Durante los primeros seis meses del año, las utilidades de la banca mexicana sumaron 149 mil 120 millones de pesos, lo que representó una baja del 5.3 por ciento en términos reales, muestra de la pérdida de impulso del sector bancario en la primera mitad del año.
Cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) al cierre de junio pasado muestran que, con este resultado, la banca mexicana acumula tres meses con caídas en sus beneficios.
En comentarios para MILENIO, Ariel Méndez, analista de Grupo Financiero Ve Por Más (Bx+), explicó que este resultado en las utilidades bancarias deriva de menores ingresos por intereses y del aumento en la creación de reservas por parte de los bancos.
Señaló que hacia la segunda mitad del año observa que, en materia de ganancias, el sistema bancario nacional mantendrá un dinamismo lento, dejando atrás los resultados históricos obtenidos en los últimos dos años.
“Sin duda, tanto costos operativos como provisiones, reservas financieras van a ser todavía situaciones que puedan seguir presionando la utilidad neta hacia la segunda mitad del año”, refirió la analista.
“Todo esto va a venir acompañado de un escenario económico donde realmente no se están concretando los catalizadores que se esperaban a inicio de año”.
Los datos respaldan los comentarios de Méndez, ya que los ingresos por intereses registraron una baja superior al 9 por ciento, alcanzando un monto al cierre de junio de 863 mil 615 millones de pesos.
Por otro lado, las más de 50 instituciones de banca múltiple registraron un alza de 20 por ciento en sus reservas, acumulando en el primer semestre un monto de 124 mil millones de pesos.
“Es mucho más complicado ahora; creo que si lo viéramos como utilidades acumuladas, veríamos que siguen en un pico muy alto, pero ya no vamos a ver crecimientos tan elevados”, agregó la analista.
Crece apetito por el crédito
A pesar de la baja en materia de ganancias, uno de los segmentos que ha mantenido el ritmo en la banca es la colocación de crédito, pues la cartera total sumó 8.4 billones de pesos, cifra 4.33 por ciento superior a lo registrado en el mismo periodo del año pasado.
Méndez refirió que uno de los factores que ha mantenido la colocación de crédito es el nivel estable que han mantenido las tasas de interés por parte del Banco de México (Banxico), lo que ha vuelto atractivo para los bancos otorgar financiamiento.
“Los créditos personales creo que sí se están incentivando justo por el atractivo de la tasa de interés. Y por último, en el crédito gubernamental también vimos un incremento en algunas de las carteras de los bancos; no en todos los casos, pero en algunos sí se notó”, señaló Méndez.
En lo que respecta al Índice de Morosidad (IMOR), el sistema bancario se ubicó en 2.30 por ciento, 0.20 puntos porcentuales por arriba de lo registrado en el primer semestre del año previo, muestra del incremento en la tasa de impago.
JASA