El Mundial del poder

Ciudad de México /
Aficionado colombiano en el estadio Banorte. ARIANA PÉREZ

Tenemos un problema: en México sí sabemos lo que es un Mundial. Sí somos gente de futbol. Esto sí nos importa. Sí tenemos memoria. Y, lo peor de todo, sí podemos comparar.

El Mundial de Futbol que inicia hoy jueves 11 de junio viene lleno de innovaciones, pero una cosa es la muy natural evolución de las competencias deportivas y otra, los abusos.

FIFA lo está haciendo tan mal que su nombre se ha convertido en lo más importante de este evento, no el futbol.

¿Cuándo hablamos de la FIFA en México 86? ¿Cuándo hablamos de la FIFA en México 70?

El Mundial era el Mundial, la fiesta del futbol, ese momento maravilloso en que los pobres y los ricos de todo el mundo se unían por un balón.

Ahora la FIFA es algo así como un gobierno extranjero que se apodera de nuestras ciudades y que decide qué se hace, qué no se hace, cuánto se cobra, cuando no se cobra, quién es apto y quién, no.

Fíjese lo que le estoy diciendo. Es delicadísimo.

La FIFA ya no es deporte, es poder, otro poder, un poder al que le debemos tener miedo porque si decimos una palabra que no le parezca, nos puede dejar en la ruina, nos puede meter a la cárcel.

La FIFA nos vigila, nos juzga y, peor tantito, nos cobra. Por si esto no fuera lo suficientemente escandaloso, nosotros la tratamos con un respeto mil veces superior al que le teníamos antes a la Iglesia Católica.

A pesar de que nos maltrata, queremos quedar bien con la FIFA, obedecerla, consentirla, que nos mire, que nos quiera, que esté contenta, que nos haga “el milagrito”.

Por eso mismo queremos aprovechar su presencia para que vea nuestras miserias, para que vea nuestros problemas, para que vea nuestras marchas, nuestras manifestaciones, nuestros bloqueos.

Que sepa que no somos felices. Que sepa que estamos mal. ¡Que nos salve!

E igual, como nos está haciendo el favor de visitarnos, hay que ponernos guapos, que vea todo bonito, que coma sabroso, que cante y que baile con nuestras máximas estrellas, que se la pase increíble.

Que sepa que somos los mejores. Que estamos bien. Que nos bendiga.

A la FIFA, lo que quiera, donde quiera y cuando quiera.

¿Esto es un Mundial de Futbol, una invasión, un retroceso, un acto de sumisión o qué?

Jamás en mi larga vida me había enfrentado a algo como lo de hoy. La FIFA se ha transformado en algo tan siniestro que sigo sin entender cómo se llama este Mundial.

Tuvimos México 70 y México 86. ¿Cuál es el nombre del mundial de este año? ¿Norteamérica 26?

Cuando Corea y Japón se unieron para organizar su Mundial en 2002, aquello se llamó Corea Japón 2002. ¿Por qué esto no se llama México Estados Unidos Canadá 2026? ¿Por qué se llama FIFA?

Mi país tiene nombre. Mi país tiene historia. Mi país merece respeto.

¿Por qué si mi país es uno de los anfitriones de este evento, el logotipo dice FIFA y no, México?

Yo no recuerdo la marca FIFA en el logo de México 70 ni en el de México 86.

¿En qué momento le cambiaron de nombre a mi país? ¿En qué momento le entregamos México a una entidad extranjera?

Y si México no dice nada. ¿Por qué Estados Unidos y Canadá, tampoco? ¿Será posible que la FIFA mande sobre toda nuestra región?

¡Para que luego vengan y se burlen de mí cuando hablo del “poder suave”!

Me queda claro que este evento será histórico, que superará todas las marcas, que nos regalará momentos inolvidables y que nos hará muy felices.

Pero también que es el inicio de una nueva era no deportiva. De poder. En mi columna de mañana se lo voy a demostrar.


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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