Los legisladores republicanos intensifican la presión sobre Donald Trump para que prohíba las exportaciones de diesel, ya que el fuerte aumento de los precios presiona a los agricultores y camioneros estadunidenses a unas semanas de que se celebren las cruciales elecciones de mitad de mandato.
El lunes creció la demanda de intervención por parte de políticos que representan distritos agrícolas, al tiempo que el precio del diesel, motor vital de la industria estadunidense y de sus regiones agrícolas, alcanzó un nuevo récord de 6.51 dólares por galón.
“Si nuestro (gobierno) puede imponer un embargo a los chips destinados a China, puede imponerlo al diesel para ayudar a los agricultores (y) camioneros estadunidenses”, publicó en X el senador de Iowa Chuck Grassley.
El legislador instó directamente al presidente de Estados Unidos a suspender las exportaciones de este combustible. “Los altos precios del diesel están acabando con los ingresos de los agricultores”, dijo.
Ashley Hinson, miembro de la Cámara de Representantes del Partido Republicano, pidió utilizar “todas las opciones a nuestro alcance para proporcionar cierto alivio a los altos precios”, incluida la “suspensión de las exportaciones de diesel… y la creación de un programa de ayuda para el combustible destinado a apoyar a nuestros agricultores y camioneros, que se ven aplastados por los altos costos”.
“Tenemos que bajar el precio del diesel”, dijo Zach Nunn, otro congresista de Iowa. “Vendamos la energía estadunidense primero a los estadunidenses”.
La congresista Mariannette Miller-Meeks, también republicana de Iowa, pidió a la Casa Blanca que “detenga la hemorragia” imponiendo una prohibición de exportaciones, eliminando los aranceles sobre el combustible y proporcionando apoyo financiero a las empresas afectadas.
“Hay que detener las exportaciones récord hasta que todos los agricultores, camioneros y familias de aquí puedan abastecerse a un precio asequible”, declaró.
En máximos históricos
Las críticas de los legisladores de las zonas rurales surgen mientras el precio del diesel pulveriza récords históricos, impulsado por la guerra de Trump en Irán y el conflicto entre Ucrania y Rusia, que han provocado escasez mundial. Los precios en EU ya se dispararon más de 70 por ciento desde que estalló el conflicto con Irán en febrero, superando los máximos que se registraron en 2022.
Una prohibición de las exportaciones puede mantener en EU más suministros críticos de combustible, pero provocará una fuerte conmoción en Europa, importante importador de petróleo estadunidense. En las últimas semanas estallaron protestas en Francia y Portugal a medida que los precios del combustible alcanzaban nuevos máximos.
Los agricultores de Europa y EU se ven especialmente afectados, ya que la cercanía de la cosecha eleva la demanda del combustible.
Sin embargo, el impacto se dejó sentir en toda la economía estadunidense debido al fuerte aumento de los costos de transporte de mercancías. Los fabricantes de EU también quedaron atrapados en esta vorágine, y muchos se vieron obligados a subir los precios. La inflación se convirtió en un problema político para los republicanos, ya que los votantes ven con malos ojos el manejo de Trump en materia de economía y costo de la vida.
En una llamada telefónica celebrada el domingo, Trump presionó a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, para que detenga los ataques de Kiev contra las refinerías rusas, a los que atribuye el alto costo del diesel, aunque el principal aumento de los precios del combustible en EU fue provocado por la guerra contra Irán.
Un funcionario de la Casa Blanca declaró: “En este momento, la administración no está considerando una prohibición de exportaciones ni restricciones”.
El funcionario hizo referencia a las declaraciones del secretario del Interior, Doug Burgum, la semana pasada, cuando dijo que la administración “consideraría una prohibición de exportaciones si creyéramos que eso realmente bajaría los precios, pero ese no es el caso”.
Estados Unidos no ha impuesto controles a la exportación de productos petroleros desde las crisis del petróleo de la década de 1970, si bien la mayor parte de los envíos de crudo estuvieron prohibidos hasta 2015. En 2022, después de la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania, el entonces presidente Joe Biden pidió al Departamento de Energía que estudiara posibles restricciones a la venta de productos refinados, pero al final no se tomó ninguna medida.
Efecto contrario
La industria petrolera de EU se opone a cualquier prohibición de exportar diesel u otros productos derivados del petróleo, argumentando que será contraproducente y agravará la escasez.
“Restringir las exportaciones empeorará el problema, no lo solucionará, para los consumidores, los agricultores y la economía estadunidense en general”, dijo Mike Sommers, director ejecutivo del American Petroleum Institute.
La mayor parte de la producción de diesel de EU se concentra en la Costa del Golfo, donde las refinerías producen más combustible del que la región puede consumir. Sin embargo, Sommers advirtió que, debido a las limitaciones de las infraestructuras, otras zonas del país dependen de las importaciones y se verían afectadas por precios más altos si EU llegara a restringir las exportaciones.
“EU suministra aproximadamente 1.5 millones de barriles diarios de los cerca de 8 millones de barriles de diesel que se comercializan a escala mundial por vía marítima”, dijo Sommers en una publicación en redes sociales.
“Si se elimina casi 20 por ciento de ese suministro, los precios mundiales pueden subir, lo que afectará directamente a zonas de EU que dependen del diesel importado y provocará consecuencias económicas más amplias debido al aumento de los costos de transporte, agricultura y cadena de suministro”, agregó.
El congresista de Tennessee Tim Burchett acusó a la industria petrolera de especular al “optar por vender su diesel a precios más altos en Europa”.
“Enviar diésel estadunidense al extranjero reduce el suministro interno y eleva los precios en el país”, dijo al presentar un proyecto de ley que prohibiría las exportaciones hasta enero de 2027.
Burchett también propuso una medida a más largo plazo para prohibir las exportaciones siempre que el precio promedio nacional supere los 5 dólares por galón, manteniéndose vigente hasta que dicho precio caiga por debajo de los 4.50 dólares por galón.
El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, indicó la semana pasada que está “abierto a explorar” la posibilidad de prohibir la exportación de diésel. “Analizaremos cualquier propuesta que constituya una solución viable; creo que, si disponemos de suministro en el país y lo estamos exportando actualmente, esa podría ser una forma de abordar el problema”, declaró a los periodistas.
Hasta ahora, la administración Trump se opone a prohibir la exportación de diesel y, en su lugar, trata de aumentar el suministro ajustando las regulaciones de transporte y los estándares ambientales. Sin embargo, los esfuerzos tuvieron impacto limitado.
Ley de Producción de Defensa
La semana pasada, el secretario de Energía de EU, Chris Wright, planteó la posibilidad de recurrir a la Ley de Producción de Defensa para ampliar la capacidad de refinación, aunque todavía no se anuncian nuevos fondos, proyectos ni plazos.
EU no ha construido ninguna gran refinería nueva desde finales de la década de 1970, si bien entraron en funcionamiento algunas unidades de menor tamaño.
La consultora Rapidan Energy estimó que existe un 35 por ciento de probabilidades de que la administración Trump implemente una prohibición de las exportaciones.
“La administración ha rechazado sistemáticamente la prohibición de exportar, pero existe la preocupación de que el presidente pueda cambiar de opinión en cualquier momento”, comentó Bob McNally, fundador de Rapidan y antiguo asesor de George W. Bush.
“Cuando la presión se vuelve crítica, y lo he visto personalmente en la Casa Blanca, los principios pasan a un segundo plano y la gente se desespera”, afirmó.