M+.- Casi dos décadas después de que un primer intento por instalar una planta de FAW en México quedara cancelado por la crisis financiera internacional, la armadora china vuelve a apostar por el país, ahora con una inversión de hasta 10 mil millones de pesos en Hidalgo y un proyecto que busca convertir a la localidad de Téllez, en el municipio de Zempoala (al sur de la Zona Metropolitana de Pachuca), en uno de sus principales puntos de producción de vehículos pesados.
La nueva planta de Ensambladora Latinoamericana de Motores (ELAM FAW Trucks) podría comenzar operaciones dentro de aproximadamente un año, una vez que concluyan los planos ejecutivos y posteriormente la primera etapa de construcción, informó Ernesto del Blanco Arjona, presidente del Consejo de la empresa.
En entrevista a MILENIO, el directivo destacó que la inversión anunciada en mayo de 2025 se mantiene sin cambios, pese al nuevo escenario internacional para las empresas automotrices chinas y a las modificaciones en las políticas comerciales, particularmente de Estados Unidos.
“Estamos enfocando en crecer en México”, afirmó Del Blanco.
El proyecto contempla un horizonte de cinco años y una inversión acumulada de 10 mil millones de pesos.
Para la nueva ensambladora, FAW adquirió un terreno de 58 hectáreas en Téllez, donde ya comenzó la construcción de la barda perimetral, mientras la empresa termina de definir las características de la infraestructura.
Por su parte, Del Blanco explicó que la etapa de planeación ha cobrado especial importancia porque la compañía decidió modificar parte del proyecto original después de conocer una de las plantas que considera más eficientes a nivel internacional.
Una planta pensada para producir bajo demanda
El presidente del Consejo de FAW en México recordó que en conversaciones con directivos de la armadora en China, el equipo mexicano conoció que la planta considerada más eficiente por la compañía se encuentra en Sudáfrica.
Por ello, viajaron hasta ese país para estudiar sus procesos, mecanismos de operación y esquemas de eficiencia.
El proyecto para Téllez ya estaba avanzado en alrededor de 90 por ciento cuando decidieron introducir cambios.
—Desde el primer semestre de 2025, cuando se anunció una segunda fuerte inversión de FAW en Hidalgo, y con los cambios en el comercio internacional de autos, ¿se mantiene la inversión anunciada, de 10 mil millones de pesos a cinco años?—
"Hasta el momento seguimos con la inversión que se proyectó en mayo de 2025: los 10 mil millones de pesos en cinco años.
"Nuestro proyecto, de contar con una planta nueva y amplia, se mantiene. Hoy tenemos 58 hectáreas en Téllez, municipio de Zempoala. Ya iniciamos con la construcción de la barda perimetral; a la par, estamos en la fase de planeación, que es sumamente importante porque, si hay equivocaciones en la planeación, después corregir lo ya construido es más difícil.
"En pláticas con los empresarios de FAW en China, nos comentaron que la planta más eficiente del mundo se encontraba en Sudáfrica. Nos trasladamos allá para conocerla y tomar ideas, entender sus mecanismos y eficiencia. Aunque no es la condición de las plantas instaladas en China, porque son muy automatizadas; identificar cómo operan aportó para esta ensambladora en México. Cuando acudimos teníamos a 90 por ciento el proyecto, pero decidimos hacer algunos cambios."
—¿Qué características tendrá la planta de Zempoala, con lo aprendido en Sudáfrica?—
"Construiremos una planta que, por mucho, será más eficiente que la que está en Sudáfrica. Nos permitirá ensamblar diferentes unidades al mismo tiempo. En la planta actual nos llegan los lotes —por citar un ejemplo— para armar 30 camiones, pero tenemos que ensamblarlos todos, así nos pidan menos.
"La condición conlleva un costo financiero, además de que hay que estar cuidando las unidades ya armadas, incluso darles mantenimiento. Con el nuevo espacio, que se ubicará en Téllez, desde la planeación tenemos mucha claridad para establecer tres líneas de producción, con personal en dos y que en la tercera siempre estemos surtiendo materiales. No vamos a parar la producción y se podrán ensamblar desde cinco camiones de un tipo, tres de otro y dos de otro.
"Surtirá específicamente lo que necesitan nuestros distribuidores y se evitará tener un parque inmenso de un solo tipo de unidad".
Uno de los principales cambios estará en el sistema de producción, ya que la nueva instalación tendrá tres líneas y permitirá trabajar simultáneamente distintos modelos de camiones, de acuerdo con las necesidades de los distribuidores.
Además, explicó que, actualmente, la planta de FAW recibe lotes de unidades que deben ensamblarse completos, aunque la demanda sea menor.
