Factores como el escaso dinamismo de la inversión y los altos costos laborales, sumados a la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), se posicionan como los principales frenos para la generación de empleo formal y, por ende, para el crecimiento económico del país, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
En su reporte semanal detalló que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó que durante junio el total de registros de trabajadores aumentó en 61 mil 23, lo que en términos relativos representa un incremento anual del 2 por ciento.
Sin embargo, el Ceesp puntualizó que este aumento no responde en su totalidad a la creación de nuevos puestos de trabajo, toda vez que poco más de la mitad de ellos ya contaba con empleo y únicamente completó el trámite de formalización ante el instituto.
Al excluir a estos trabajadores correspondientes principalmente a los puestos asociados a plataformas digitales, el total de registros creció apenas un 1 por ciento anual, evidencia del escaso dinamismo que experimenta el mercado laboral.
“La debilidad de la inversión, los crecientes costos laborales y la incertidumbre internacional en torno al T-MEC limitan la ampliación del capital, inhibiendo una mayor creación de empleos y, por ende, impactando en un menor ritmo de crecimiento”, resaltó.
Bajo dinamismo económico
Por otro lado, el Ceesp abordó el sorpresivo repunte del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registrado durante abril, cuando reportó un incremento mensual del 1.4 por ciento resultado que, con cifras revisadas, se ubicó dos décimas por arriba de su dato preliminar.
Esta cifra generó expectativas optimistas sobre una posible mejora en el desempeño de la economía para los meses posteriores, especialmente cuando en su comparación anual mostró un avance del 2.5 por ciento, el más alto registrado desde marzo de 2024.
Sin embargo, el comportamiento del IGAE durante mayo volvió a ubicarse en terreno negativo al reportar una caída mensual del 0.3 por ciento, señal de que aún no existen indicios claros de una recuperación sostenida.
“Incluso la estimación oportuna del Inegi prevé que para junio el IGAE habrá aumentado solo 0.2 por ciento, confirmando que el optimismo generado por los resultados de abril no es sostenible”, comentó el centro de estudios.
Pese a este entorno, el Ceesp añadió que con base en estos datos se proyecta que el crecimiento de la actividad económica durante el segundo trimestre del año podría situarse en un 2 por ciento, lo que representaría su mayor avance en los últimos nueve trimestres.