en zonas rurales como urbanas.
Aunque la inflación general mostró una desaceleración durante julio, el costo de los alimentos que forman parte de la canasta alimentaria continuó aumentando, con mayor presión en las zonas urbanas.
En julio 2026, el valor de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos #LPEI (necesario para cubrir el costo de la canasta alimentaria) fue de $1,894.69 para el ámbito rural y $2,545.72 para el urbano.
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) August 11, 2026
Por su parte, el valor de las Líneas de Pobreza por Ingresos #LPI (necesario… pic.twitter.com/jF11zN3Fpv
MRA