¿La salida de Tim Cook es una alarma para las acciones tecnológicas?

El aún director ejecutivo de Apple no se sumó a la moda de la IA y rechazó inversiones multimillonarias en ese ámbito; se centró en fabricar los mejores productos de hardware y cobrar un precio alto por ellos

Sabía cómo y cuándo subir las tarifas para reforzar los márgenes. AP
Rana Foroohar
Nueva York /

Hola, lectores de Swamp. Hoy me complace tener conmigo a Richard Waters, nuestro veterano columnista de tecnología en San Francisco, para analizar la decisión de Tim Cook, CEO de Apple, de renunciar, y en particular lo que esto nos revela sobre la situación actual del ciclo de euforia tecnológica.

A Cook no se le va a recordar como un tecnólogo visionario, pero sin duda siempre tuvo buen sentido de la oportunidad, sobre todo en el ámbito financiero. Sabía exactamente cómo y cuándo subir los precios para reforzar los márgenes o apoyarse en los servicios para impulsar nuevos tipos de crecimiento. Recuerdo hace más de una década, cuando Apple comenzó a realizar recompras masivas de acciones y pagos de dividendos, lo que dio inicio a una era de increíble crecimiento y rentabilidad para la compañía y muchas otras en el sector de tecnología, una industria que cuenta con abundante liquidez.

En ese sentido, me pregunto si el momento que eligió Cook para dejar la compañía ahora, luego de cuadruplicar sus utilidades y convertirla en la primera corporación de un billón de dólares del mundo, no resulta revelador. El Indicador Warren Buffett —la relación entre el valor total del mercado de valores de Estados Unidos y el producto interno bruto (PIB)— superó los niveles de la era de las puntocom, situándose por encima de ciento por ciento.

Esta métrica sólo ha alcanzado un nivel tan alto en tres ocasiones en los últimos 60 años: en el año 2000, durante el auge de la “burbuja de todo” en 2021 y ahora. Esto puede significar que llegamos a un nuevo nivel de euforia tecnológica, dado que el mercado actual refleja, en esencia, la suerte de las empresas más grandes de Silicon Valley, y en particular las perspectivas de la inteligencia artificial (IA)

Cook no se sumó a la moda de la IA, rechazando las inversiones multimillonarias que otras grandes compañías de tecnología llevan a cabo en este ámbito. En cambio, se centró en fabricar los mejores productos de hardware y cobrar un precio alto por ellos. Y dado que aún no está claro cuál será el próximo gran avance en hardware, se podría argumentar que es un buen momento para retirarse

Pero también se puede interpretar que deje su cargo como una señal de que el ciclo financiero actual en el sector tecnológico, en general, está a punto de terminar. En los últimos días se han producido despidos masivos en grandes empresas como Meta y Microsoft. Todos conocemos ya los riesgos de los mercados de valores altamente concentrados, así como las cantidades ingentes de dinero que se invierten en centros de datos que pueden verse limitados por la escasez de energía. Sin duda, las compañías de tecnología —con sus cadenas de suministro tan largas y complejas— son más vulnerables a los aumentos de precios de la energía y a la volatilidad geopolítica que otros sectores. Por tanto, una guerra prolongada en Irán representa un gran riesgo para su modelo de negocio. Si a esto le sumamos el potencial de inflación (y las tasas de interés más altas que pueden seguir) para reducir aún más el gasto de los consumidores, es muy probable que las acciones del sector de tecnología se desplomen, arrastrando consigo a todo el mercado.

Por supuesto, los optimistas, como el futuro presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, argumentarán lo contrario. Insisten en que las ganancias de productividad derivadas de la IA, que ya empiezan a reflejarse en los datos, serán una poderosa fuerza desinflacionaria, manteniendo los precios bajos incluso ante importantes obstáculos como la guerra, las continuas tensiones con China y el aumento de los precios de la energía, los alimentos y la atención de salud (vean mi columna del lunes sobre este tema). Si esto es así, entonces las acciones tecnológicas aún pueden tener un gran espacio para crecer.

Richard, mi pregunta es la siguiente: ¿qué opinas del momento de la salida de Cook? ¿Dice algo sobre él? ¿Sobre Apple? ¿O sobre el mercado?

