México está enojado. Siempre que hablo con las audiencias me dicen unas cosas espantosas: quieren violencia, gritos, castigos ejemplares.
Acuérdese de lo que pasó con la temporada cuatro de “La casa de los famosos México”.
Y en el caso de los contenidos “periodísticos”, peor. Prefieren que les digan mentiras a no tener la razón.
No quieren escuchar. Quieren que les den por su lado. Ganar. Empoderarse.
Sí estamos ante un conflicto social muy fuerte que tarde o temprano va a explotar de maneras que ni nos imaginamos.
Por eso hay que ver la miniserie documental de tres capítulos “Tragedia en el Estadio Corregidora” de HBO Max.
Ahí está todo esto y algo peor: el analfabetismo mediático.
Nuestra gente no sabe lo que está viendo. No aprecia. No entiende. Nada le gusta. Quiere que le den todo masticado y en la boca.
¿Por qué le estoy diciendo esto? Porque vi los tres episodios de este material, quedé en shock de principio a fin y me fui de espaldas con las conclusiones.
¿Y con qué me topé? Con quejas en las redes sociales. Los “expertos” y las “audiencias” querían culpables, nombres y presencia de gente de la Federación Mexicana de Futbol, de la Liga MX, asumiendo responsabilidades, tirando mierda.
Creo que seguimos sin entender que la impartición de justicia no se da ni en los medios de comunicación ni en las redes sociales.
Creo que estamos cada vez peor y eso me asusta muchísimo. La razón es muy simple: ¿quién le dice a usted que esas “críticas” no son de una figura anónima del crimen organizado, del enemigo político de alguien, de la competencia de HBO Max o simple y sencillamente de un algoritmo que lo único que quiere es que discutamos más, más y más?
A mí esto me da cada vez más miedo porque parece un “chismecito de la farándula” sin importancia cuando en realidad se trata de un peligrosísimo ejercicio de manipulación.
Por favor, señora. Por favor, señor. No caiga en estas provocaciones, mire “Tragedia en el Estadio Corregidora” y atrévase a sacar sus propias conclusiones.
Si usted, como yo, pone atención, al final no va a poder parar de gritar. El documentalista Alberto Arnaut (“A plena luz: el caso Narvarte”) puso el dedo en la llaga sobre la verdad detrás de esta historia de terror.
“Tragedia en el Estadio Corregidora”, como su nombre lo indica, aparenta ser un contenido documental sobre la trifulca masiva que el mundo entero vio el 5 de marzo de 2022. ¿Se acuerda?
Fue un partido de futbol que acabó en catástrofe con imágenes como sacadas de una película de guerra con cuerpos desnudos, sangre y familias en peligro. Nos pudo haber costado el Mundial.
No sé cómo le hicieron en la casa productora Pacha Films, pero reconstruyeron el caso con un nivel de precisión admirable.
Consiguieron imágenes que muchas personas jamás habíamos visto y, lo más relevante de todo, el punto de vista de entidades que ni en nuestras peores pesadillas imaginamos que fueran a hablar de esto como delincuentes y autoridades.
No le voy a contar detalles para no arruinarle la experiencia pero me queda claro que hubo personas que se jugaron la vida participando en este proyecto que comienza de una manera muy obvia pero que va tomando rumbos alucinantes.
Llegar al último capítulo es llegar al infierno, entender que el futbol sí es un poder fáctico equiparable al de la Iglesia Católica o al de los medios tradicionales de comunicación.
Lo más atractivo es lo que pasa con la estructura y la cinematografía.
Uno mira “Tragedia en el Estadio Corregidora” y es como si estuviera viendo una serie de suspenso. Hay mucha intriga, mucho misterio. Siempre queremos saber qué pasó con tal o cual “personaje”.
Pero, al mismo tiempo, es como si el estadio hablara. Se lo juro. La manera como lo filmaron, como lo editaron y como colocaron cada toma hace de ese espacio el gran narrador. Es insólito, formidable.
Y está toda la parte humana, y está toda la parte política. Está toda la parte femenina, toda la parte masculina. Toda la parte deportiva, toda la parte social.
HBO Max se voló la barda justo ahora que hay cualquier cantidad de series documentales luchando por la atención del público. Ésta es sobre algo diferente, sobre algo que nos toca a todas y a todos, y sobre algo que merece respeto.
¿Ahora entiende por qué me enoja toparme con ciertas “críticas”? No se vale. Estoy convencido de que así como hay infodemia sobre asuntos de los gobiernos, hay otra igual o peor cuando se trata de “espectáculos”.
Luche con todas sus fuerzas por ver completa “Tragedia en el Estadio Corregidora” en HBO Max. Le va a gustar. De veras que sí.