Los precios del petróleo se dispararon después de que una oleada de ataques contra la infraestructura petrolera de Arabia Saudita la semana pasada obligó a Riad a cerrar un oleoducto de exportación vital.
El crudo Brent, la referencia internacional del petróleo, alcanzó 109.80 dólares por barril, un alza de 1 por ciento.
Riad anunció a última hora del viernes el cierre del oleoducto (que se había vuelto crucial para la capacidad del reino de exportar crudo desde su región oriental, rica en petróleo, hasta la costa occidenta), después de que Irán restringiera el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz tras un ataque con drones procedente de Irak, donde operan milicias chiitas respaldadas por Irán y la Guardia Revolucionaria iraní.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Irán y de los países del Golfo se preparaban para reunirse en Salalah, una ciudad costera de Omán, para discutir un acuerdo entre Teherán y Mascate, con el objetivo de dirigir temporalmente el tráfico marítimo a través del estrecho.
Dos personas familiarizadas con el asunto dijeron que Arabia Saudita se opuso a la redacción de un borrador de declaración preparado por Mascate y Teherán. A los Estados del Golfo les preocupa que Irán busque ejercer control sobre el estrecho (del que dependen para sus importaciones y exportaciones) y cobrar tarifas a los buques en el futuro.
Una de las personas dijo que esa redacción “habría sentado un precedente que podía volverse en nuestra contra en el futuro”.
Otra persona dijo que el ataque al oleoducto y los ataques contra la infraestructura energética de Arabia Saudita perpetrados la semana pasada por los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, también influyeron en la decisión de Riad de retirarse de la reunión.
¿Cómo fueron los ataques?
Los hutíes lanzaron repetidos ataques con misiles y drones contra Arabia Saudita la semana pasada, en medio de la reanudación de los combates en la guerra civil de Yemen, que ya tiene más de una década de duración.
Los rebeldes han avanzado hacia el sur a lo largo de la costa del mar Rojo de Yemen, haciendo retroceder a las fuerzas yemeníes alineadas con el gobierno (y respaldadas por Arabia Saudita) para reforzar su control sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, otra vía marítima crucial para el transporte internacional.
La reunión entre Irán y sus vecinos árabes fue aplazada, declaró el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, en “el interés de un consenso”.
“Seguimos comprometidos a fomentar un diálogo que respalde la estabilidad y la cooperación duradera en nuestra región”, escribió en la red social X, sin ofrecer más detalles.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán informó que el aplazamiento se produjo a petición de Arabia Saudita.
Omán ahora espera que una reunión similar entre Irán y sus vecinos pueda celebrarse en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York a finales de este mes, según indicó una segunda persona familiarizada con el asunto.
Irán restringió el tráfico marítimo a través de la vía fluvial desde que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra la República Islámica de Irán en febrero. Antes de la guerra, una quinta parte del petróleo y el gas mundiales transitaba por el estrecho. Irán ya también lanzó ataques en repetidas ocasiones con misiles y drones contra sus vecinos árabes.
Las autoridades iraníes, que intensificaron sus amenazas contra los buques que transportan carga del Golfo a través del estrecho en un intento de presionar el suministro de petróleo, publicaron una lista ampliada de 77 barcos calificados como “buques que no cumplen las normas”, los cuales, afirmaron, “se enfrentan a restricciones en futuros pasos, incluidas multas, detención o expropiación”.
Los buques de la lista pertenecían en su mayoría a Estados del Golfo o se habían dedicado a transportar petróleo hacia dentro y fuera del estrecho de Ormuz al amparo de la oscuridad.
¿Por que era importante la reunión del Golfo?
La reunión habría sido la primera vez en casi dos años que los altos diplomáticos de los seis miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Omán y Bahréin) se sentaban en grupo con su contraparte iraní; también se esperaba la asistencia de Irak.
Sin embargo, Bahréin, uno de los Estados del Golfo más golpeados por los ataques de represalia de Irán, anunció el sábado que no iba a participar.
Omán e Irán esperaban que la reunión que se tenía planeada (una iniciativa omaní) lograra el respaldo regional para su acuerdo temporal de manejo del tráfico marítimo en Ormuz, según el cual los buques entrarían en el estrecho por aguas iraníes y saldrían principalmente por territorio omaní sin tener que pagar tarifas.
Mascate y Teherán pasaron semanas negociando este acuerdo provisional, concebido para mantenerse vigente hasta que Irán y sus vecinos del Golfo acordaran el estatus futuro de este cuello de botella; el pacto se consideraba una posible ruta para aliviar las hostilidades entre EU e Irán en torno a la vía fluvial.
También se tenía la esperanza de que el acuerdo entre Irán y Omán pudiera servir de camino para retomar el efímero memorando de entendimiento firmado por Irán y EU en junio.
Memorando de entendimiento de alto el fuego
El memorando de entendimiento tenía como objetivo prorrogar el alto el fuego por 60 días, reabrir gradualmente el estrecho y conducir a conversaciones para un acuerdo definitivo que pusiera fin a la guerra, incluido un pacto sobre el programa nuclear de Irán.
Sin embargo, Teherán y Washington se acusaron mutuamente de violar el acuerdo, en parte debido a una disputa sobre cómo debían transitar los barcos por el estrecho (la principal fuente de ventaja de negociación de Irán), lo que desencadenó una espiral de represalias mutuas.
EU comunicó a los mediadores que no retomará el memorando y que sólo aceptará un acuerdo más amplio que abarque también aspectos del programa nuclear.
Por su parte, Irán insiste en que, incluso si cierra un acuerdo con Omán, sólo reabrirá totalmente el estrecho si EU cumple sus condiciones. Estas incluyen levantar el bloqueo a los puertos iraníes, restablecer la exención que le permita vender petróleo y otorgarle acceso a algunos de sus activos congelados en el extranjero.
Aunque el presidente estadunidense, Donald Trump, afirma que el estrecho está abierto, las exportaciones de energía del Golfo se ven fuertemente restringidas y no es posible importar mercancías a través de esta vía marítima.
Con información de: William Sandlund en Hong Kong y Alice Hancock en Londres