A Ben Affleck no le pueden cancelar la visa, pero definitivamente algo muy fuerte le van a decir cuando las autoridades de Estados Unidos vean “Animals”, su película, la que hoy viernes 9 de octubre se estrena en Netflix.
No, no es como dice la publicidad. Es millones de veces mejor. Lo más emocionante. Lo más valiente. Lo más complejo.
Si esto pudiera entrar al Oscar, tendría que ganar en la categoría de mejor guion original. Ben Affleck (“Good Will Hunting”), Connor O. McIntyre (“The Itch”) y Billy Ray (“Capitan Phillips, Shattered Glass”) han escrito algo memorable.
“Animals” no es la típica película de consumo para pasar el fin de semana. Es algo que trasciende, que se tiene que discutir porque más allá de que uno se la pasa increíble mirándola, se atreve a poner sobre la mesa algo que pocas veces se ve: la nueva moral occidental.
Olvide cualquier cosa que usted sepa sobre el bien y el mal. Olvide cualquier percepción que usted tenga de los políticos, de los delincuentes, de los migrantes, de los negociadores, de los medios de comunicación y hasta de las relaciones de pareja.
Cuando usted termine de verla, se va a quedar con la boca abierta. Es de lo mejor del año.
Para que entienda: cuando uno está frente a Netflix, mirando este filme, es imposible agarrar el celular y hacer lo que normalmente hace.
Se trata de una experiencia que todo el tiempo está mutando, que todo el tiempo está sorprendiendo, que todo el tiempo está retando.
Los personajes que parecen ser de una manera terminan siendo muy distintos. Las situaciones que uno cree que se van a resolver de una forma giran hasta llevarnos a donde jamás imaginamos.
Pero cuando entendemos el poder político de este filme, ahí sí nos ponemos de pie y aplaudimos.
“Animals” le dice más a las multitudes del planeta entero que el más poderoso de los noticiarios, que el más relevante de los documentales.
Estudiar esto tendría que ser una obligación para todos los que se la pasan rasgándose las vestiduras sobre los temas de izquierda y de derecha en las redes sociales.
Y a mí me llena de orgullo ver a nuestros mexicanísimos Adriana Paz y Luis Gerardo Méndez brillando al lado de figuras como Kerry Washington, Gillian Anderson y Steven Yeun.
Adriana es un orgullo de México, multiovacionada en los mejores festivales de cine del mundo. Aquí, una vez más, hace un trabajo exquisito, de una pulcritud admirable.
Estamos de acuerdo en que hubiera sido muy fácil, en su caso, caer en las trampas del melodrama, ¿verdad? ¡Pues no! ¡No lo hizo!
Luis Gerardo está maravilloso porque tal y como lo vimos hace muchísimos años en “Nosotros los nobles”, creó un personaje que se ve y se escucha completamente diferente a todo y a todos.
Todavía no me cabe en la cabeza su manera de romper con los lugares comunes del personaje que le asignaron ni que lo hayan dejado hacerlo. ¡Bravo!
Cuando estas cosas pasan en Netflix, yo recupero la fe en el cine de hoy porque de una manera completamente diferente a la de los grandes estudios, consigue entretenernos, sacudirnos e inspirarnos mejor que el cine de las salas cinematográficas.
Está de más que le diga que Ben Affleck dirige y actúa con una maestría que ya quisieran muchos autores en este momento histórico.
Luche con todas sus fuerzas por ver ya “Animals” en Netflix. Le va a gustar. De veras que sí.