• El verdadero negocio de Messi comenzará cuando deje de jugar futbol

La marca del argentino podría entrar en una nueva etapa de negocios cuando deje las canchas: patrocinios, licencias, inversiones y redes sociales pueden mantener sus ingresos durante décadas.

Ángeles García
Ciudad de México /
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M+.- El verdadero negocio de Lionel Messi podría comenzar cuando deje de jugar futbol, su retiro de la selección argentina marca la recta final de una de las carreras más importantes del deporte mundial, pero también abre una pregunta de cientos de millones de dólares: ¿cuánto puede valer la marca Messi cuando ya no juegue un sólo minuto?

Para Rodrigo Cobo, director de Talaria Marketing y cofundador de ITAM Sports Analytics Conference, el retiro de una superestrella mundial no necesariamente devalúa su nombre.

Para figuras del tamaño de Messi puede ocurrir exactamente lo contrario: liberarse de las exigencias deportivas les permite dedicar más tiempo a patrocinios, licenciamientos, inversiones y negocios.

“Messi va a ganar muchísimo más de aquí a los próximos 40 años no jugando futbol. Lo que Messi y Ronaldo van a poder hacer retirados va a generar muchísimos más ingresos de los que han generado hasta hoy”, aseguró Cobo en entrevista con MILENIO.
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La dimensión de la marca Messi ayuda a entender su potencial económico; de acuerdo con Forbes, su fortuna se estima, actualmente, en mil 100 millones de dólares, mientras que la revista calcula que a lo largo de su carrera ha generado más de mil 800 millones de dólares entre contratos, acuerdos comerciales y otros negocios.

Messi anunció el 31 de agosto su salida de la selección argentina, pero mantiene contrato con el Inter Miami hasta 2028. Durante 2026, Forbes calcula que generó alrededor de 140 millones de dólares, divididos prácticamente por igual: 70 millones dentro de la cancha y otros 70 millones provenientes de patrocinios y negocios.

Es decir, la mitad de sus ingresos ya no depende directamente de jugar futbol, sino también de cómo administra su propiedad intelectual.

La marca Messi puede valer más después del retiro

Para Cobo, el cambio fundamental ocurre cuando el deportista deja de ser únicamente una figura contratada para anunciar productos y comienza a explotar su nombre como un activo empresarial.

“Hay diferentes niveles. Una cosa es un patrocinio, que te paguen para que hables sobre una marca; el siguiente nivel es sacar un producto utilizando el nombre del atleta, y el siguiente es cuando el atleta se convierte en inversionista y emprendedor de una empresa”, explicó.

En esa transformación, la propiedad intelectual se coloca como uno de los principales activos del deportista: nombre, imagen, redes sociales y capacidad para licenciar productos pueden seguir produciendo dinero mucho después del último partido.

El caso de David Beckham muestra hasta dónde puede llegar este modelo, pues el exfutbolista dejó el futbol profesional en 2013 y convirtió su nombre en una plataforma empresarial que abarca licencias, publicidad, contenido y participación en negocios.

Tan sólo en 2022, Authentic Brands Group adquirió una participación de 55 por ciento en DB Ventures, la compañía encargada de gestionar la marca Beckham, por alrededor de 269 millones de dólares, según información reportada por Bloomberg.

Beckham, además de convertirse en accionista de Authentic Brands Group, mantuvo una participación en el negocio de su propia marca.

La maquinaria de negocios sigue creciendo más de una década después de su retiro. Este año, la marca David Beckham firmó un acuerdo mundial de 20 años con Interparfums para desarrollar y distribuir fragancias, una muestra de cómo la imagen de un futbolista puede transformarse en un activo explotable durante décadas.

Algunos jugadores pueden terminar conservando apenas alrededor de diez por ciento del nivel de ingresos que llegaron a obtener. |Foto: Especial

El retiro libera tiempo para nuevos negocios

Mientras un jugador está activo, buena parte de sus días está comprometida con entrenamientos, partidos, concentraciones, recuperación física y viajes.

Al terminar la carrera deportiva, ese tiempo puede trasladarse hacia apariciones comerciales, creación de contenido, consejos de administración, inversiones o nuevos proyectos empresariales.

