Manzanillo, el puerto más importante para el comercio marítimo: José Antonio Contreras, CEO de Contecon

FT MERCADOS

En medio de las tensiones geopolíticas, Contecon redobla su apuesta con una inversión millonaria y una estrategia centrada en adaptarse a un nuevo orden comercial.

Ciudad de México /

El puerto de Manzanillo se mantiene como el principal nodo del comercio marítimo en la costa del Pacífico latinoamericano, concentrando más de 40 por ciento del movimiento total de contenedores en México. Así lo destacó José Antonio Contreras Ruiz, CEO de Contecon Manzanillo, quien subrayó el papel estratégico de esta terminal en la conexión comercial con Asia, particularmente con China.

Tras la pandemia, el puerto experimentó un crecimiento acelerado —casi 70 por ciento en importaciones entre 2021 y 2025—, lo que generó presiones operativas por la falta de planeación ante el incremento de la demanda. 

Sin embargo, el contexto global ha cambiado. Tensiones geopolíticas y la imposición de aranceles han comenzado a desacelerar los flujos comerciales: en 2025 el volumen cayó ligeramente y en 2026 se observa una tendencia a la baja, especialmente en importaciones provenientes del Pacífico.

¿Cuál es la relevancia estratégica del puerto de Manzanillo dentro del comercio marítimo en México y América Latina?

Manzanillo es el puerto más importante de la costa del Pacífico en Latinoamérica. Dentro del puerto hay diferentes terminales y Contecon opera la Terminal 2, especializada en contenedores.

En conjunto, todas las terminales manejan alrededor de 4 millones de TEUs (Twenty-foot Equivalent Unit, la unidad estándar del comercio marítimo). Para ponerlo en contexto, todo México mueve entre 7 y 8 millones de TEUs, por lo que Manzanillo representa más de 40 por ciento del volumen total del país, considerando ambas costas.

¿Cómo han evolucionado los flujos comerciales en Manzanillo entre la pospandemia y el actual contexto geopolítico?

Creo que hay dos momentos clave, tanto para Manzanillo como para el comercio en México.

El primero es la etapa postpandemia. A partir de ahí, el volumen de carga creció de forma muy importante. Entre 2021 y 2025, Manzanillo incrementó casi 70 por ciento su volumen de importación.

Esto nos llevó a lo que yo llamo una “enfermedad por el éxito”: un crecimiento acelerado sin la planificación suficiente. Ese nivel de expansión requiere preparación previa que, lamentablemente, no se dio en su momento.

El segundo momento es el actual: un entorno de incertidumbre derivado de tensiones geopolíticas y arancelarias entre China, Estados Unidos y ahora también México.

José Antonio Contreras Ruiz, CEO de Contecon Manzanillo. Cortesía

En 2025, la actividad en Manzanillo cayó ligeramente a 3.8 millones de TEUs. Aun así, Contecon logró crecer 6 por ciento en total y 10 por ciento en importaciones, mientras el mercado se mantenía prácticamente plano.

Sin embargo, en 2026 ya vemos señales claras de desaceleración. La implementación de aranceles ha reducido la importación en el Pacífico. Lázaro Cárdenas ha caído en doble dígito y Manzanillo alrededor de 5 por ciento. Aunque es un dato preliminar, marca una tendencia importante en los flujos comerciales desde China.

Gran parte de la carga proviene de Asia, particularmente de China. ¿Cómo se distribuye hoy ese origen y qué cambios han provocado los nuevos aranceles?

Sin duda, estas decisiones geopolíticas y arancelarias tienen un impacto directo. Lo que generan es una reducción en el consumo y en la producción.

Y es importante entender que no es un fenómeno exclusivo de México, sino global. Cualquier cambio en estas dinámicas repercute de forma significativa en toda la cadena de suministro.

Anunciaron una inversión de mil millones de dólares que concluirá en 2027. ¿Cómo van esos avances?

Efectivamente, hay dos grandes tipos de carga que llegan por Manzanillo: el retail (consumo directo) y los insumos o productos semiterminados para la industria. Ambos segmentos se están viendo ligeramente afectados este año.

La decisión de invertir se tomó en 2022, cuando iniciamos la fase 3 de la terminal. De hecho, la próxima semana comenzamos la fase 4.

Nuestra apuesta por México y por Manzanillo es de largo plazo. Las concesiones portuarias son proyectos de más de 40 años, por lo que estos ciclos —tanto de crecimiento como de desaceleración— son naturales.

él dice...

“Debemos ser como un velero,

No como un buque rígido”

​Hoy vivimos un ciclo bajista, pero confiamos en que habrá recuperación. El potencial de México sigue siendo enorme, especialmente por su posición estratégica.

En un contexto donde la globalización está en entredicho, pero sigue siendo indispensable, ¿cómo están preparando el futuro?

Yo siempre le digo a mi equipo que debemos ser como un velero, no como un gran buque rígido.

El entorno es cambiante: lo económico, lo social y lo geopolítico pueden modificarse en cualquier momento. Por eso, más que seguir una ruta fija, debemos adaptarnos al viento.

Hoy en día, ni siquiera un presupuesto anual es totalmente confiable. En cuestión de meses —o semanas— todo puede cambiar.

Eso no significa que no debamos tener estrategia, sino que debemos combinar visión de largo plazo con flexibilidad operativa.

Al final, todo depende del mindset de las personas: de su capacidad para adaptarse y mantener a la empresa avanzando, sin importar las condiciones.

¿Cómo han transformado la innovación y digitalización la operación, especialmente en aduanas?

Aquí hay dos ámbitos: el público y el privado.

En la parte pública, se tomó una decisión muy importante: sustituir los sistemas de inspección con rayos gamma por equipos de rayos X. Esta inversión ya está en marcha y permite revisiones más rápidas, lo que incrementa la capacidad de la aduana y mejora la fluidez de la terminal.

Por nuestra parte, estamos desarrollando un portal digital que conecte a todos los actores: navieras, importadores, exportadores, transportistas y agentes aduanales.

Nuestro objetivo es mejorar la trazabilidad de la carga. Queremos que el importador —que es quien asume los costos— tenga visibilidad total y pueda planificar mejor su operación logística.

Otro tema clave es la seguridad. ¿Cómo lo están abordando y en qué están invirtiendo?

Hay dos dimensiones. La primera es la seguridad física de accesos, que está bajo control de las autoridades: las Administraciones del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA), la Marina y la aduana. Ellos gestionan la entrada y salida de personas y mercancías.

La segunda es la seguridad industrial, que sí depende de nosotros. La operación portuaria es altamente riesgosa, por lo que invertimos fuertemente en garantizar la seguridad de nuestro personal y prevenir accidentes.

AAL

  • Regina Reyes-Heroles C.
  • regina.reyesheroles@milenio.com
  • Periodista. Autora del libro Vivir como reina y gastar como plebeya. Conductora de Milenio Negocios, programa semanal de entrevistas con directivos y personajes clave en el mundo económico. Publica su columna sobre finanzas personales todos los jueves. Mamá de dos.

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