De acuerdo con los cálculos de Financial Times, la administración Trump ya recaudó más de 13 mil millones de dólares por la venta de petróleo venezolano este año, pero prácticamente no ha dicho nada sobre qué ha sucedido con ese dinero.
Estados Unidos tomó el control de las exportaciones petroleras de Venezuela y suspendió algunas sanciones después de la captura del presidente Nicolás Maduro en enero y la imposición de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como líder.
Los ingresos petroleros representan alrededor de una cuarta parte del producto interno bruto (PIB) de Venezuela, y se esperaba que el levantamiento de las sanciones llegara a representar un importante impulso para la economía, que ya se encontraba en crisis incluso antes de los devastadores terremotos del mes pasado.
Sin embargo, seis meses después de que EU tomara el control de los fondos, los economistas afirman que las señales de recuperación en Venezuela son escasas, lo que puede indicar que Estados Unidos no ha enviado todos los ingresos de regreso a Caracas.
Washington da versiones contradictorias sobre el destino del dinero, desde una orden ejecutiva que describe su propio papel como de “custodia” hasta la afirmación de Trump de que EU está “ganando mucho dinero” con el petróleo venezolano.
Los legisladores estadunidenses de ambos partidos empiezan a presionar a la administración para que explique dónde ha ido a parar el dinero y qué medidas están tomando para prevenir la corrupción en torno a su distribución.
“La invasión de Trump a Venezuela ha girado en torno al petróleo, el poder y la corrupción desde el principio, con miles de millones de dólares en ingresos petroleros venezolanos controlados por la administración Trump sin transparencia ni salvaguardias”, declaró a Financial Times Joaquín Castro, un destacado miembro demócrata del Congreso, agregando que el Congreso está “sin información”.
Datos sin transparencia
Financial Times calculó los probables ingresos petroleros de Venezuela utilizando datos sobre envíos de crudo desde el país desde enero, recopilados por Kpler, una plataforma de análisis de datos y transporte de mercancías. Se utilizaron estimaciones de precios de Argus Media, una agencia de precios, para el crudo Merey, un tipo extrapesado que se produce en Venezuela, así como para Boscan y Hamaca, dos tipos menos comunes.
Los datos de precios no abarcan todos los tipos de petróleo venezolano y se comenzaron a utilizar a partir de febrero. El valor de los barriles con estimaciones de precio directo enviados desde enero asciende ahora a alrededor de 11 mil 500 millones de dólares. Sin embargo, con base en los patrones históricos de precios, se espera que los barriles sin precio hayan elevado ese total a más de 13 mil millones.
El gobierno venezolano creó un sitio web para rastrear los ingresos provenientes de las ventas de petróleo que administra EU, pero sólo tiene un registro: una transferencia de 300 millones de dólares en marzo.
En una audiencia celebrada el martes, María Elvira Salazar, diputada republicana del sur de Florida, solicitó que se hicieran públicos los informes sobre los fondos debido a “la importancia de la transparencia sobre el destino del dinero”.
El destino de los ingresos petroleros de Venezuela se volvió todavía más urgente después de los dos devastadores terremotos del 24 de junio. La ONU estima que el costo de los daños a edificios e infraestructura ascenderá a 37 mil millones de dólares.
Benjamin Gedan, antiguo funcionario de alto nivel de la Casa Blanca para América Latina durante la administración Obama, dijo que los demócratas pueden investigar los fondos petroleros si obtienen el control de una o ambas cámaras del Congreso en noviembre.
“Este puede ser un objetivo muy lucrativo”, dijo. “Imaginen numerosos citatorios y solicitudes de testimonio sobre la distribución del dinero del petróleo venezolano”.
Poco después de la incursión de enero, el presidente Trump declaró que los ingresos “estarán bajo mi control”. Desde entonces, la administración ha emitido diversas declaraciones sobre cómo se pueden utilizar los fondos petroleros.
