¿Sabes cómo explicar a tus hijos de dónde viene el dinero? En este Día del Niño, la educación financiera surge como el mejor regalo para los pequeños en México, ayudándoles a entender que los recursos no salen de un cajero por arte de magia, sino del esfuerzo.
Formar buenos hábitos desde casa es la base, de acuerdo con un experto, quien además explica que la niñez es la etapa ideal para aprender a hacer un presupuesto, y de ahí saber administrar los recursos que tenga, por pequeño que este sea.
Es decir, que los menores comprendan la diferencia entre el deseo de gasto y la importancia del ahorro.
Paso a paso hacia la libertad financiera
"Lo principal es construir los hábitos en los niños y construirlos a través de la educación; empezar a educar es, por ejemplo, cosas muy sencillas y básicas como de dónde sale el dinero", explica Mario Arias, Ombudsman de HSBC México.
En entrevista con MILENIO, Arias manifestó que para iniciar a los hijos en este camino, el primer paso es platicar con ellos sobre la generación de recursos, es decir, que comprendan que el trabajo diario es lo que permite obtener el ingreso que ven reflejado en una tarjeta de crédito o débito.
El segundo paso consiste en establecer metas claras y tangibles, por lo que aconseja que en lugar de porcentajes complejos, utilizar objetivos que les motiven, como un juguete o un videojuego y ayúdales a calcular cuántos "domingos" necesitan ahorrar para alcanzar ese premio especial.
"Estableciéndole metas a los niños es donde empiezas a ver justo el tema del ahorro. Con los niños lo que hay que hacer es simplificarlo mucho más y decirle: ¿te gustó este juguete? Cuesta tanto", señala el Ombudsman de HSBC México.
Del 'cochinito' a la cuenta bancaria
De acuerdo con el experto, una vez que el niño domina el ahorro físico en alcancía, se puede transitar a instrumentos bancarios.
Arias considera que alrededor de los primeros años de primaria, cuando ya realizan operaciones matemáticas básicas, es el momento ideal para abrirles su primera cuenta.
Existen productos que no cobran comisiones ni exigen saldos mínimos elevados, diseñados para que los menores experimenten la seguridad bancaria. Esto les enseña que el plástico es solo un medio para acceder al dinero que previamente guardaron con disciplina, afirma el especialista.
"En una cuenta el dinero está seguro porque tiene candados; tienes que tener una clave para que alguien pueda utilizar tu plástico, entonces tiene doble seguridad tu dinero", destaca Mario Arias.
Combate la inflación con intereses
A medida que crecen, los padres pueden introducir conceptos como la inflación. Explicarles que los dulces suben de precio ayuda a entender por qué ahorrar en el banco es mejor que dejar el dinero bajo el colchón, pues ahí puede generar intereses.
Incluso existen opciones como Cetes Directo Niños que permiten que el ahorro crezca. Sin embargo, afirma Arias, lo más valioso no es el rendimiento financiero inmediato, sino el aprendizaje de que el dinero invertido protege su poder de compra frente al alza de precios.
"El tenerlo en la cuenta, tú lo combates con los intereses. Tu dinero no solo está ahí cuidado, protegido y guardado, sino que además generó un poco de ingreso buscando combatir esa inflación", asegura.
Finalmente, el ejemplo de los padres es la herramienta más poderosa. Si los hijos ven una planeación ordenada y no estrés por las deudas, replicarán ese comportamiento.
Por tanto, la educación financiera es, en esencia, prepararlos para una vida adulta más equilibrada y exitosa.
"La primera parte difícil es ganarse el dinero, pero la otra parte creo que a veces es más difícil: saber gastárselo. No hay dinero que dure si no tenemos una buena planeación", concluye el Ombudsman de HSBC México.
MRA