Por ejemplo, si llega un lote de 30 camiones, la empresa tiene que producir las 30 unidades, aun cuando los distribuidores requieran una cantidad inferior.
Esto genera costos financieros y obliga a mantener unidades terminadas en inventario, además de asumir gastos de conservación y mantenimiento.
En Téllez, el esquema será distinto, pues dos líneas tendrán personal trabajando de manera permanente, mientras una tercera estará destinada al suministro de materiales. Así, podrán ensamblarse, por ejemplo, cinco camiones de un modelo, tres de otro y dos de uno distinto, sin necesidad de producir grandes lotes de una sola unidad.
El objetivo es fabricar, prácticamente, a la medida de la demanda y evitar la acumulación de inventarios.
Un año para echarla a andar
Los tiempos de construcción todavía dependen de la conclusión del proyecto ejecutivo.
Por su parte, Del Blanco estima que en un máximo de dos meses estarán terminados los planos con las modificaciones realizadas.
Después, comenzará el proceso de construcción, para el cual calcula aproximadamente ocho meses.
Antes de llegar a esa etapa, la empresa ya concluyó diversos trámites relacionados con el proyecto, entre ellos los estudios de impacto ambiental y de ordenamiento ecológico. El siguiente paso será obtener la licencia de construcción.
—¿Cuáles son los tiempos estimados para la nueva ensambladora de FAW en Hidalgo?—
"Creo que debemos estar a dos meses, máximo, de terminar los planos de esa planta con todos los cambios. Como saben, en algún momento me dediqué a la construcción y creo que ya en esa fase nos vamos a tardar cerca de ocho meses", expuso.
—¿Se estima que será cerca de un año el tiempo que proyectan en conjunto?—
"Correcto."
Para definir la ubicación de la planta, la compañía también tomó en cuenta la procedencia de sus trabajadores. Del Blanco explicó que, antes de comprar el terreno, realizaron una encuesta entre el personal para conocer qué zona sería más conveniente.
La conclusión fue que Téllez permitiría mantener una conexión relativamente cercana con trabajadores, provenientes de Zapotitlán y otras localidades de la región.
La ubicación también representa una ventaja por su cercanía con infraestructura ferroviaria y carretera, así como con el Polo de Desarrollo para el Bienestar de Zapotlán, además de la conexión con el corredor de Pachuca y el centro del país.
—Con la ubicación en la localidad de Téllez, ¿estará prácticamente la armadora cercana a la estación del Tren México-Pachuca y del Polo del Bienestar de Zapotlán?—
"Sí, todo quedará cercano, sobre todo para el personal que laborará en la planta.
"Un tema importante es que ya terminamos los procesos de tramitación. Lo que sigue es concluir todos los planos y entonces pedir la licencia de construcción. Actualmente ya tenemos los temas relacionados con el impacto ambiental y el ordenamiento ecológico, que es muy importante y a veces tardado, pero ya está.
"Creo que ya lo que sigue es construir y será más sencillo.
"Cuando tomamos la decisión de dónde comprar el terreno, hicimos una encuesta con nuestros trabajadores. Entonces, si bien es cierto que algunos son de Zapotitlán, también hay otros de la zona; este punto les quedará cercano a todos".
De Pueblo Mágico a polo industrial
La llegada de FAW se dará en un municipio que, durante años, ha sido identificado principalmente por su patrimonio histórico y cultural.
Zempoala se encuentra en la región de los Llanos de Apan, en el sur de Hidalgo, y tiene una ubicación estratégica dentro del centro del país.
El municipio es parte de la zona de influencia metropolitana de Pachuca y mantiene conexiones con distintas vías que comunican a Hidalgo con el Estado de México, Ciudad de México y otras entidades.
Pero Zempoala también es conocido por su patrimonio, ya que desde 2020 tiene la denominación de Pueblo Mágico y entre sus principales atractivos se encuentra el Acueducto del Padre Tembleque, una obra hidráulica del siglo XVI que fue inscrita por la Unesco en la Lista del Patrimonio Mundial.
El acueducto tiene una extensión de más de 48 kilómetros entre Hidalgo y Estado de México y es considerado una de las grandes obras de ingeniería hidráulica de la época virreinal.
Además, la región también conserva antiguas haciendas, tradición pulquera y una identidad vinculada con la producción agrícola y ganadera.
Ahora, esa identidad histórica convive con una transformación industrial que busca aprovechar la ubicación del municipio y su cercanía con mercados, carreteras y centros logísticos.
Para Del Blanco, precisamente la ubicación de Hidalgo es uno de los principales argumentos para continuar creciendo en la entidad.
“Hidalgo es un gran punto, tiene muchas ventajas competitivas en logística. Tiene muy buenas vías de comunicación para prácticamente todo el país”, sostuvo.
