Alan Ruíz Galicia
  • Lotería tapatía (Parte 48)

    Al ver pasar a Melanie Torres en Tepatitlán, dicen: “es una Dama” sin dudar. Quien no la conoce, podría pensar, por su firme seguridad, que siempre ha sido así: luminosa, sin tristezas, sin temblar. Pero en cada paso hay memoria, en cada pausa histor
  • Simulacro 2

    Las redes sociales son entrenamiento disfrazado de entretenimiento. Pero no quieres pensar: te contentas con reaccionar. Tu vida digital es una craneotomía: conversas anestesiado, mientras programadores del deseo reconfiguran tu entramado
  • Lotería tapatía (Parte 47)

    En su taller, Ernesto trabaja sin bocetos. Cada figura empieza con un esqueleto, luego la resina, después la pintura, la ropa. Puede tardar cuatro o cinco días en una sola pieza, aunque trabaja con varias al mismo tiempo
  • Simulacro 1

    Todos nos volvemos actores en este simulacro: lo honesto es ensayado, cada gesto va editado, lo más íntimo explotado y el dolor monetizado
  • Lotería tapatía (Parte 46)

    Guadalajara aparece menos como una anomalía y más como parte de una familia global de ciudades intermedias: metrópolis de entre tres y diez millones de habitantes que combinan dinamismo económico con tensiones sociales profundas
  • La nueva geografía del miedo

    La violencia hoy es arquitectura: el mundo se reordena por la fuerza. Los mapas internacionales y locales están siendo dibujados por actos de poder, no de persuasión y negociación
  • Lotería tapatía (Entrega 45)

    Aquí la violencia es administrada y contenida: a pesar de algunos incidentes aislados, no se repiten bloqueos masivos. La seguridad se consolida gracias a la presencia militar y policial en carreteras, aeropuertos y ciudades mundialistas
  • Los falsos funerales del deseo

    Hoy la intimidad ha cambiado sus maneras: tiende a ser granular, como un hilo de goteo, pero oculta intensidades que no podemos pasar por alto
  • Lotería tapatía (Parte 44)

    Parece que el Covid-19 no consolidó aprendizajes duraderos; por el contrario, contribuyó a una forma de amnesia estructural. El resultado no fue un sistema más resiliente, sino un entorno vulnerable a la desconfianza