La formación de empleos en México continúa disminuida en un entorno de débil crecimiento económico, alta incertidumbre y elevados costos laborales, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
En su reporte semanal, el organismo señaló que las unidades productivas enfrentan dificultades para generar nuevos puestos de trabajo formales y de calidad.
Destacó que los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran un deterioro del mercado laboral. En junio, la población ocupada disminuyó en 83 mil 751 personas respecto al mismo mes del año anterior y, solo entre mayo y junio, se perdieron 319 mil 633 ocupaciones, aunque, según el Ceesp, ese mes la ocupación debió aumentar por el empleo que las autoridades atribuyeron al Mundial de Futbol 2026.
El organismo señaló que la principal fuente de empleo se concentra en la informalidad. Este segmento representa ya 55 por ciento de la población ocupada, equivalente a 33.1 millones de personas, tras sumar 105 mil 347 trabajadores en un año, mientras que la ocupación formal disminuyó en 189 mil 98 personas en el mismo periodo.
Asimismo, indicó que la precarización del empleo también se refleja en la reducción de 179 mil 130 personas con acceso a instituciones de salud respecto a junio del año pasado, mientras que quienes carecen de esa prestación aumentaron en 219 mil 628. A ello se suma que el 52.4 por ciento de los ocupados percibe hasta un salario mínimo y 89.3 por ciento gana hasta dos salarios mínimos, proporciones considerablemente superiores a las observadas al cierre de 2018.
El Ceesp también planteó que es necesario revisar si los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) deben utilizarse como indicador de creación de empleo. Explicó que, de los 61 mil 23 registros adicionales reportados en junio, 40 mil 496 correspondieron a trabajadores de plataformas digitales que ya laboraban y únicamente formalizaron su registro, por lo que no representan nuevos puestos de trabajo.
Ante este panorama, el organismo consideró fundamental fortalecer el ambiente de negocios para estimular la inversión productiva, facilitar la creación de nuevas empresas y consolidar la operación de las existentes en la formalidad, al advertir que un entorno laboral con salarios sin prestaciones económicas y sin acceso a instituciones de salud es una clara señal de precariedad.