Costos de endeudamiento de EU alcanzan su nivel más alto en 19 años

La Fed mantiene sin cambios la tasa de interés en un rango de 3.5 a 3.75%, pese a que los inversionistas temen que la guerra de Trump contra Irán provoque un repunte en los precios

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, reiteró su compromiso de combatir la inflación. | Foto: Reuters
Claire Jones, Myles McCormick y Kate Duguid
Washington y Nueva York /
Únete al canal de Milenio

Los costos de endeudamiento en Estados Unidos alcanzaron su nivel más alto desde 2007 después de que la Reserva Federal mantuvo sin cambios las tasas de interés, lo que subraya los temores de que el banco central no pueda contener el choque inflacionario derivado de la guerra de Donald Trump contra Irán.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años subió hasta 0.14 puntos porcentuales, llegando a 5.23 por ciento, tras la decisión de la Fed, señalando la preocupación de los inversionistas de que el aumento de los precios del petróleo provocado por el conflicto en Medio Oriente pueda generar un episodio prolongado de inflación. El movimiento fue el mayor desde las repercusiones del anuncio de Trump sobre el Día de la Liberación en abril de 2025.

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, reiteró su compromiso de combatir la inflación insistiendo en que el banco central no va a “titubear” en su misión de frenar el aumento de precios, después de que el Comité Federal de Mercado Abierto mantuvo su tasa principal en el rango de 3.5 a 3.75 por ciento por quinta reunión consecutiva. También argumentó que el aumento en los rendimientos de los bonos entre las reuniones de junio y julio de la Fed había endurecido de facto la política monetaria.

“Los precios en los mercados financieros durante este periodo intermedio no se detuvieron. Reaccionaron a los datos de inflación en una dirección, al fuerte crecimiento económico en otra, y las tasas nominales y reales subieron”, dijo Warsh en conferencia de prensa tras la reunión.

Los mercados habían previsto una probabilidad de aproximadamente uno de cada tres de que la Fed subiera las tasas, una cifra inusualmente alta que llevó a algunos inversionistas a apostar por un aumento sorpresivo.

La decisión de mantener las tasas sin cambios, junto con el énfasis de Warsh en los movimientos del mercado entre reuniones, inquietó a algunos operadores en el mayor mercado de deuda del mundo.

“Hoy la respuesta de Warsh sobre la inflación pareció ser ‘dejamos que el mercado haga nuestro trabajo’”, dijo Lou Brien, estratega económico de DRW Trading. “Esa no fue una respuesta suficiente para el mercado”.

Robert Sockin, economista jefe de EU en PGIM, señaló: “El mayor fracaso de la conferencia de prensa fue que Warsh no explicó por qué no subieron las tasas”.

Advirtió que el salto en los rendimientos de los bonos a largo plazo será “un verdadero motivo de preocupación”, y añadió: “van a preocuparse por perder credibilidad y endurecerán aún más su postura en las próximas semanas”.

Las acciones estadounidenses cayeron con fuerza a medida que aumentaron los costos de endeudamiento, dejando al índice ampliado S&P 500 con una baja de 1.5 por ciento. El Nasdaq, lleno de acciones tecnológicas vulnerables a las alzas en los rendimientos de los bonos, cayó 2.1 por ciento.

En una señal de la creciente preocupación entre los funcionarios del comité de política monetaria del banco central por la inflación, tres de los doce votantes ―Lorie Logan, de la Fed de Dallas; Beth Hammack, de Cleveland, y Neel Kashkari, de Minneapolis― pidieron un aumento de un cuarto de punto en las tasas.

“El FOMC mantuvo su política monetaria de línea dura”, dijo Marc Giannoni de Barclays, y destacó la “resistencia significativa de quienes preferían subir de inmediato en lugar de esperar a los datos”.

Alza en indicadores

En la mañana, Trump prometió dar una “paliza” a Irán luego del último ataque de la república islámica contra instalaciones militares estadunidenses. El crudo Brent, la referencia mundial del petróleo, superó 90 dólares por barril en respuesta, acumulando un alza de casi 25 por ciento en julio.

El índice de inflación del gasto en consumo personal se situó en 4.1 por ciento en mayo, más del doble del objetivo de 2 por ciento del banco central. Los responsables de la política monetaria estadunidense no han logrado alcanzar la meta en los últimos cinco años.

Sin embargo, otro índice de precios al consumidor registró una inflación menor de lo esperado en junio, lo que alivió la preocupación de algunos miembros de la Fed de que las presiones inflacionarias se estuvieran intensificando tanto que los responsables de la formulación de políticas no pudieran darse el lujo de esperar más para subir los costos de endeudamiento.

No obstante, los precios de la gasolina y el diésel se han disparado desde la última reunión de la Fed en junio, a medida que se intensificaron las hostilidades en Irán y el tráfico por el estrecho de Ormuz se redujo casi a un goteo.

Aunque los banqueros centrales prefieren enfocarse en componentes menos volátiles de la inflación, algunos economistas temen que el alza de los precios de la energía provoque un aumento más amplio de los costos para consumidores y empresas.

La guerra también ha exacerbado los efectos de los aranceles de Trump y del auge de la inteligencia artificial en el incremento de las presiones de precios en la mayor economía del mundo.

Una Fed dividida

Simon Bowmaker, profesor de economía en NYU, dijo que Warsh enfrentaba un “gran desafío” en los próximos meses, a medida que se profundiza la división entre los responsables de política sobre si y cuándo subir las tasas.

“Todo presidente de la Fed es puesto a prueba en algún momento —y tengo la impresión de que Warsh será puesto a prueba más pronto que tarde”.

Warsh insistió en que la junta se mantiene unida en su compromiso tanto de lograr la estabilidad de precios como de reformar el banco central.

“Sin duda, en algunos de sus comentarios de hoy hablarán de una Reserva Federal dividida, pero esa no es la impresión que he tenido en los últimos días”, señaló.
“Lo que he sentido es un grupo de profesionales, todos con diferentes perspectivas, puntos de vista y juicios, pero con muchas ganas de ponerse manos a la obra y tener una pelea familiar y con el deseo de reformar la manera en que la Fed elabora sus políticas”.

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite