Los fondos de cobertura disfrutaron de su mejor desempeño mensual desde 2020, gracias a las ganancias de sus gestores por el vertiginoso repunte de acciones de compañías de tecnología como Intel, Alphabet y AMD.
Un índice global de fondos de cobertura, elaborado por el grupo de datos HFR, subió 5 por ciento en abril, el mayor incremento desde noviembre de 2020, de acuerdo con cifras preliminares. Estas ganancias fueron impulsadas por los instrumentos enfocados en tecnología, que se dispararon 14 por ciento durante el mes.
“Es la historia de un desempeño muy sólido en todas las estrategias”, dijo Jon Feeney, codirector de inversiones de Investcorp-Tages, que asigna el capital de los inversionistas a fondos de cobertura.
Feeney destacó los sólidos resultados corporativos, la continua inversión de las denominadas “hiperescaladoras” tecnológicas y “un comportamiento francamente exuberante en las acciones de memoria”, y añadió que las carteras de los clientes de su empresa “tuvieron uno de los mejores meses en más de 10 años”.
El índice S&P 500 de acciones de primera línea de Estados Unidos se disparó 10.4 por ciento el mes pasado, su mayor ganancia mensual desde el avance de la vacuna para el covid, en noviembre de 2020, ayudado por un alto el fuego en la guerra contra Irán y fuertes ganancias. El Nasdaq subió 15.3 por ciento, su mejor mes desde abril de 2020.
Alphabet aumentó alrededor de un tercio el mes pasado, llevando su capitalización de mercado a alrededor de 4.7 billones de dólares, ayudada por un fuerte crecimiento de la nube, mientras que las empresas de chips también obtuvieron enormes ganancias. Intel creció más del doble, mientras que AMD se disparó 74 por ciento. Sandisk, especializada en chips de memoria, tuvo un alza de 73 por ciento y acumula un incremento de alrededor de 412 por ciento en lo que va del año.
El apalancamiento neto de los fondos de cobertura, una medida de su endeudamiento, aumentó en abril, ya que los gestores compraron más acciones de las que vendieron, según una nota de la división de corretaje principal de Goldman Sachs, que otorga préstamos a los fondos de cobertura.
Eddie Fishman, director gerente del fondo de cobertura DE Shaw, destacó las ganancias de algunas de las compañías más grandes, incluidas varias de las acciones del sector de tecnología de empresas con megacapitalización que se conocen como las siete magníficas.
“En el fondo, no se trata sólo de que las acciones aumenten de manera proporcional al tamaño, sino de algunas de las compañías más grandes y líquidas”, dijo en la conferencia Milken en Beverly Hills.
El fondo Eureka de Marshall Wace, con un patrimonio de 23 mil millones de dólares y una estrategia de inversión en renta variable con posiciones largas y cortas, subió 7 por ciento, lo que eleva sus ganancias anuales a 7.9 por ciento, según una fuente cercana a las cifras.
Balyasny Asset Management, de Dmitry Balyasny, vio cómo su fondo insignia multigestor Atlas, que tradicionalmente ha tenido una gran ponderación en renta variable, ganaba 3.1 por ciento durante el mes, aunque aún se encuentra con caída de 0.8 por ciento en lo que va del año.
El gigante de los fondos de cobertura multigestor Millennium subió 2.7 por ciento en abril y 3.6 por ciento en lo que va del año, mientras que Citadel ganó 1.4 por ciento en abril con su fondo insignia Wellington, lo que sitúa su rentabilidad anual en 2.4 por ciento.
Las ganancias representan una recuperación espectacular respecto a marzo, cuando el sector sufrió algunas de sus peores pérdidas desde el inicio de la pandemia.
Los fondos que anticipaban recortes de las tasas de interés este año fueron de los más afectados por el estallido de la guerra en Medio Oriente, con mercados que cambiaron drásticamente de rumbo para comenzar a descontar aumentos de tasas con el fin de contrarrestar el repunte inflacionario esperado. Los fondos de cobertura macro, que invierten en bonos, divisas y otros activos, perdieron casi 2 por ciento en marzo, según HFR, aunque el mes pasado se recuperaron 1.6 por ciento.
Un gestor de fondos de cobertura afirmó que las pérdidas llevaron a los inversionistas a cuestionar la correlación del sector con los mercados de capitales y el riesgo de que los fondos quedaran atrapados en operaciones con alta concentración.
“En marzo, todos apostaban al alza por las tasas de interés, por la curva de rendimiento y a la baja por el dólar”, dijo. “Se sorprendieron de que, por muy diversificadas que estuvieran sus carteras, muchas estaban correlacionadas”.
Históricamente, los fondos de cobertura tienen una fuerte correlación con los mercados de capitales. Esto se debe, en parte, a que, si bien muchos gestores de renta variable mantienen una combinación de posiciones largas y cortas, suelen tener más de las primeras.
La reciente estabilidad relativa de los mercados ayudó a los fondos de cobertura que obtienen grandes préstamos de los bancos a maximizar sus retornos, incluyendo fondos de cobertura multigestor como Citadel de Ken Griffin, Millennium de Izzy Englander y otros. El indicador de volatilidad VIX ―conocido como el “indicador del miedo” del mercado― cayó de alrededor de 25 a menos de 17 durante el mes, por debajo de su promedio a largo plazo.
Una alta volatilidad -como la que se observó durante la guerra comercial del presidente estadunidense Donald Trump a principios del año pasado, cuando el VIX se disparó, o luego del estallido de la guerra con Irán este año- puede obligar a los inversionistas con alto apalancamiento a reducir rápidamente sus niveles de riesgo, lo que puede perjudicar su rendimiento.