El encarecimiento del costo de vida continúa modificando las decisiones laborales y de consumo de los mexicanos, luego de que el 92.8 por ciento afirmó que la inflación ha afectado las finanzas de su hogar, de acuerdo con un reporte de la firma de análisis ACSI Research.
Dentro de su informe Retrato del México Actual: Económico, Político y Social, la consultora señaló que el 95 por ciento de los encuestados percibe un incremento constante en los precios, situación que ocurre aun cuando el gasto en alimentación absorbe una mayor proporción del presupuesto familiar.
Esta percepción se mantiene presente a pesar de la moderación que ha registrado el índice de precios en las últimas quincenas, el cual se ubicó en un nivel de 3.12 por ciento al cierre de julio, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El estudio de ACSI detalló que el 42.4 por ciento de los mexicanos indicó que únicamente puede realizar compras de bienes duraderos como muebles o electrodomésticos mediante esquemas de pago a plazos, mientras que un 21.4 por ciento señaló que no cuenta con la posibilidad financiera de realizarlas.
Asimismo, la firma destacó que el nivel de ingreso se ha consolidado como el factor prioritario para los trabajadores al buscar o evaluar un empleo, por encima de las prestaciones o de las oportunidades de desarrollo profesional.
“El salario no se evalúa únicamente por la cantidad que aparece en una oferta laboral, sino por lo que permite cubrir después de pagar transporte, alimentos y otros gastos cotidianos”, explicó Paola Solórzano, fundadora y directora general de ACSI Research.
“La inflación está elevando el ingreso que las personas consideran necesario para aceptar o conservar un empleo”, agregó la especialista.
Los datos del análisis revelan que la presión financiera no se traduce necesariamente en una insatisfacción hacia el puesto de trabajo, sino en la exigencia de un esquema de remuneración ajustado a las condiciones económicas actuales.
“La satisfacción laboral y la presión económica pueden coexistir. Una persona puede sentirse estable o encontrar valor en su trabajo, pero esperar una compensación que responda mejor al costo actual de vida. Para las empresas, esto implica revisar no solo cuánto pagan, sino el valor real de su oferta laboral”, concluyó Solórzano.
CHZ