“Generalmente tienes un agente deportivo y un agente comercial. El agente comercial busca más patrocinios, pero sobre todo más involucramiento del jugador, donde puede ser incluso inversionista. No solamente que una compañía le pague: puede invertir en ella, convertirse en emprendedor y participar en el producto”, explicó el cofundador de ITAM Sports Analytics Conference.

Ese mayor tiempo disponible también tiene el potencial de elevar la capacidad de los deportistas retirados para generar ingresos.

“Una vez que el jugador se retira tiene muchísimo más tiempo para actividades promocionales y de marketing. Ahí es donde incluso puede verse un incremento importante en sus ingresos. Hablando de los 50 deportistas más importantes, aumenta su capacidad de generar ingresos una vez retirados”, sostuvo Cobo.

Magic Johnson y Michael Jordan: fortunas construidas fuera de la cancha

Otro ejemplo es el de Magic Johnson, quien ganó alrededor de 40 millones de dólares durante toda su carrera con Los Angeles Lakers, de acuerdo con Forbes.

Décadas después de retirarse, su patrimonio está estimado en mil 600 millones de dólares, construido con inversiones que van desde bienes raíces y franquicias hasta participaciones en equipos deportivo, así como una posición mayoritaria en la aseguradora EquiTrust.

Michael Jordan siguió una ruta distinta, pero igualmente reveladora, al considerar que gran parte de su fortuna se construyó fuera de la cancha mediante negocios y regalías asociadas a su relación con Nike y la marca Jordan.

Estos casos muestran que, para las grandes figuras deportivas, el retiro no necesariamente significa el final de los ingresos. 

La diferencia está en convertir la fama y la propiedad intelectual acumuladas durante la carrera en activos empresariales capaces de generar valor durante décadas.

La falta de educación financiera sigue siendo uno de los principales problemas entre deportistas profesionales. | Foto: AP

No todos los futbolistas sobreviven al último partido

El fenómeno, sin embargo, tiene una frontera estándar: Messi, Ronaldo, Beckham o Jordan no representan al deportista promedio.

Para las estrellas que no consiguieron construir una marca global durante su etapa activa, el retiro puede tener el efecto inverso. 

Cobo estima que algunos jugadores pueden terminar conservando apenas alrededor de diez por ciento del nivel de ingresos que llegaron a obtener durante su carrera.

“No es lo mismo para el jugador promedio. Pueden tener un presupuesto o un fondo, pero también tienen que dedicarse a sus ahorros e incluso hay deportistas que tienen que buscar un trabajo. La élite funciona completamente diferente al resto de los jugadores”, advirtió.

Ahí aparece uno de los mayores riesgos financieros de una carrera profesional que aputa a comportarse como si el salario extraordinario fuera permanente.

Cobo sostiene que la falta de educación financiera sigue siendo uno de los principales problemas entre deportistas profesionales, precisamente porque una carrera capaz de generar millones también puede terminar abruptamente.

“El principal error es creer que vas a tener esos ingresos toda la vida. No existe una cultura de ahorro, no existe una cultura financiera y ése ha sido históricamente uno de los grandes problemas de los atletas. La carrera es muy corta y hay que tener ahorro”, afirmó.

Ligas como la National Football League (NFL) y la National Basketball Association (NBA), agregó, han reforzado programas para impulsar la educación financiera de sus jugadores y prepararlos para una vida económica mucho más larga que su trayectoria deportiva.

Messi y Ronaldo ya cruzan la frontera entre atleta y empresario

Messi llega a ese punto desde una posición privilegiada si se observa que además de sus contratos comerciales, su acuerdo con Inter Miami contempla una opción para adquirir una participación accionaria en el club después de su retiro, según Forbes.

Cristiano Ronaldo también comenzó a cruzar la frontera entre atleta y empresario, pues el portugués adquirió este año una participación de 25 por ciento en el UD Almería y realizó una inversión de 7.5 millones de dólares en una filial tecnológica vinculada a Herbalife.

Para las grandes estrellas, el último partido no necesariamente representa el momento en que comienza a caer su valor. Puede ser el momento en que dejan de vender únicamente su desempeño deportivo y empiezan a administrar el activo que construyeron durante décadas: su propio nombre.

“Al final de cuentas es la propiedad intelectual: lo que pueden hacer en redes sociales, lo que pueden hacer en licenciamiento de productos y lo que pueden hacer como embajadores de empresas. Es una ecuación con muchas variables”, concluyó Cobo.
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KL

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