El mercado de combustibles en México podría registrar incrementos en los precios de las gasolinas y el diésel durante la semana del 14 al 20 de marzo, como resultado del aumento en los precios internacionales del petróleo y la ausencia de estímulos fiscales para las gasolinas por parte del gobierno federal.
¿Qué se sabe acerca del aumento de precio de la gasolina?
De acuerdo con el especialista en energía Ramsés Pech, las variaciones en los costos de referencia y en la cadena de suministro de combustibles están presionando los precios que finalmente se reflejan en las estaciones de servicio.
Según su análisis del mercado, la gasolina regular —también conocida como Magna o verde— podría registrar un incremento de entre 20 y 30 centavos por litro en el promedio nacional.
Este ajuste respondería principalmente al aumento en los costos de refinación, transporte y almacenamiento del combustible.
Pech explicó que durante la semana previa las estaciones de servicio absorbieron parte de los incrementos en el precio del combustible proveniente de las terminales de distribución, lo que redujo su margen comercial. Por ello, el mercado podría reflejar ahora un ajuste que permita recuperar parte de esas pérdidas operativas.
En el caso de la gasolina premium, el incremento proyectado sería más significativo.
El especialista estima que el precio podría aumentar entre 1.20 y 1.50 pesos por litro en promedio nacional.
También impactará en el diésel
Este movimiento responde al fuerte incremento en el precio de venta del combustible en terminales de almacenamiento y reparto, lo que ha presionado el margen de las estaciones.
El diésel también mostraría un aumento, aunque ligeramente menor, de entre 80 centavos y 1 peso por litro.
No obstante, a diferencia de las gasolinas, este combustible sí cuenta con un estímulo fiscal aplicado al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que busca contener parcialmente el impacto del incremento.
El analista explicó que el precio final que los consumidores observan en las estaciones de servicio está compuesto por cuatro factores principales:
- El primero es el IEPS, un impuesto federal que se cobra por cada litro vendido y que en algunos casos puede reducirse mediante estímulos fiscales.
- El segundo elemento corresponde al precio del combustible en terminales de almacenamiento y distribución, el cual incluye costos del crudo, refinación, logística, importación —cuando aplica— y manejo en infraestructura de almacenamiento.
- A estos factores se suma el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que se aplica sobre el precio total del combustible.
- Además está el margen comercial de las estaciones de servicio, que cubre gastos operativos como personal, energía, mantenimiento, regulaciones y logística.
En este contexto, el especialista señaló que los ajustes que podrían observarse en los próximos días responden principalmente a los cambios en los precios internacionales del petróleo y a la necesidad de que las estaciones recuperen el margen que absorbieron la semana anterior.
De mantenerse las condiciones actuales del mercado energético, el precio del diésel podría acercarse a los 29 pesos por litro hacia el cierre del periodo analizado, mientras que las gasolinas reflejarían incrementos moderados pero perceptibles para los consumidores en el país.
MD