Diesel ya supera precio promedio de la era de Biden

Desde que Trump regresó a la Casa Blanca, el costo por galón alcanza 4.09 dólares, en medio de la guerra contra Irán

El diésel no es un insumo político, sino la columna vertebral de la economía real. | Pixabay
Myles McCormick
Washington /
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El costo del diesel durante el segundo mandato de Donald Trump ya superó el promedio registrado durante la presidencia de Joe Biden, en un momento en que la escalada inflacionaria provocada por la guerra contra Irán se convierte en un problema cada vez mayor para la Casa Blanca.

Desde que Trump regresó al cargo en enero de 2025, el precio promedio del galón de diesel es de 4.09 dólares, según cálculos de Financial Times basados en datos de la Administración de Información de Energía.

Esta cifra se compara con los 4.08 dólares registrados durante los cuatro años de mandato de Biden, periodo en el que el precio del diesel se disparó debido a la crisis de energía derivada de la invasión de Rusia a Ucrania.

El aumento en el costo del diesel —combustible vital para la economía estadunidense por su papel crucial en sectores como la agricultura y el transporte— incrementa la presión sobre Trump, ya que los votantes muestran una frustración cada vez mayor ante los altos precios de la energía de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

“A la gente de todas partes le disgusta que suban los precios de la energía, y culpan a los que ocupan el poder”, dijo Jeff Colgan, profesor de ciencias políticas de la Universidad Brown. “Y el diesel es ese combustible invisible que todos consumimos”.
“La realidad es que la gran mayoría de los productos de fabricación del país se transportan mediante algún medio que se alimenta con diesel”.

Como señal adicional de los problemas inflacionarios que enfrenta Trump, las tasas de interés de las hipotecas a 30 años subieron la semana pasada a 6.66 por ciento, su nivel más alto en un año, ante la preocupación de los inversionistas de que la Reserva Federal tenga dificultades para contener esta nueva oleada de inflación.

Los costos del combustible en EU se dispararon desde que el país e Israel iniciaron su campaña de bombardeos contra Irán el 28 de febrero, algo que restringió el suministro de energía cuando Teherán, en la práctica, cerró el estrecho de Ormuz, una vía marítima de tránsito crucial.

El precio del diesel registra un aumento de 43 por ciento, situándose en 5.37 dólares por galón, mientras que el precio de la gasolina, un indicador de inflación más visible debido a su uso directo por parte de los conductores en todo el país, subió 37 por ciento, alcanzando 4.09 dólares.

Los precios mundiales del crudo, que superaron 120 dólares por barril en el punto álgido del conflicto, cayeron ayer por debajo de 80 dólares después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señaló que está cerca un acuerdo para reabrir el estrecho.

Sin embargo, persiste la presión sobre el diesel, cuyo precio aumentó más rápido que el de la gasolina y puede tardar más en bajar, según analistas, quienes resaltaron los bajos niveles de inventario, la limitada capacidad de refinación y la decisión de Rusia de prohibir las exportaciones hasta 2027, lo que retira del mercado cientos de miles de barriles diarios.

Las refinerías estadunidenses operan a niveles cercanos a su capacidad máxima, ya que los grupos de energía del país buscan aprovechar los altos márgenes que se obtienen al transformar el crudo en productos como gasolina y diesel.

Marathon Petroleum, una importante refinería estadunidense, informó que sus utilidades del segundo trimestre se multiplicaron por más de tres veces gracias a que obtuvo una ganancia por barril de petróleo muy superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.

Mientras la demanda de gasolina desciende al finalizar la temporada de desplazamientos en coche en el verano, el consumo de diesel aumentará debido a su uso para calefacción, lo que apretará aún más el mercado y lo dejará vulnerable a disrupciones en el suministro, como las causadas por huracanes.

“El diesel es el combustible problemático”, dijo Tom Kloza, analista petrolero independiente. “Los días de escasez de combustible para aviones ya quedaron atrás… parece que con la gasolina probablemente no tendremos problemas. Pero con el diesel, la situación no es tan clara”.
“Es muy probable que suframos escasez de diesel en los mercados costeros de EU, así como en Europa y Asia”, añadió.

El precio promedio de la gasolina durante el segundo mandato de Trump se ubica en 3.34 dólares por galón, frente a los 3.46 dólares de la presidencia de Biden, los 2.48 dólares de su primer mandato y los 2.97 de la administración de Barack Obama.

Lucha contra la inflación

La Universidad de Brown calcula que los hogares estadunidenses ya gastaron cada uno más de 600 dólares adicionales en costos de gasolina y diesel desde que estalló la guerra contra Irán.

Trump fue reelegido en parte debido a su promesa de abordar una inflación persistentemente alta, pero cuando faltan tres meses para las elecciones de mitad de mandato para determinar el control del Congreso, muchos votantes lo culpan por los altos precios del combustible.

Una encuesta de AP-NORC la semana pasada situó la aprobación de Trump en sólo 33 por ciento, y cuatro de cada 10 votantes dijeron que el costo del combustible para su coche es una “fuente importante” de estrés, frente a tres de cada 10 en febrero. Más de siete de cada 10 dijeron que es importante para EU evitar cualquier aumento adicional en los precios del gas y el petróleo.

El presidente arremetió contra las grandes compañías petroleras que ya lograron ganancias extraordinarias gracias a los precios más altos. ExxonMobil y Chevron informaron la semana pasada ganancias trimestrales de 14 mil 500 millones de dólares y 12 mil 100 millones, respectivamente.

“No me gusta. Están ganando demasiado dinero debido a la escasez”, dijo Trump. “Deberían devolver algo de eso al pueblo, y será mejor que reduzcan el precio minorista, el precio al consumidor”.

Los analistas sugieren que el presidente —que antes acusó a las compañías petroleras de “especulación de precios”— puede tomar medidas drásticas para frenar el aumento.

“La frustración de Trump por los precios en las gasolineras persistentemente altos puede generar una intervención contundente en los mercados de petróleo y productos, como límites a las exportaciones”, dijo Kevin Book de la consultora ClearView Energy. “Ese momento puede estar cada vez más cerca”.


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