Lecturas recomendadas

-Me fascinó un artículo de The Wall Street Journal sobre la desaparición de la clase media en Florida. Lo que queda es una clase de servicios que trabaja para los ultrarricos. Es deprimente, y temo que es un primer indicio de lo que puede suceder en otras partes de EU, sobre todo a medida que la IA exacerba la economía en forma de K.

-También me interesó una columna, también en The Wall Street Journal, de Donald Luskin sobre el potencial de un “acuerdo entre la Fed y el Tesoro” en el que Warsh y Scott Bessent ayudarán de manera conjunta a transferir pasivos del balance del banco central al Tesoro. Me intriga la idea, pero me pregunto sobre el riesgo neto: ¿acaso darle a la Fed más margen de maniobra en una crisis compensa que el gobierno estadunidense asuma el balance de la Reserva Federal? Lectores, compartan sus opiniones.

-Hay un magnífico artículo de opinión de The New York Times, escrito por Stewart Patrick de la Fundación Carnegie, sobre cómo Atenas empezó su declive al entrar en guerra con Esparta. Una nota para Donald Trump: esta es la razón por la que sus votantes no querían más “guerras interminables”.

-Y más lecciones de historia en Financial Times, donde dos de nuestras destacadas columnistas financieras, Robin Wigglesworth y Gillian Tett, analizan las mayores crisis financieras de todos los tiempos y lo que nos enseñan sobre el momento actual.

Richard Waters responde

Hola, Rana. El momento que eligió Tim Cook fue, sin duda, impecable. Como bien dices, no era un genio del producto, pero resultó ser la persona correcta para aprovechar el largo auge de los smartphones. Y contaba con el viento a su favor en la bolsa. El aumento de la relación precio/ganancias de Apple (en gran medida en línea con el mercado en general, no por nada que hiciera Cook) sumó más de 2 billones de dólares a su valor de mercado.

No creo que su decisión de irse ahora demuestre que piensa que los buenos tiempos ya terminaron, 15 años es un periodo considerable, y el mercado no percibe ninguna debilidad en la posición de Apple; sin embargo, no puede controlar cómo lo verá la historia. Si el iPhone de alguna manera queda eclipsado por nuevos dispositivos diseñados específicamente para la IA (que es lo que OpenAI y otros esperan inventar), lo considerarán el responsable de no haber hecho lo suficiente para crear la próxima gran innovación.

Algunos de los factores que hicieron de la era Cook una época dorada para los accionistas de Apple también pueden empezar a debilitarse. Perfeccionó una cadena de suministro centrada en China, lo que puede perjudicar a la empresa si las condiciones geopolíticas empeoran. E incluso si Apple es menos vulnerable a un colapso de la IA que sus rivales, que invierten cientos de miles de millones en centros de datos, no será inmune a una corrección tecnológica más amplia.

Mi intuición me dice que Apple tendrá más dificultades con la inteligencia artificial de lo que muchos creen. Ha prosperado en parte gracias al control de todas las tecnologías clave en sus productos, desde chips hasta software. Pero depende en gran medida de Google para la IA y aún no ha demostrado gran habilidad para integrar esta tecnología en sus productos. Todo va a depender del impacto disruptivo que tenga la esta tecnología, algo que por el momento no está claro.

Tu pregunta sobre el momento oportuno para el mercado más amplio es crucial. El auge del gasto en centros de datos puede parecer ruinoso, pero la industria aún enfrenta una grave escasez de capacidad, no un exceso de oferta. El extraordinario incremento de los ingresos de Anthropic, que se triplicaron desde principios de año hasta 30 mil millones de dólares, nos recuerda entonces la rapidez con la que las cosas pueden despegar cuando la tecnología logra lo que en Silicon Valley se ha denominado como “ajuste producto-mercado”.

Es probable que el mercado experimente algunas correcciones importantes; siempre las hay; sin embargo, más allá de los ciclos económicos, la era de la inteligencia artificial puede generar ganancias en el mercado de valores que eclipsarán los 3.6 billones de dólares que Cook sumó a Apple.


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