¿Contratiempo o catástrofe?

Ciudad de México /

Hay una pregunta que hago en consulta cuando alguien llega con culpa porque no pudo seguir su plan de salud como esperaba: ¿esto fue un contratiempo o una catástrofe?

Casi siempre la respuesta cambia la conversación. Muchas personas llegan diciendo: “Pequé”, “me porté fatal”, “fui muy mala”, “parece que no me importa”, “eché todo a perder”. Antes de hablar de calorías, porciones o ejercicio, me gusta detenerme en algo más importante: el significado que le están dando a lo que pasó.

Probar un poco de postre no es un pecado. Irte de vacaciones y comer diferente no significa que no te importe tu salud. Celebrar una boda o una comida familiar no convierte tu proceso en un fracaso. Puede ser eso: sólo un contratiempo.

El problema es que a veces le ponemos un valor moral a decisiones que no lo tienen. Comer pastel no te hace buena o mala persona. Saltarte un entrenamiento no habla de tu valor. Desvelarte una noche no cancela lo que has construido. Pero si lo vivimos como una catástrofe, reaccionamos como si ya no hubiera regreso. Y ahí el pensamiento de “todo o nada” puede hacer más daño que el contratiempo mismo.

Lo veo mucho con la alimentación. Una persona come algo fuera de su plan y siente que ya perdió la semana completa. En lugar de regresar en la siguiente comida, piensa: “Ya fallé”, y convierte una decisión aislada en varios días de abandono. Pero casi siempre la respuesta es clara: no fue una catástrofe. Fue un momento, una comida, una elección. Y una elección no define todo el camino.

Lo mismo pasa con el ejercicio. Hay semanas en las que no se puede entrenar igual. Hay días con juntas, tráfico, hijos, trabajo, cansancio o falta de energía. Bajar la intensidad, cambiar una rutina o faltar no significa que no tengas disciplina. A veces significa que estás aprendiendo a ajustar, no a renunciar.

También pasa con el sueño. Nos desvelamos una noche y sentimos que hicimos todo mal. Pero más que vivirlo con culpa, la pregunta sería: ¿qué puedo hacer hoy para recuperarme? Tal vez acostarme más temprano, tomar agua, evitar más cafeína o cenar ligero. No podemos borrar el contratiempo, pero casi siempre podemos mejorar la siguiente decisión.

Con el alcohol, la reflexión también importa. Tomar de más puede ser un contratiempo que merece observación y ajustes. Una catástrofe, por ejemplo, sería ponerse en riesgo o poner en riesgo a otros manejando bajo sus efectos. También puede ser así cuando el alcohol comienza a afectar el trabajo, la salud o la dinámica familiar. Y aun en esos casos puede existir un camino de regreso si se pide ayuda a tiempo. 

Por eso me gusta tanto esta pregunta. No minimiza lo que pasó, pero tampoco lo agranda más de lo necesario. Nos ayuda a distinguir entre responsabilidad y culpa. La responsabilidad pregunta: ¿qué puedo hacer ahora? La culpa dice: ya fallaste, ya no tiene caso. Pero en salud, siempre vale la pena regresar.

La vida está llena de contratiempos. Lo que no podemos hacer es convertir cada obstáculo en una catástrofe emocional. La próxima vez que sientas que “echaste todo a perder”, haz una pausa y pregúntate: ¿contratiempo o catástrofe? Después identifica qué puedes mejorar hoy, aunque sea algo pequeño. Y cuando la emoción baje, reflexiona qué te llevó ahí. No para castigarte, sino para conocerte y procurar que se repita menos.

Recuerda que vivir más y mejor se trata de aprender a regresar con conciencia al camino que quieres construir, no se trata de nunca fallar. 

Alfredo San Juan


  • Ale Ponce
  • Experta en ciencia e investigación de la nutrición con destacadas habilidades en el campo de la nutrigenómica y los alimentos funcionales. Vasta experiencia en el área de nutrición clínica y administración educativa. Publica su columna Vive más y mejor todos los lunes.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite