Los préstamos educativos que otorgan bancos e instituciones financieras permiten realizar estudios de licenciatura o posgrado y liquidarse posteriormente.
En México, menos del 1% de los jóvenes recurre a préstamos para financiar su universidad. Además, de acuerdo con un estudio realizado por OCC Educación, solo 8% de los mexicanos hacen uso, específicamente, de los créditos educativos porque no saben qué son y para qué sirven.
Aquí te damos todos los detalles para que aproveches esta herramienta financiera y alcances tus metas profesionales.
El Dato8%
de los mexicanos hacen uso de los créditos educativos
¿Cómo funcionan?
Estos créditos que otorgan las instituciones financieras no pueden ser utilizados en otros rubros, pues se depositan directamente a la
institución educativa.
“Es un financiamiento que permite bajar la mensualidad de la colegiatura. Pagamos a la universidad el monto que el estudiante no
puede cubrir y, al mismo tiempo, le ofrecemos un plan de pagos”, señala Vicente Gutiérrez, director de Finanzas de Laudex, empresa que en ocho años ha otorgado cerca de 11,000 créditos educativos en 40 universidades de México, con una línea promedio de crédito de 150,000 pesos.
El producto cubre mensualidades inferiores a una colegiatura regular, en un plazo de hasta dos veces el periodo financiado.
En el caso de la financiera Estudia Más “hay un plazo espejo, es decir, si el programa de estudios dura tres años, el plan de pagos del préstamo se extiende tres más”, señala Fernanda Compean, encargada de mercadotecnia de la institución.
Con esta opción se puede cubrir hasta 100% del costo de la carrera o posgrado en una universidad privada.
El Dato5
organismos financieros otorgan créditos universitarios
El esquema de pagos distribuye el costo de las colegiaturas a lo largo de la carrera y durante los primeros años de vida profesional.
¿Cómo se obtienen?
Para poder acceder a los créditos educativos bancarios necesitas:
• Ser mexicano y mayor de edad.
• Identificación oficial vigente.
• Tener buen historial crediticio.
• Ser estudiante o estar en proceso de admisión en alguna de las universidades en convenio.
• Contar con un aval que tenga entre 18 y 65 años, buen historial crediticio y comprobante de ingresos de los últimos tres meses.
No solo la iniciativa privada cuenta con estas herramientas financieras, también existen opciones como el Fondo para el Desarrollo de Recursos Humanos (FIDERH), un fideicomiso del gobierno federal para apoyar a
estudiantes mexicanos que quieren continuar con sus estudios.
El financiamiento que se otorga es en pesos mexicanos, no genera comisiones y se empieza a pagar un año después de que termines tus estudios, de manera trimestral y hasta en 10 años.
Como ves, hay alternativas para quienes quieren seguir sus estudios universitarios y de posgrado, pero se ven limitados en la parte económica. El año pasado, solo 17% de los jóvenes mexicanos ingresaron a la universidad, según la OCDE.
Antes de elegir un crédito universitario te recomendamos visitar páginas como tudecide.com, donde puedes comparar por categorías, como el monto máximo del préstamo que ofrecen las instituciones financieras, CAT, plazo máximo, aforo máximo o tasa de interés. Analiza las opciones que hay en el mercado y toma una decisión informada.