Los optimistas de Wall Street apuestan a que el repunte de las acciones estadunidenses aún tiene margen de crecimiento, desestimando la preocupación de que las enormes ganancias de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial (IA) sean señal de sobrecalentamiento de los mercados.
El S&P 500 alcanzó máximos históricos de cierre en 11 ocasiones durante mayo, la mitad de los días de operaciones bursátiles, lo que sitúa al índice de las empresas estadunidenses de primer nivel con una subida de alrededor de 11 por ciento en lo que va de año. Las acciones del sector de tecnología registraron ganancias mayores, con el Nasdaq subiendo 16 por ciento.
Los resultados del primer trimestre superaron las expectativas de Wall Street, lo que llevó a Goldman Sachs y Morgan Stanley a elevar sus objetivos para el S&P 500 en las últimas semanas.
Muchos inversionistas apuestan a que los avances en IA y las enormes inversiones en chips y centros de datos van a turbocargar el crecimiento estadunidense y seguirán mejorando los resultados de las empresas.
“No creemos que estemos en una burbuja… Una burbuja se reiría de las valoraciones que estamos pagando en este momento”, dijo Steve Chiavarone, subdirector de inversiones en capitales globales de Federated Hermes.
“Históricamente, los mercados alcistas seculares son eventos que duran 20 años”, añadió. “Creemos que estamos en la mitad de ese ciclo, que se está acelerando y que puede seguir subiendo”.
Ganancias espectaculares
El índice Philadelphia Semiconductor, que le da seguimiento a la evolución de los principales fabricantes de chips, se disparó 81 por ciento desde principios de año, lo que lo encamina a su mejor racha desde 1999.
Sandisk, fabricante de productos de almacenamiento para centros de datos, experimentó un alza de 600 por ciento en lo que va de 2026, mientras que otras empresas vinculadas a la IA, como Micron, Dell Technologies, Intel, Seagate y Western Digital, subieron 200 por ciento.
Nvidia, el gigante de los chips valorado en 5 billones de dólares y más asociado al auge de la IA, ya ganó 13 por ciento.
El repunte de las acciones de IA contribuyó a elevar los indicadores de valoración del mercado. El S&P 500 cotiza a 21 veces las ganancias esperadas para el próximo año, por encima del promedio de 17 de los últimos 30 años, según datos de FactSet.
El alza de las valoraciones y la velocidad del repunte alarman a algunos analistas de mercado. Michael Burry, el inversionista que se hizo famoso por su apuesta contra el mercado inmobiliario estadunidense antes de la crisis financiera de 2008, advirtió que la euforia de Wall Street en torno a la inteligencia artificial se asemeja al entusiasmo desenfrenado del auge de las puntocom.
Paul Tudor Jones, el multimillonario gestor de fondos de cobertura, también describió el auge del mercado en una entrevista con CNBC a principios de este mes como un “tiempo loco, muy loco”.
Añadió: “Si tuviera que elegir un periodo, nos quedan uno o dos años más… si nos fijamos en los múltiplos, las ganancias y todo lo demás, estamos más o menos donde estábamos en octubre o noviembre de 1999”, dijo.
El pico del Nasdaq durante la burbuja de las puntocom se produjo en marzo de 2000.
Pero muchos inversionistas dicen que los mercados se sustentan en sólidos fundamentos corporativos y esperan que los avances en IA se encuentren aún en sus primeras etapas.
“¿Hay focos de exceso? Sí. Se está produciendo una concentración excesiva. Podríamos ver correcciones del 15 al 20 por ciento en acciones individuales”, dijo Mike Wilson, estratega jefe de capitales estadunidenses de Morgan Stanley, y añadió: “Habrá un periodo de euforia y luego una corrección, pero el mercado puede seguir avanzando”.
Ben Snider, estratega jefe de renta variable estadunidense de Goldman Sachs, agregó que “las condiciones que suelen marcar el final de los mercados alcistas”, como la “manía especulativa, la contracción de los márgenes de utilidades” o los aumentos de las tasas de la Reserva Federal, “están ausentes”.
“Y eso alimenta mi expectativa de que el reciente repunte del mercado continuará”.
Algunos analistas cuantitativos argumentan de igual manera que el sólido crecimiento económico y de las utilidades corporativas en EU sugiere que las acciones tienen un amplio margen para seguir subiendo.
“Existe una relación riesgo-recompensa positiva en las acciones, principalmente porque creo que el crecimiento de las ganancias es mucho más duradero de lo que se piensa”, dijo Denise Chisholm, directora de estrategia de mercado cuantitativa en Fidelity, y añadió: “Creo que esa es la clave de lo que yo llamaría un mercado alcista secular, porque es la durabilidad de las ganancias lo que justifica las valoraciones”.
Los inversionistas también esperan con gran interés una serie de importantes debuts en Wall Street en los próximos meses, que pondrán a prueba su capacidad para absorber más acciones de IA. La compañía de Elon Musk, que va de la IA hasta los cohetes, presentó la documentación de su oferta pública inicial la semana pasada, mientras que también se espera que OpenAI, creadora de ChatGPT, y Anthropic, desarrolladora de Claude, salgan a bolsa.
El entusiasmo por la IA surge en un momento en que las acciones estadunidenses lograron superar una serie de obstáculos que provocaron retrocesos breves, a veces dolorosos, antes de alcanzar nuevos máximos. El S&P 500 ya subió un 57 por ciento desde el mínimo al que se llegó en el punto álgido de la incertidumbre generada por el anuncio de aranceles del presidente Donald Trump en abril de 2025 en el denominado día de la liberación.
Esto, en general, significa que ha sido mucho mejor mantener las acciones durante las turbulencias del mercado que venderlas o apostar en su contra.
“En la mayoría de los casos, conviene comprar con noticias negativas, no venderlas”, dijo Chisholm.
Con información de: Amelia Pollard