Estados Unidos podría exigir a México reglas de origen más estrictas, menor utilización de insumos chinos y mayor contenido regional.
"Además de mantener o endurecer los aranceles al acero, aluminio y automóviles como parte de las negociaciones comerciales", estimó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
De acuerdo con el organismo, estos forman parte de cuatro escenarios considerados de alta probabilidad para México, a partir de las condiciones observadas durante las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá.
“Estados Unidos podría exigir menos insumos chinos, reglas de origen más estrictas y mayor contenido regional, por lo que podría mantener o endurecer los aranceles al acero, aluminio y autos como condición para cerrar la revisión”, señaló.
Además, el Instituto consideró altamente probable que las conversaciones incluyan mayores controles relacionados con la presencia de capital chino y sectores considerados estratégicos para América del Norte.
“Estados Unidos podría aumentar el escrutinio a la inversión china y reforzar controles sobre semiconductores y materiales críticos. Acuerdos bilaterales distintos podrían fragmentar la posición de México y Canadá y debilitar el marco trilateral del T-MEC”, expuso.
Canadá, antecedente para México
El análisis toma como referencia las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, que estuvieron cerca de concluir con un acuerdo antes de romperse días después.
El 21 de agosto, el primer ministro canadiense, Mark Carney, suspendió las conversaciones y ordenó el regreso de sus negociadores desde Washington después de que, según el gobierno de Canadá, Estados Unidos modificó los términos de la propuesta en la última etapa.
Canadá buscaba reducir los aranceles sobre sectores estratégicos y preservar el acceso preferencial de sus exportaciones al mercado estadunidense.
Sin embargo, el acuerdo no se concretó y Estados Unidos impuso aranceles adicionales de 50 por ciento sobre alrededor de 20 mil millones de dólares de productos canadienses. Canadá respondió con represalias equivalentes.
Para México, el IMCO identificó otros dos escenarios con una probabilidad media-alta relacionados con el déficit comercial estadunidense y las relaciones comerciales mexicanas con terceros países.
“Washington podría exigir metas de compra de bienes estadunidenses o límites a exportaciones mexicanas a cambio de retirar los aranceles, por lo que Estados Unidos podría presionar a México para restringir el comercio con países asiáticos que triangulan productos hacia su mercado”, expuso.
Negociaciones bilaterales, otro escenario
Con una probabilidad media, el instituto ubicó la posibilidad de que Estados Unidos negocie condiciones diferentes con cada uno de sus socios comerciales de América del Norte.
“Negociaciones bilaterales separadas podrían generar condiciones distintas para México y Canadá, así como erosionar el trato equitativo dentro del T-MEC”, indicó la IMCO.
“Estados Unidos podría vincular beneficios comerciales con compromisos de México en migración o seguridad, como ocurrió con los aranceles IEEPA en 2025”, sostuvo.
México llegará con avances propios
Para la próxima ronda de negociaciones, México llegará a Washington con una relación comercial distinta y con avances propios en la revisión del T-MEC, aunque permanecerán sobre la mesa temas sensibles como automóviles, acero y aluminio, reglas de origen y seguridad económica.
Ante estos escenarios, el IMCO planteó que la estrategia mexicana deberá concentrarse en tres elementos, los cuales son:
- Mantener la autonomía comercial frente a terceros países
- Preservar el valor del T-MEC y el contenido regional
- Asegurar la implementación del acuerdo antes de darlo por cerrado
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