Crítica a "Ringo"

México /

Llevo mucho días estudiando Ringo, la nueva telenovela de las 18:30 de Las Estrellas. ¿Por qué? Porque más allá de las apariencias, aquí hay algo interesante. ¿Qué? El resurgimiento de la telenovela tradicional mexicana.

Mire, le voy a explicar: en los últimos años, media humanidad se ha dejado apantallar con el impacto de la televisión que se hace para las televisoras latinas de EU y para plataformas como Netflix y YouTube.

Resultado: muchas instancias en la tv abierta privada nacional se han puesto a imitar ese tipo de productos que sí, a lo mejor son muy exitosos en Miami, entre la gente que navega en las redes sociales o entre los suscriptores de ciertos sistemas de distribución de contenidos en línea. Pero la televisión abierta privada mexicana es una ventana muy diferente.

No es mejor ni peor que ninguna. Es diferente, merece respeto y es capaz lo mismo de conseguir impresionantes cañonazos de audiencia como los de La rosa de Guadalupe que indiscutibles fenómenos en las redes como el de Aristemo de Mi marido tiene más familia.

Ringo no es ni True Detective, ni Origin, ni Señora acero. Es Ringo, el refrito barato de una telenovela equis de Argentina. Y, perdón, en este contexto, ser un refrito barato de una telenovela equis de un país como Argentina no es nada malo. Es una bendición.

Hay mil millones más de posibilidades narrativas, de involucramiento emocional y de éxito comercial en un canal como Las Estrellas con algo como Ringo que con el recuerdo de un porquería tan grande como Like, la leyenda o que con un experimento tan gringo como Amar a muerte.

Por favor, póngase en el lugar de un espectador típico de XEW-Tv, de alguien que viene de Como dice el dicho y que va a transitar a La rosa de Guadalupe.

¿Qué es lo que quiere ese señor, esa señora, ese muchacho o esa muchacha? Algo ligero, familiar, que le dé certeza, que le permita sentirse poderoso y respirar en medio de los poderosos contenidos didácticos de estas dos emisiones.

¿Qué quiero decir con esto? Que Ringo es ideal para estar ahí, porque la gente se relaja, viborea, se da taco de ojo, se sabe la historia y si quiere, hasta se puede sentir muy acá, porque el protagonista es un padre de familia que sufre y eso no deja de ser muy moderno en comparación con lo que estábamos acostumbrados a ver.

Con todo respeto para los enemigos de Ringo, de Las Estrellas y de Televisa que llevan días despotricando en las redes sociales, se necesita un talento muy especial para hacer telenovelas hoy. No cualquiera le llega al pueblo de México en estos tiempos de alta revoltura y Ringo, si bien no es la obra maestra del siglo XXI, cumple con estos requisitos. Hay que hacerle fiestas y felicitar a todos sus involucrados.

En el remoto caso de que usted no lo sepa, Ringo es un coctel de telenovela rosa con melodrama de box y tiene un gran reparto encabezado por José Ron (La que no podía amar) y Mariana Torres (Hoy voy a cambiar). Si usted, como yo, ama las telenovelas, se la recomiendo y lo invito a que la estudie. La telenovela tradicional mexicana está resurgiendo y no hay peor ciego que el que no quiere ver. ¿O usted qué opina?


alvaro.cueva@milenio.com





  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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