La orden ejecutiva original de enero establecía que los fondos serían propiedad del gobierno venezolano y se mantendrían en cuentas del gobierno estadunidense bajo “custodia y control gubernamental”.
Sin embargo, el Departamento de Energía de EU señaló que los fondos “se van a desembolsar en beneficio del pueblo estadunidense y del pueblo venezolano”. En junio, Trump dijo que Estados Unidos recuperó el costo de la operación militar en Venezuela por “28 veces” gracias al petróleo y agregó que EU también está “ganando mucho dinero”.
“48 minutos para ganar esa guerra”, exclamó Trump. “Extrajimos millones de barriles de petróleo”.
En abril, el alto funcionario del Departamento de Estado, Michael Kozak, dijo que se habían enviado a Venezuela alrededor de 3 mil millones de dólares en ingresos petroleros y que KPMG estaba auditando las cuentas bancarias. Explicó que la administración iba a proporcionar informes trimestrales sobre los fondos, pero los demócratas del Comité de Asuntos Exteriores aseguran que desde entonces no han recibido información.
Funcionarios estadunidenses dicen que el control de los fondos petroleros se está utilizando para ejercer presión sobre Rodríguez, miembro clave del régimen chavista que ahora gobierna el país, en parte, siguiendo instrucciones de Washington.
En una audiencia ante el Congreso el miércoles pasado, Kozak declaró: “Es su dinero, pero… tienen que obtener nuestro permiso”. Añadió que los fondos se destinaron a cubrir gastos como salarios gubernamentales y equipos para la industria petrolera.
El Departamento de Estado dijo que “ya se desembolsaron miles de millones de dólares para la economía venezolana” bajo este sistema. “Se lleva a cabo un seguimiento financiero para garantizar que los fondos beneficien al pueblo venezolano”, indicó.
Crecimiento, a la baja
Muchos economistas esperaban una fuerte recuperación económica en Venezuela este año, dado que hasta enero el país se vio obligado a vender petróleo con un descuento significativo en los mercados internacionales para eludir las sanciones estadunidenses. El gobierno introdujo una nueva ley de recursos para incentivar la inversión en gas y petróleo, y la producción aumentó este año.
Sin embargo, Francisco Rodríguez, economista venezolano del Centro de Investigación Económica y Política en Washington, dijo que la tasa de crecimiento oficial del primer trimestre, de 2.5 por ciento, fue la más baja en casi cinco años.
“Es probable que Venezuela no haya crecido más rápidamente a pesar del aumento de los ingresos petroleros en el primer trimestre porque EU no transfirió al gobierno venezolano la totalidad de dicho aumento”, dijo.
José Guerra, economista venezolano y exdiputado de la oposición, señaló que los ingresos petroleros deben ser mucho mayores que en los últimos años. “¿Dónde está el dinero? No hay transparencia y el gobierno estadunidense no nos informa”.
Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, consultora especializada en Venezuela, indicó que hay señales de importantes entradas de dólares en los últimos dos meses. Si bien esperaba que la economía se acelerara en el cuarto trimestre del año, indicó que los terremotos probablemente la retrase hasta mediados del próximo año.
Desde los terremotos, Delcy Rodríguez lleva a cabo un cabildeo para el acceso a fondos retenidos fuera del país, incluyendo sumas en poder del FMI y oro venezolano bajo la custodia del Banco de Inglaterra, pendiente de resolución judicial.
Estados Unidos destinó 386 millones de dólares en ayuda para el alivio del desastre y envió cientos de soldados a Venezuela para colaborar en las labores de respuesta.
John Barrett, encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, declaró este mes que los fondos provenientes de los ingresos petroleros también se destinan a este esfuerzo específico de reconstrucción, aunque no especificó la cantidad.
Funcionarios estadunidenses señalan que la cifra estimada de ingresos petroleros no incluye por exportaciones mineras, parte de los cuales también son recaudados por la administración.