Las acciones estadunidenses perdieron 3.2 billones de dólares en una jornada de negociación caótica en la que el índice Nasdaq 100, con gran peso del sector tecnológico, se desplomó 6.4% por ciento después de que la aplastante victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato trastocara la gigantesca apuesta de Wall Street por la inteligencia artificial (IA).
La caída del valor de mercado del índice S&P 1500 Composite fue una de las mayores debacles desde principios de siglo, debido a la venta masiva de acciones vinculadas a la IA.
La derrota se produjo en medio de los temores de que la sorprendente victoria de los demócratas sobre los republicanos de Donald Trump en las elecciones de mitad de mandato del martes provocara una desaceleración en el auge del gasto en inteligencia artificial que ha llevado a Wall Street a máximos históricos este año.
“(Los inversionistas) están tirando la toalla y liquidando de forma indiscriminada”, dijo Adam Crisafulli, presidente del grupo de investigación de mercado Vital Knowledge.
Las caídas en el sector tecnológico fueron brutales: Nvidia, el fabricante de chips más vinculado al auge de la IA, se desplomó 9.3 por ciento, lo que provocó una caída de su valor de mercado de más de 400 mil millones de dólares. El índice de referencia S&P 500 perdió 4.4 por ciento, su peor sesión desde abril de 2025, en una jornada marcada por grandes fluctuaciones.
“Con la victoria demócrata, los inversionistas temen que el pico (de gasto de capital en IA) ya haya quedado atrás”, dijo Charles-Henry Monchau, director de inversiones del banco privado suizo SYZ Group.
Un gestor de cartera de un fondo de cobertura afirmó que la caída parecía ser una “reducción de posiciones”, en la que los inversionistas de alto riesgo recortaban grandes posiciones.
“La gente está empezando a preocuparse, hoy la caída fue muy rápida”, dijo otro ejecutivo de un fondo de cobertura.
Los inversionistas temen que los políticos recién elegidos, que hicieron campaña contra de los centros de datos, frenen el desarrollo de la infraestructura de IA, trastocando las expectativas de Wall Street de un gasto enorme en chips, servidores e instalaciones que han impulsado las acciones a máximos históricos este año.
“Los compradores que normalmente estarían buscando ofertas, entusiasmados por estos precios bajos, no se están lanzando a la aventura... todos se están escondiendo en efectivo”, dijo el director ejecutivo de una correduría de bolsa de Nueva York.
Vincent Mortier, jefe de inversiones de Amundi, afirmó que las ganancias iniciales de las acciones estadunidenses al día siguiente de que los demócratas obtuvieran el control del Congreso fueron “muy efímeras”.
Añadió que la revalorización de la tecnología fue “dura y rápida, ya que las incógnitas fundamentales resurgen bajo el escrutinio del nuevo panorama político estadunidense: la reacción negativa contra los centros de datos y una nueva regulación”.
Abdul El-Sayed, el senador demócrata electo de Michigan, se ha pronunciado a favor de una “pausa total” en el desarrollo de las zonas fronterizas, argumentando que “el ritmo del desarrollo tecnológico supera el ritmo de la seguridad”.
La senadora electa de Carolina del Sur, Annie Andrews, propuso una prohibición de dos años para la construcción de nuevos centros de datos con el fin de evitar que las comunidades sean “arrasadas” por “empresas increíblemente ricas y poderosas”.
Un día horrible para EU
La victoria de los demócratas en el Congreso fue “un día horrible para Estados Unidos”, dijo un gestor de cartera estadunidense con importantes posiciones en empresas tecnológicas, incluida Anthropic.
Según la fuente, los resultados de las elecciones de mitad de mandato tendrían “enormes repercusiones” en el precio de los chips utilizados en los servidores de IA, el proceso de salida a bolsa y las empresas de centros de datos.
Varios directivos de las grandes empresas tecnológicas invirtieron grandes sumas de dinero para apoyar las posibilidades electorales de los candidatos republicanos cercanos a Trump, que han buscado flexibilizar la regulación del sector de la inteligencia artificial.
Chips, los más afectados
Los fabricantes de chips figuraron entre los que registraron mayores caídas. Qualcomm bajó 9.5 por ciento; Broadcom, 10 por ciento, y Micron 17 por ciento. Las acciones de las empresas de memorias Sandisk y Western Digital, entre las de mejor desempeño del mercado este año, se desplomaron 22 y 17 por ciento, respectivamente.
Las empresas de Elon Musk, ambas con sede en Texas, donde los demócratas ganaron las elecciones a gobernador y su primer escaño en el Senado en más de 30 años, tuvieron otro mal día.
Las acciones de Tesla cayeron 10.8 por ciento, sumándose a la de 3.3 por ciento del miércoles, mientras que las de SpaceX bajaron 9.1 por ciento, además de la de 3.8 por ciento del día anterior.