A su juicio, los Polos de Desarrollo para el Bienestar pueden generar nuevas inversiones y empleos, aunque también existen áreas que deben ser atendidas para garantizar que el crecimiento industrial sea sostenible.
Entre ellas mencionó la disponibilidad de energía eléctrica, gas natural y servicios, además de la infraestructura ferroviaria destinada al transporte de carga.
—¿Cuál es su opinión en torno a la instalación de los polos del Bienestar, uno de estos en Zapotlán, Hidalgo?—
"Hidalgo es un gran punto, tiene muchas ventajas competitivas en logística. Tiene muy buenas vías de comunicación para prácticamente todo el país. Es positivo el proyecto porque va a generar empleo, inversiones y buenas condiciones para la economía".
—¿Cuáles son las áreas de oportunidad?—
"Creo que habría que contar con un estudio serio sobre temas de energía eléctrica, de servicios, como disponibilidad de gas natural y las vías ferroviarias de carga.
"La capacidad de producción de ELAM FAW Trucks en la entidad es de 5 mil camiones y actualmente se producen hasta 2 mil 500 unidades anuales. La meta con la nueva planta en Zempoala, proyectada a cinco años, es producir 21 mil unidades para el mercado nacional y posteriormente para exportación.
"En 2027, la planta podría incursionar en el ensamble de unidades eléctricas también".
FAW ya había intentado instalarse en México
El proyecto de Zempoala tiene además un antecedente que lo convierte en un nuevo capítulo para la armadora china en México.
En noviembre de 2007, FAW y Grupo Salinas colocaron la primera piedra de una planta ensambladora en Zinapécuaro, Michoacán.
El proyecto contemplaba una inversión inicial de alrededor de 150 millones de dólares y una producción que se proyectaba en hasta 100 mil vehículos anuales.
La intención era que los vehículos producidos en México no sólo abastecieran el mercado nacional, sino que eventualmente pudieran llegar a otros mercados; sin embargo, la crisis financiera mundial modificó las condiciones del proyecto y en 2009 se anunció su cancelación.
El proyecto de entonces estaba orientado principalmente a automóviles de pasajeros.
Sin embargo, el de Hidalgo tiene otra dimensión: se concentra en vehículos pesados y parte de una operación que ya está instalada en el país.
De 2 mil 500 a 21 mil camiones
Actualmente, ELAM FAW Trucks tiene una capacidad instalada en Hidalgo para producir hasta 5 mil camiones al año y fabrica alrededor de 2 mil 500 unidades anuales.
La nueva planta busca multiplicar esa capacidad.
En tanto que la meta planteada para los próximos cinco años es alcanzar una producción de 21 mil unidades, primero destinadas al mercado nacional y posteriormente con la posibilidad de incursionar en exportaciones.
La apuesta también contempla la transición hacia nuevas tecnologías.
De acuerdo con Del Blanco, para 2027 la empresa podría comenzar a incursionar en el ensamble de unidades eléctricas, lo que abriría una nueva etapa para la operación de FAW en Hidalgo.
El crecimiento, sin embargo, no estará determinado únicamente por la capacidad de producción. El directivo consideró que México debe fortalecer sus condiciones para la industria automotriz y desarrollar políticas que permitan ampliar el mercado interno.
Ante el entorno comercial internacional y las restricciones que enfrentan algunas empresas chinas, sostuvo que la apuesta debe ser producir en México y no limitarse a importar vehículos.
—En el contexto internacional, en los últimos dos años el panorama cambió para las empresas chinas debido a las políticas, sobre todo norteamericanas. ¿Cómo han lidiado con este tema? ¿Cómo trabajan bajo estos cambios y logran crecer?—
"Las empresas que ya fabrican refacciones, como ZF, en Querétaro, siguen trabajando. En el tema del ensamble, creo que México debe crecer también y formar nuevas políticas para propiciar condiciones que fortalezcan el mercado interno. En realidad, son pocas las marcas que solo llegan para comercializar; la mayoría tiene ensamble".
El caso de FAW representa así un segundo intento, pero bajo condiciones distintas: en lugar del proyecto de automóviles de pasajeros, anunciado en Michoacán hace casi 20 años, ahora la empresa busca construir, en Hidalgo, una operación de vehículos pesados con una inversión de 10 mil millones de pesos, una planta de 58 hectáreas y una meta de 21 mil unidades.
Si los tiempos previstos por la empresa se cumplen, en aproximadamente un año Téllez dejará de ser solamente el punto elegido para levantar la infraestructura y comenzará a convertirse en uno de los nuevos enclaves industriales de Hidalgo.
Y para FAW, será la oportunidad de demostrar que esta segunda apuesta por fabricar en México sí puede pasar del anuncio a la producción.
CQ