Compañías de tecnología de los 90 viven un segundo aire

Pese a reportar cifras espectaculares, firmas como Dell y HPE sólo son un eslabón en un efecto dominó más grande de la inteligencia artificial

El precio de las acciones del fabricante de laptops se disparó 46 por ciento desde la semana pasada. ANDREW KELLY/REUTERS
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Londres /

M+ El auge de la inteligencia artificial (IA) hizo que Michael Dell, de hecho, pareciera muy astuto. El magnate estadunidense del sector de tecnología privatizó la compañía de fabricación de laptops que lleva su nombre en 2013 con una valoración de 25 mil millones de dólares. Unos 13 años después, su participación de 40 por ciento vale alrededor de 120 mil millones. El precio de las acciones de Dell se disparó 46 por ciento desde el jueves de la semana pasada, cuando presentó sus resultados financieros trimestrales y anunció que sus servidores, que se utilizan en centros de datos de IA, tienen una gran demanda.

Hace una década, Dell se encontraba en una situación muy diferente. La competencia extranjera había convertido su negocio principal de PC en una carrera hacia el fondo. Un giro hacia los productos “empresariales”, aunque lógico, prometía ser una tarea ardua. Pero el generoso gasto de empresas hiperescaladoras como Google, OpenAI y SpaceX generó una bonanza. Los ingresos del primer trimestre procedentes de la infraestructura de IA aumentaron un impresionante 757 por ciento interanual, hasta alcanzar 16 mil millones de dólares.

Pero el halo que rodea al frenesí de gasto de capital de Silicon Valley se está extendiendo. Los ingresos de Dell por la venta de servidores convencionales casi se duplicaron en el trimestre. Incluso el segmento que incluye su negocio de PC creció casi 20 por ciento en el mismo periodo. Sus ingresos brutos se mantuvieron en torno a 100 mil millones de dólares durante años; ahora, según LSEG, los analistas esperan que se dupliquen ya tan pronto como en 2028.

Y no es la única empresa cuya caída hacia la irrelevancia se interrumpió completamente gracias a la IA. Hewlett Packard Enterprise (HPE), otra compañía de tecnología de la década de 1990 que en su día formó parte de Hewlett-Packard, reportó resultados espectaculares de su división de servidores, lo que impulsó sus acciones más de 25 por ciento al día siguiente. Lo que antes era un grupo de tecnología de la información estable y discreto que ayudaba a las empresas a manejar todos los aspectos de sus plataformas tecnológicas, ahora se comporta como una acción de crecimiento.

El problema radica en que compañías como Dell y HPE sólo son un eslabón en un efecto dominó mucho más grande relacionado con el auge de la inteligencia artificial. Los fabricantes de servidores dependen de componentes que, a su vez, experimentan aumentos de precio y limitaciones en la cadena de suministro; Dell señaló los elevados precios de los componentes de memoria DRam y Nand. A pesar de los ingresos históricamente altos del primer trimestre, su margen bruto cayó a 18 por ciento, el más bajo desde su regreso a bolsa en 2018.

Sin embargo, por ahora, el crecimiento de los ingresos es lo que entusiasma a Wall Street. El valor empresarial de Dell ronda 300 mil millones de dólares. Sus acciones operan a 25 veces sus ganancias por acción previstas, que están creciendo con rapidez. Es posible que no sea lo que una startup de gran éxito pueda lograr, pero sin duda es mejor de lo que un proveedor tecnológico tradicional pudo esperar.

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