Los fraudes financieros en México no se limitan a un deepfake, también crece el robo de cuentas y otras modalidades que generan pérdidas económicas principalmente para el usuario final. Ante este panorama, se requieren herramientas y procesos inteligentes para combatirlos, afirmaron directivos de Sumsub, la plataforma global de verificación de identidad y cumplimiento normativo.
En entrevista para MILENIO, Javier Herrera, especialista en Crímenes Financieros y Monitoreo de Transacciones en Sumsub, refirió que los bancos e instituciones financieras que operan en el país "no son la policía" ni su función es juzgar el delito de lavado de dinero o fraude, pero sí están obligados a reportar operaciones “sospechosas”, por lo que necesitan tomar las acciones necesarias para saber detectarlas.
“¿Quiénes son sus clientes?, ¿qué hacen?, y ¿desde dónde lo hace? Transacciones, montos, dispositivos que ocupa, horarios... En resumen, todo esto ayuda a entender si el cliente efectivamente está operando dentro de los estándares necesarios o hay alguna inusualidad donde se puede encontrar lavado de dinero o fraude”, precisó Herrera.
Según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), entre enero y mayo de 2026 se registraron 35 mil 762 reclamaciones por posible fraude financiero, un incremento del 18 por ciento respecto a 2025, tan solo en la banca múltiple (instituciones financieras que ofrecen una variedad de servicios financieros)
"Los fraudes financieros ya no afectan principalmente a adultos mayores; los mayores incrementos se observan en personas de 40 a 59 años y jóvenes de 18 a 29 años", refirió la Condusef.
Ciberdelincuencia desafía controles
De acuerdo con Herrera, el fraude es una industria extremadamente lucrativa que además está a la vanguardia, en donde los delincuentes buscan dinero fácil a través de la obtención de claves, contraseñas u otros datos personales que hoy la inteligencia artificial (IA) ha facilitado.
“Quien conoce de fraude sabe que es algo que está en constante evolución. Los delincuentes están todo el tiempo buscando nuevas técnicas, están buscando nuevas formas. Las instituciones financieras pueden poner controles en la puerta, en una ventana, pero los delincuentes van a buscar la puerta de atrás u otra ventana por la cual meterse”, dijo Herrera.
En México, añadió, algunas empresas tienen controles que no ayudan a combatir todo este ecosistema criminal porque hay diferentes puntos que los defraudadores buscan vulnerar en sus sistemas.
Por su parte, Miguel González, country manager de Sumsub para México, detalló que en el tema de deepfake —un fraude donde se capturan documentos y se usa IA para la suplantación de identidad—, coexiste con el robo de cuentas con ingeniería social y el phishing, donde los criminales envían correos falsos para capturar información y acceder a las cuentas. Ejemplos de fraudes que crecen en el país.
“El fraude está a la vuelta de la esquina, se vuelve más económico tener acceso a herramientas para vulnerar el sistema. Hay grupos en WhatsApp, Telegram y Facebook que te enseñan a cómo hacer fraudes; te venden todo un curso que se llama Fraud as a Service (el fraude como servicio)”, alertó Javier Herrera.
Esto hace que la seguridad sea indispensable, sobre todo considerando que el phishing busca engañar al cliente para que revele claves, nombres de usuarios y contraseñas.
Por ley (la Ley de Instituciones de Crédito y las disposiciones de la CNBV), los bancos y fintechs están estrictamente obligados a monitorear e informar a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sobre operaciones inusuales o preocupantes.
Si un banco no reporta estas conductas, se enfrenta a multas multimillonarias de la CNBV o incluso a la pérdida de su licencia para seguir operando.
Automatización y el factor humano
Miguel González afirma que es una constante encontrar compañías que adoptan medidas de prevención de fraudes sólo cuando ya se ven vulneradas o sufren algún tipo de ataque cibernético.
Sin embargo, la prevención cuida el patrimonio del cliente final y pone a salvo la reputación de la empresa.
“Cuando un cliente sufre un fraude, hay sesenta por ciento de probabilidad de que no vuelva a operar contigo por esa experiencia”, agregó Herrera.
Según los directivos, uno de los problemas de las empresas reguladas en México, incluso en aquellas de gran tamaño, es la falta de automatización y el costo operacional que esto genera.
Por el contrario, cuando se tienen los procesos automatizados apoyados con IA, el sistema entiende cuál es el comportamiento normal de un cliente y sólo lanza una alerta cuando hay una anomalía.
Lo anterior se traduce en menores costos operacionales, mejores tiempos de respuesta y una mejor experiencia de usuario.
Sin embargo, González asegura que existe la necesidad de la intervención humana en todos estos procesos.
“Una intervención humana se requiere por regulación, para hacer un seguimiento y una trazabilidad para completar ciertos reportes”, detalló.
Los especialistas de Sumsub manifestaron que la compañía invierte continuamente en tecnología y procesos para adaptarse a escenarios adversos y utiliza la inteligencia artificial de manera responsable para combatir este tipo de delitos.
El reto de la educación digital
Para Herrera un desafío en México es la educación financiera, porque mientras los clientes con conocimiento tendrán la pericia y la malicia de dudar de lo que ven en redes sociales, de un correo sospechoso o de un mensaje de texto SMS que simula ser de una institución financiera que busca sus datos, su patrimonio o su dinero.
“Las empresas nunca te van a pedir ningún dato. Entonces, si ellos entienden que más allá de la naturaleza de la conversación y de la confianza que se pudieron haber ganado en cinco minutos de llamada o en el mensaje de texto, si tú puedes lograr que duden, ya estamos ganando un montón en prevención”, enfatizó Herrera.
Expansión en el mercado mexicano
Dentro de los países donde opera la empresa global Sumsub, México ocupa el tercer sitio en importancia por el número de habitantes y el volumen transaccional, además de ser un mercado que atrae innovación en el procesamiento de pagos.
Las tres industrias más importantes en el país donde opera la plataforma son el sector financiero (fintech, pagos y banca tradicional), el sector de iGaming (apuestas) y el de blockchain (stablecoins y criptomonedas).
Actualmente, a nivel global, la compañía cuenta con más de 4 mil clientes entre bancos, wallets, cripto, casinos y apps de movilidad.
Desde hace tres años, Sumsub opera de manera remota en México.
“Cualquier empresa que viene de fuera no puede llegar a decir 'ya estamos'. Llegamos a conocer el mercado, a conocer las necesidades, y justo por eso estas herramientas están diseñadas para este mercado. El equipo de México está creciendo y vamos a tener más personas aquí”, adelantó González.
En este 2026, la compañía busca establecerse como marca clave dentro de la región.
“Estos tres años hemos hecho un trabajo de presencia generoso porque precisamente queremos que nos conozcan, que nuestro nombre salga en la mesa de las conversaciones importantes y que sea sinónimo de seguridad, que se nos asocie más allá de ser players que siempre salimos en el top 3 o top 5 a nivel mundial”, concluyeron.
¿Qué es Sumsub y cómo funciona?
Se trata de una plataforma modular que ayuda a monitorear y dar una visión 360 de un usuario para analizar patrones, señales, transacciones monetarias y riesgos.
Para el registro, un usuario utiliza una identificación oficial, CURP, RFC (en el caso del gaming), comprobante de domicilio y documentos básicos, pero también biométricos, los cuales son corroborados con las bases de datos por Sumsub para verificar la identidad.
Además, identifican el tipo de dispositivo, correo y teléfono, asegurando que no hayan sido utilizados para fraudes anteriormente.
MRA